Crisis en Ituango deja 339 desplazados y 21 confinados por combates en zona rural

Familias de El Aro permanecen en albergues mientras Ejército y Policía verifican condiciones de seguridad para un posible retorno

Desplazamiento forzado-Colombia
Imagen de archivo de desplazamiento forzado en Colombia. Foto: Colprensa
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La crisis humanitaria en Ituango, Norte de Antioquia, sigue creciendo por los combates entre el Clan del Golfo y las disidencias de las Farc en zona rural del corregimiento El Aro. Aunque en las últimas 36 horas no se han reportado nuevos enfrentamientos, las comunidades de las veredas Filadelfia, El Torrente, La Rica y San Luis permanecen bajo temor, sin condiciones claras para retornar de manera segura.

De acuerdo con la información publicada por Blu Radio, el censo de afectados subió a 158 familias, integradas por 339 personas desplazadas, que tuvieron que salir de sus viviendas y llegar al casco urbano del municipio. Los afectados están siendo atendidos en albergues, entre ellos el Centro Cultural Orfa Machado de Gallo, mientras las autoridades revisan la situación de seguridad.

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El personero de Ituango, Abdón López, explicó que en un comité de justicia transicional se evaluará si existen garantías para que las familias regresen a sus hogares. Sin embargo, mientras no haya certeza sobre el control territorial y la presencia de artefactos explosivos, el retorno sigue descartado para buena parte de la población.

Organizaciones sociales y líderes comunitarios demandan una intervención estatal integral que trascienda la militarización y garantice inversión social y protección civil en Briceño - crédito Colprensa
Desplazamiento forzado en Antioquia por enfrentamientos armados - crédito Colprensa

Familias desplazadas y personas confinadas

La emergencia no solo incluye desplazamiento. López informó que hay 21 personas confinadas que no pudieron salir de sus veredas por razones de seguridad. Según detalló, en La Rica permanecen ocho personas; en San Luis, nueve, y en El Torrente, tres. Las autoridades buscan verificar cómo atenderlas sin ponerlas en mayor riesgo.

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Hay unas personas confinadas que no pudieron salir, están allá, no se han podido sacar precisamente por temas de seguridad”, indicó el personero. También señaló que el municipio ya sobrepasó su capacidad de atención y que se requieren donaciones, especialmente kits de aseo y ropa para las familias afectadas.

La Unidad para las Víctimas entregó algunos apoyos y Acnur también ha hecho aportes, de acuerdo con el reporte local. López aseguró que verificó las condiciones de los desplazados y que, pese a la gravedad de la situación, las personas albergadas están recibiendo un trato digno.

Las personas han manifestado que se sienten bien, las han tratado muy bien. Yo hice la verificación como defensor de los derechos humanos y se encuentran en condiciones dignas”, detalló.

Fuerza pública llegó a El Aro

La Cuarta Brigada del Ejército informó que tropas del Batallón de Infantería Liviana N.º 10 Coronel Atanasio Girardot llegaron a la zona de El Aro donde ocurrieron los combates. Esa presencia es considerada necesaria para avanzar en la verificación de seguridad y preparar, eventualmente, el retorno de las familias desplazadas.

Desplazamiento forzado de campesinos en Colombia por el conflicto armado. Foto: Colprensa
Desplazamiento forzado de campesinos en Colombia por el conflicto armado. Foto: Colprensa

El coronel Luis Muñoz, comandante de la Policía Antioquia, afirmó que la fuerza pública acompaña tanto la zona rural como a las familias que permanecen en la cabecera municipal. Según explicó, el temor de la comunidad también está relacionado con la presencia de artefactos explosivos en vías principales y con lanzamientos de explosivos en zonas cercanas al casco urbano y sectores rurales.

Muñoz recordó que en la zona existen antecedentes recientes del uso de explosivos por parte de estructuras ilegales. Mencionó un cilindro improvisado instalado el pasado 7 de agosto y una caneca con banderas alusivas a grupos armados que generó temor entre la población. En uno de esos hechos resultó lesionado un joven soldado que realizaba una verificación con su componente canino.

La situación mantiene en alerta a Ituango, un municipio que vuelve a enfrentar desplazamientos, confinamientos y presión de grupos armados. Mientras el Ejército y la Policía consolidan su presencia en El Aro, las familias desplazadas siguen esperando una respuesta que combine ayuda humanitaria, seguridad en el territorio y garantías reales antes de cualquier regreso. La prioridad, según las autoridades locales, será evitar que un retorno apresurado exponga otra vez a la comunidad.

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