Hay 400.000 empleos de vigilantes en riesgo por medidas del Gobierno Petro, aseguraó sector de la seguridad privada

El sector aseguró que recientes medidas del Ejecutivo afectaron la estabilidad laboral y elevaron la inseguridad jurídica, tras decisiones adoptadas sin concertación previa y con cuestionamientos técnicos, según un pronunciamiento empresarial

Un vigilante de seguridad colombiano de espaldas, con uniforme azul oscuro y bandera de Colombia en el hombro, habla por walkie-talkie y sostiene un portapapeles en una calle.
Las asociaciones empresariales afirmaron que varias regulaciones se tramitaron sin concertación y con deficiencias técnicas, lo que a su juicio debilita la legitimidad de la actividad y compromete el acceso a trabajo formal - crédito Visuales IA
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Más de 400.000 trabajadores de la vigilancia y la seguridad privada en Colombia quedaron en incertidumbre tras decisiones recientes del Gobierno nacional que, según los gremios del sector, afectaron la estabilidad del empleo formal y aumentaron la inseguridad jurídica.

Los representantes del sector, por medio de un comunicado que cita a las agremiaciones de este sector de seguridad privada (Aces, Anavp, Asosec, Asoviboy, Cámara Colombiana de la Seguridad Privada, Conasegur, Consejo Nacional de Seguridad Privada, Confevip, Ecos, Fecolsep, Fedelam, Fedeseguridad y Fenalco) denunciaron que regulaciones y decisiones técnicas se adoptaron sin socialización previa, sin el debido proceso y con deficiencias técnicas.

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Además, aseguraron que esas medidas afectan la legitimidad de la actividad y pueden dificultar el acceso a empleo formal y seguridad social para las personas que conforman estos gremios.

Los representantes empresariales señalaron que la herramienta carece de rigor técnico y constituyó una extralimitación del regulador, y aseguraron que su publicación desató temor en el personal y en las compañías del ramo - crédito captura de pantalla comunicado oficial
Los representantes empresariales señalaron que la herramienta carece de rigor técnico y constituyó una extralimitación del regulador, y aseguraron que su publicación desató temor en el personal y en las compañías del ramo - crédito captura de pantalla comunicado oficial

El comunicado sostuvo que el sector reúne a 400.000 trabajadores, representa 1,13% del PIB nacional, moviliza $21 billones al año y constituye el 4% del empleo formal del país.

Reclamos del sector al Gobierno nacional

Los gremios señalaron un “patrón sistemático de deslegitimación” contra la vigilancia privada y afirmaron que el sector formal fue equiparado con estructuras paramilitares “sin soporte probatorio”.

También denunciaron una parálisis institucional en los procesos de acreditación: afirmaron que el promedio es de 391 días por trámite, con casos de hasta 1.348 días, y que esa demora derivó en detenciones durante operativos pese a que, según el comunicado, la responsabilidad es “exclusiva del Estado”.

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Según las denuncias del comunicado, se incluyeron dos decisiones recientes que, según los gremios, se adoptaron sin socialización previa y sin el debido proceso: la “calculadora salarial”, a la que atribuyeron “falta de rigor y veracidad técnica”, y la modificación de la estructura tarifaria.

En el caso de la calculadora salarial, el documento afirmó que la herramienta generó “pánico injustificado” entre trabajadores y empresas y que implicó una extralimitación de funciones del ente regulador.

Las asociaciones del ramo sostuvieron que el cambio omitió en sus cálculos el impacto de un lunes festivo creado por ley y que la nueva estructura afecta la viabilidad de las compañías formales del sector - crédito captura de pantalla Comunicado oficial
Las asociaciones del ramo sostuvieron que el cambio omitió en sus cálculos el impacto de un lunes festivo creado por ley y que la nueva estructura afecta la viabilidad de las compañías formales del sector - crédito captura de pantalla Comunicado oficial

Sobre la estructura tarifaria, los gremios sostuvieron que la modificación promueve una ruptura del modelo de negocio y que omitió en su cálculo el impacto de “un nuevo lunes festivo creado por ley”.

Impacto laboral e informalidad

Los gremios advirtieron que el debilitamiento de empresas formales empuja a trabajadores a la informalidad y destacaron el impacto sobre grupos específicos: más de 55.000 jóvenes entre 18 y 25 años con su primer contrato formal, más de 112.000 mayores de 45 años y cerca de 80.000 mujeres, muchas de ellas cabezas de familia.

Indicaron que, en municipios intermedios y zonas rurales, el sector suele ser el único empleador formal de escala y que, cuando el sector formal se debilita, “el vacío lo ocupa la vigilancia ilegal, sin contratos, sin prestaciones y sin garantías”.

La Superintendencia suspendió 31 licencias a empresas de vigilancia privada en Colombia

En abril del 2026, la Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada suspendió 31 licencias de funcionamiento a empresas de seguridad privada en Colombia por presunta infiltración criminal y uso de sus recursos para actividades ilícitas, un caso que, según la propia entidad, se suma a un esquema más amplio de desvío de compañías legalmente constituidas hacia el apoyo de economías ilegales.

La dimensión del sector vuelve más sensible el alcance de la medida: más de 360.000 familias dependen de la vigilancia privada en Colombia, según la Superintendencia, que al mismo tiempo sostuvo que la mayoría de las empresas opera dentro de la legalidad y que las sanciones se concentran en firmas bajo investigación por irregularidades concretas.

Comunicado de la Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada anuncia la suspensión de 31 licencias a empresas de seguridad por presunta infiltración de estructuras criminales - crédito Supervigilancia/X
Comunicado de la Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada anuncia la suspensión de 31 licencias a empresas de seguridad por presunta infiltración de estructuras criminales - crédito Supervigilancia/X

El anuncio fue hecho por el superintendente Larry Álvarez Morales, quien explicó que las decisiones surgieron de una serie de investigaciones que, según la Superintendencia, revelaron un patrón reiterado: empresas que obtienen licencias para actuar dentro del marco normativo y después terminan poniendo sus servicios, su personal o sus recursos al servicio de organizaciones criminales.

Álvarez Morales afirmó que las irregularidades detectadas no corresponden a hechos aislados. Según el funcionario, se trata de una modalidad en la que compañías con habilitación formal desvían luego su actividad hacia el respaldo de estructuras ilegales.

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