Tiendas de barrio en Colombia le apuestan a la digitalización para aumentar sus ingresos mensuales

Corresponsalía bancaria, recargas y apuestas deportivas transforman a los pequeños comercios en centros transaccionales y de inclusión financiera

Tiendas de barrio - Colombia
Diversos análisis del sector muestran el potencial de las recargas, recaudos y corresponsalía para generar rentabilidad y cercanía en los vecindarios.
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Las tiendas de barrio en Colombia avanzan en una transformación operativa mediante la incorporación de productos digitales que amplían su modelo tradicional enfocado en la venta de alimentos y artículos de consumo. La estrategia busca responder a los nuevos hábitos de los consumidores, quienes acuden a estos establecimientos en búsqueda de cercanía, rapidez y soluciones transaccionales para sus diligencias diarias.

A través de soluciones desarrolladas por empresas de tecnología como Movilservicios, los comercios pueden actuar como corresponsales bancarios, emitir recargas móviles, comercializar apuestas deportivas y tramitar recaudos o SOAT. Un ejercicio ilustrativo de la compañía proyecta que un tendero podría generar cerca de $500.000 adicionales al mes en comisiones al mover $2 millones en recargas (comisiones del 4,5% al 5,5%), $5 millones en apuestas (1% al 2,5%) y completar 500 operaciones bancarias ($250 a $400 por transacción). En escenarios de mayor volumen, la cifra podría escalar hasta $1,3 millones mensuales, dependiendo de la ubicación y el flujo del negocio.

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Tiendas de barrio se han tenido que adaptar a las nuevas tecnologías - crédito Universidad Central

La lógica de este esquema se basa en capitalizar el tráfico habitual del establecimiento para activar ventas cruzadas de productos físicos. Adicionalmente, este modelo ejerce un rol clave en la inclusión financiera, especialmente en municipios intermedios y áreas rurales donde el acceso a sucursales bancarias es limitado. De esta manera, los ciudadanos logran resolver transacciones financieras sin desplazarse hacia cascos urbanos o centros comerciales.

A pesar del potencial de crecimiento, el proceso de adopción enfrenta barreras como el desconocimiento de las herramientas digitales, la falta de capacitación, fallas en la conectividad y la percepción de complejidad técnica por parte de los tenderos. Para superar estos obstáculos, los proveedores del sector insisten en la importancia de ofrecer plataformas intuitivas y esquemas de acompañamiento permanente.

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Hacia el futuro, el sector proyecta la consolidación de la “tienda híbrida”, en la que conviven las ventas tradicionales con servicios como transferencias, seguros y pagos digitales. Esta evolución se ve acelerada por la adopción de los pagos inmediatos y la interoperabilidad del sistema Bre-B, que según el Banco de la República registró más de 34 millones de usuarios y 670 millones de transacciones a abril de 2026. El reto para los comerciantes radicará en fortalecer sus capacidades operativas para responder a un consumidor que busca resolver múltiples necesidades en un solo punto.

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