
El 19 de noviembre comenzará la cuarta edición de la Bienal de Performance, que en esta oportunidad presenta un renovado formato que extenderá el evento a lo largo de cinco meses, hasta el 16 de abril de 2022. Todas las actividades -artísticas y pedagógicas- serán gratuitas y en su gran mayoría se desarrollarán en el espacio público y al aire libre.
Con dirección general de Graciela Casabé, curaduría de la programación artística de Maricel Álvarez y dirección académica de Susana Tambutti, BP.21 presenta una veintena de creaciones -la mayoría en carácter de estreno mundial-, un nutritivo programa académico -anclado en la diversidad y la disidencia- y dos programas invitados: Impulso Cazadores, curado por Mariana Obersztern y Festival de Arte Queer -FAQ- con curaduría de Lisa Kerner y Violeta Uman.
La presente edición se organizó bajo la difícil situación de crisis sanitaria y económica que provocó la pandemia del COVID-19, la cual golpeó a la comunidad artística en general y, particularmente, a las artes vivas. La propuesta curatorial tomó en cuenta ese punto de partida y se articuló en torno a la pregunta por cómo se pasa de la vulnerabilidad a la potencia. “Esta experiencia, que aún hoy atravesamos, vino con fuerza a recordarnos nuestra pertenencia y responsabilidad respecto a nuestros entornos de coexistencia, así como a transformar nuestras prácticas y nuestras maneras de comprender y de habitar el mundo”, dijo la curadora Maricel Álvarez.
Los artistas participantes, señaló Álvarez, “han puesto todo su esfuerzo e imaginación en sostener la defensa de la cultura no sólo como una herramienta para pensar colectivamente las problemáticas de la contemporaneidad, sino también como una herramienta formativa y de cuidado”. Respetando las inquietudes propias de cada uno de ellos, la programación de la bienal articula diferentes espacios y territorios y promueve las plataformas de colaboración, a la vez que incluye formatos híbridos o no convencionales.

Dentro de las presentaciones de la bienal se incluye El ala interior, de Mercedes Azpilicueta y Agustina Muñoz, una pieza sonora y vocal que explora el espacio íntimo de las casas de las familias de la oligarquía de fines del siglo XIX y comienzos del XX, donde vivían y trabajaban muchas mujeres y adolescentes cuyas vidas quedaban por completo ligadas y supeditadas a las necesidades de sus empleadores. De Azpilicueta también se podrá ver su pieza icónica Yegua-Yeta-Yuta, que transforma el lenguaje cotidiano de la misoginia y el acoso en una especie de exorcismo tragicómico.
La programación también presenta un foco dedicado a la labor de Jorge Crowe, una videoinstalación de Diego Bianchi con un grupo de performers que utilizan grandes prótesis corpóreas para probar la capacidad de absorción del cuerpo humano, y un concierto performático del Grupo Krapp. El cineasta Mariano Llinás y el actor, dramaturgo y artista visual libanés Rabih Mroué son otros de los participantes de esta edición.
La Bienal, que cuenta con el apoyo de la Fundación Santander a través del programa de Mecenazgo Cultural del Ministerio de Cultura GCBA, y de diversas instituciones, celebrará el cierre de su programación con el estreno de los dos proyectos seleccionados de la primera convocatoria abierta que organiza desde su creación. El jurado invitado para elegir estos trabajos está integrado por Alejandra Aguado, Mercedes Halfon y Fernando Rubio.
La programación se puede consultar en este enlace.
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