
“El arte es un grito a los desequilibrios que el hombre produce en el momento contemporáneo”. Así de rotundo se muestra Eduardo Costantini, fundador del Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Malba), una institución, que tiene más de 20 años de vida y que desde hace unos meses ha ampliado su espacio.
“El arte refleja las preocupaciones de la actualidad. Hay artistas que son más inmanentes y otros que son más sociales, más políticos. Hay obras que hablan de la devastación de la Amazonía o toda la escuela del realismo social que habla de la desigualdad de distintos segmentos de la población”, señala el argentino.
Costantini, que acaba de recibir en Madrid el Premio Internacional de Mecenazgo de la española Fundación Callia por su trayectoria en el impulso y la difusión del arte, considera que toda la temática que vemos a diario está expresada en forma artística.
“El arte es aséptico en un punto, pero es comprometido en otro”. Y “siempre trasciende y es una voz a la que se le escucha porque no lleva un interés económico atrás. Es la protesta por la protesta misma para mejorar o subsanar un error que se está cometiendo”.

El economista y empresario argentino se acercó a los 24 años a una obra de arte y sintió “emoción”. Fue el comienzo de su trayectoria en un mundo hasta entonces ajeno.
“Lo que me impulsa es la emoción del arte, lo que el arte transmite, la belleza, la armonía, el diseño, la manifestación del alma. El arte es la manifestación natural del hombre, el arte está en el hombre, la creación, la creatividad está en la naturaleza humana”, señala.
Por eso -agrega- cualquier persona “independientemente de que sea carpintero, empresario o médico tiene su sensibilidad artística. Yo sí la tengo y la he venido desarrollando y no me puedo imaginar sin el arte”.
El arte latinoamericano, un proceso de recuperación
Un arte que, en el caso de Latinoamérica, está en un proceso de recuperación. En las últimas dos décadas ha habido una valoración del arte de la mujer en todos los continentes, pero también del arte de las culturas originarias, que toca transversalmente a Latinoamérica y que permite “una mirada más profunda o mejor mirada sobre los artistas de la región”.

Los museos han desarrollado planes de adquisición de obras, los curadores internacionales viajan con asiduidad a la región y los artistas, en un mundo más globalizado, viven en distintas capitales de Europa o en Estados Unidos.
A eso se añade la tendencia actual, que le da mucha importancia a la naturaleza, a su sustentabilidad, la preservación y la materialidad de los usos que surgen de culturas originarias.
“Hay muchos que trabajan con el textil o con el horno de barro y arcilla. Es una tendencia ir a buscar los valores de la cultura y la identidad, pero con un lenguaje completamente contemporáneo actual”, indica.
Y de entre todos los nuevos valores latinoamericanos, Costantini es incapaz de decidirse por uno: “Hay tantos, de épocas tan diferentes que es muy difícil señalar a uno, sería injusto. Aparte hay distintos acercamientos, distintas escuelas de arte, distintos tratamientos de los temas, vocabularios, lenguajes icónicos de cada artista en particular”.

El arte en los nuevos tiempos
Sobre la actual administración argentina de Javier Milei, que ha aplicado duros recortes al área de la Cultura, Costantini reconoce que para el Malba no ha supuesto ningún cambio.
“La realidad es que nosotros siempre hemos operado independientemente del Estado, no hemos recibido de él ninguna ayuda financiera, solamente los trámites de importación, exportación de obras para ir hilvanando el programa de colecciones para exhibiciones temporales o adquisiciones o préstamos”, precisa.
Además, “la ciudad nos ha cedido un lugar para la ampliación futura del Malba”.
“Sé que hay recortes, no los puedo juzgar, porque Argentina tiene un exceso de gastos y hay que recortar porque si no vamos a llegar a un populismo que lo único que nos produce es más inflación y más pobreza, entonces es antipático cortar. La discusión es a qué sectores se recorta y cuánto se hace. Pero es necesario”, concluye.
Fuente: EFE
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