Presidenta de la Corte Constitucional subraya importancia de la democracia: “La primera y gran lección es que las reglas de juego se respetan”

Paola Meneses destacó que la Constitución de 1991 ha fortalecido la protección de los derechos fundamentales, la separación de poderes y mecanismos como la acción de tutela

Guardar
Google icon
Paola Meneses afirmó que la Constitución ha sido la brújula institucional del país durante los últimos 35 años. - crédito Corte Constitucional
Paola Meneses afirmó que la Constitución ha sido la brújula institucional del país durante los últimos 35 años. - crédito Corte Constitucional

En el marco de la conmemoración de los 35 años de la Constitución Política de 1991, la presidenta de la Corte Constitucional, Paola Meneses, destacó el papel que ha desempeñado la Carta Magna como eje de estabilidad institucional del país y aseguró que la mayor enseñanza que ha dejado en estas más de tres décadas es que “las reglas de juego se respetan”.

Durante una entrevista concedida a El Tiempo, la magistrada afirmó que la Constitución ha permitido que Colombia supere momentos de alta tensión política, económica y social sin romper el orden institucional, al tiempo que resaltó el papel de la Corte como garante del equilibrio entre las diferentes ramas del poder público.

PUBLICIDAD

Colombia, referente internacional en derecho constitucional

De acuerdo con el diario, Colombia ha sido observada por la comunidad internacional debido a la transformación de su modelo democrático. Para Meneses, el país pasó de una “democracia meramente representativa a una democracia participativa y pluralista”, colocando la dignidad humana como eje central del sistema. “El mundo mira a Colombia con profunda admiración porque logramos transformar el Derecho en una herramienta viva de inclusión”, afirmó la magistrada.

La presidenta subrayó que la Corte Constitucional ha impulsado una jurisprudencia pionera en materia de protección a grupos históricamente discriminados, diversidad étnica y derechos ambientales. Este enfoque ha permitido que otros tribunales del mundo consulten las sentencias colombianas en busca de soluciones para proteger a los sectores más vulnerables y equilibrar los poderes públicos durante situaciones de crisis.

PUBLICIDAD

- crédito Imagen Ilustrativa Infobae
La Constitución de 1991 cumple 35 años como el principal marco jurídico e institucional del Estado colombiano. - crédito Imagen Ilustrativa Infobae

Tres décadas y media de lecciones institucionales

Meneses identificó que, en estos 35 años, la Constitución de 1991 ha funcionado como brújula institucional ante escenarios políticos, sociales y económicos complejos. “La primera y gran lección es que las reglas de juego se respetan”, aseguró la presidenta de la Corte. Añadió que la paz y la justicia social requieren procesos sostenidos dentro de los canales constitucionales y que una democracia madura tramita sus diferencias de forma pacífica a través de sus instituciones.

Un punto destacado fue el diseño constitucional, que ha permitido la convivencia de gobiernos y congresos de diversas posturas políticas sin fracturas institucionales. Meneses recalcó que la acción de tutela y los mecanismos de participación ciudadana acercaron el Estado a la sociedad, colocando los derechos fundamentales en el centro del debate público. En 35 años, se han presentado cerca de doce millones de solicitudes de tutela, según datos citados por el medio.

Garantías concretas para la ciudadanía

La presidenta explicó que la Constitución de 1991 se enfoca en la persona, permitiendo que cualquier colombiano, sin importar su origen o nivel educativo, pueda detener un abuso o exigir un derecho. “Esa es la acción de tutela”, indicó Meneses. Ejemplos concretos de su aplicación incluyen la entrega de medicamentos vitales a través de fallos judiciales o la protección de territorios indígenas mediante consultas previas.

La acción de tutela se consolidó como uno de los principales mecanismos para la protección de los derechos fundamentales en Colombia. - crédito Visuales IA
La acción de tutela se consolidó como uno de los principales mecanismos para la protección de los derechos fundamentales en Colombia. - crédito Visuales IA

El trabajo de la Corte Constitucional se refleja en la revisión de millones de tutelas y en la vigilancia permanente de los derechos fundamentales. La igualdad y la dignidad adquieren dimensión práctica cuando el ciudadano común cuenta con un tribunal que garantiza que ni el Estado ni los particulares vulneren sus derechos.

La Carta, según Meneses, no limita su alcance a las libertades individuales: también protege derechos sociales, como la salud, la educación y la seguridad social, así como derechos colectivos, incluidos el ambiente sano y la protección del patrimonio público.

Resistencia institucional y separación de poderes

Durante la entrevista, Meneses señaló que, aunque ha habido momentos de tensión institucional, la Corte Constitucional ha intervenido cuando se intentó alterar el equilibrio de poderes. “La Corte actúa como un árbitro imparcial. Nuestra lealtad es con la supremacía de la Constitución”, afirmó.

La presidenta recordó que la Corte ha bloqueado reformas y decretos que buscaban concentrar el poder o excedían los límites constitucionales. Una de las fortalezas del sistema colombiano es el control judicial de las reformas constitucionales, no solo respecto al procedimiento, sino también frente a posibles riesgos para los elementos estructurales de la Carta Política.

La Corte Constitucional actúa como tribunal colegiado con independencia de los demás organismos del Estado - crédito Corte Constitucional.
La Corte Constitucional ha sido la encargada de velar por la supremacía de la Carta Política desde 1991. - crédito Corte Constitucional.

Desafíos futuros: cambio climático, tecnología y derechos emergentes

Mirando hacia adelante, Meneses anticipó que temas como el cambio climático, la inteligencia artificial y los derechos emergentes ocuparán un lugar central en las discusiones de la Corte Constitucional. La agenda también incluirá el fortalecimiento de derechos sociales y la protección de minorías.

“Los avances alcanzados por la jurisprudencia constitucional descansan, a mi juicio, en dos pilares. De un lado, una institucionalidad comprometida con la Constitución de 1991 y, en especial, con la cláusula del Estado Social y Democrático de Derecho. De otro, con una ciudadanía activa, que como he dicho se ha apropiado de los derechos y de los mecanismos para su protección. Sobre estas dos bases es que pueden preservarse las innovaciones planteadas por la Corte Constitucional en más de tres décadas”, concluyó la magistrada.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD