Las obras de Andrea Fernández tienen a la figura humana como centro de su inspiración (IG: @andieferz_)
Las obras de Andrea Fernández tienen a la figura humana como centro de su inspiración (IG: @andieferz_)

La obra de arte no se explica (…). La obra de arte se siente y uno la siente, nada más, decía el escritor francés Octave Mirbeau. Algo parecido parece pensar Andrea Fernández (Buenos Aires, 1991), pintora, ilustradora y diseñadora gráfica. "Me resulta difícil poner en palabras mis obras. Los que me conocen dicen que me escondo en mi arte. Puede ser, me cuesta comunicarme de otra manera", confiesa Andie, como le dicen cariñosamente.

En lienzos de un metro de altura por 90 centímetros de ancho, Andie deja su trazo delicado para dar vida a creaciones que tienen en el centro a la figura humana. Mucho color y un estilo con cierto aire surrealista son su marca registrada.

Personajes que sufren y sienten (IG: @andieferz_)
Personajes que sufren y sienten (IG: @andieferz_)

Andie nació en Buenos Aires y al cumplir los 18 años, decidió estudiar Bellas Artes en Lima, Nueva York y Miami. Se recibió de ilustradora en el Savannah College of Art and Design, en Georgia. Con una formación multicultural, dio sus primeros pasos cuando presentó sus pinturas en Londres y Madrid. Ahora llegó el turno de debutar en Buenos Aires.

Andie en el festival l Lola (IG: @andieferz_)
Andie en el festival l Lola (IG: @andieferz_)

Junto con otros 250 artistas consagrados y emergentes, mostrarán sus técnicas en BADA -Buenos Aires Directo de Artista- que puede visitarse hasta el 2 de septiembre en el predio de La Rural. "Presenté una serie y me eligieron. Siento orgullo por poder hacerlo en mí país", confiesa.

Es amante del cine de Tim Burton y tiene una particular devoción por la película El Pianista, de Roman Polanski, en ambos casos encuentra fuentes de inspiración. "El actor que interpretó la película de Polanski, Adrien Brody, está presente en el centro de mis creaciones. Es el punto de partida".

(IG: @andieferz_)
(IG: @andieferz_)

-¿Por qué elige la figura humana como tema de sus pinturas?

-Aprendimos a leer y percibir cosas leyendo a las personas, su gestos, postura, la energía que transmiten. Creo personajes para que el público pueda conectar con cada uno de ellos: están tristes, reflexivos, extasiados, e incluso cansados ….

Andie es la tercera de dos hermanos que se dedican al mundo de la música. También hay algo de eso en sus trabajos. "No puedo pintar sin sonido de fondo, por eso me gustó estar en el Lollapalooza. Aunque lo que más me llenó el alma fue la iniciativa del famoso artista brasileño Seu Jorge, pinté sobre sus guitarras y en la parte de atrás, escribí la letras de sus canciones".

Su pasión por el arte es un legado familiar, herencia de su abuela materna y su madre, ambas peruanas. "Desde que tengo memoria pinto, dibujo o coloreo. En casa los juegos giraban en torno al arte". Lo que comenzó como experiencia lúdica fue cobrando fuerzas hasta convertirse en su pasión: "A los quince años ya sabía que me quería dedicar a algo creativo".

Inquieta y multifacética, combina el arte con la tecnología. "El diseño digital es hoy una herramienta fundamental para mis inspiraciones. Sobre todo en mis ilustraciones que salen del papel para convertirse en estampas de remeras, tapas de discos o posavasos. Es una manera de volver al arte funcional. Para poder vivir de esto, los artistas de hoy tenemos que involucrarnos en todo el proceso", explica.

Como clásica millennial, Andie usa sus redes como vidriera. "La mayoría de los trabajos me llegan a partir de Instagram. También llegan por ahí sugerencias y críticas.  Es una gran ventana".

“Love Your Heart”(Ama tu corazón), que se expone en Bada
“Love Your Heart”(Ama tu corazón), que se expone en Bada

Sobre el final de la charla, Andie Fernández cuenta qué obra preparó especialmente para BADA. "Hice una serie que incluye quince obras. El trabajo que se llama "Love Your Heart" (Ama tu corazón) y es un corazón anatómico que deja ver sus capas. Para lograr ese efecto usé una técnica distinta, a las pinceladas de acrílico les agregué agua, para simular una acuarela. Hay conocer esas capas para usar bien el corazón", dice con picardía y sonríe.

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