Con coronas fúnebres, así amenazaba a sus víctimas el grupo sicarial Nueva Generación liderado por alias Martín Bala

Emergieron elementos sobre alianzas familiares, amenazas fúnebres y vínculos carcelarios que consolidan la expansión de redes ilícitas sobre ciudades clave en el país

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Así es el nuevo código QR que porta el uniforma de la Policía Nacional de Colombia. Foto: PONAL
Las autoridades ejecutaron órdenes judiciales en dos ciudades y además notificaron cargos a un interno en prisión, dentro de una investigación por concierto para delinquir y cobros asociados a cargamentos incautados - crédito Ponal

La desarticulación del grupo criminal Nueva Generación dejó bajo custodia a varios de sus principales cabecillas luego de una serie de redadas simultáneas realizadas esta semana en Cali y Bogotá.

El operativo, dirigido por la Policía Metropolitana de Cali y coordinado por el Grupo de Acción Unificada por la Libertad Personal (Gaula), resultó en la captura de figuras acusadas de extorsión agravada y delitos relacionados con el narcotráfico, así como en la incautación de dinero, armas de fuego y pruebas para la investigación, según informó El Tiempo.

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Durante la operación, las autoridades ejecutaron cinco órdenes de captura en simultáneo y notificaron una imputación adicional a un recluso dentro de un centro carcelario.

Las personas aprehendidas eran señaladas por delitos de extorsión agravada, concierto para delinquir y participación en una estructura criminal dedicada también al cobro de deudas derivadas de cargamentos incautados de cocaína.

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La expansión de Nueva Generación

Las investigaciones de la Policía Nacional obtenidas por el medio citado indican que Nueva Generación operaba desde hacía aproximadamente tres años.

Aunque su mayor presencia se concentraba en Cali y su área metropolitana, el grupo avanzaba hacia otras ciudades capitales como Bogotá, Neiva y Barranquilla. La organización contaba con el respaldo de figuras como alias Martín Bala, vinculado al narcotráfico, y coordinaba parte de sus acciones desde el interior de prisiones a través de enlaces identificados como alias Fénix y Granada.

Durante el procedimiento, los agentes le hallaron $11.000.000  en efectivo y un revólver calibre .38, en el marco de una causa por cobros ilegales y vínculos con economías de la cocaína - crédito Policía Nacional
Durante el procedimiento, los agentes le hallaron $11.000.000 en efectivo y un revólver calibre .38, en el marco de una causa por cobros ilegales y vínculos con economías de la cocaína - crédito Policía Nacional

En el operativo, fue capturado alias Diego, señalado por las autoridades como el cabecilla financiero del grupo.

Durante su detención, se le incautaron una suma de $11.000.000 en efectivo y un revólver calibre .38.

Además, alias Garú fue aprehendido en Bogotá, tras haberse desplazado desde Cali el año anterior para evadir una orden de captura vigente por extorsión y concierto para delinquir.

Por su parte, alias El Sobri fue localizado en un sector de Cali, donde buscaba evitar la acción policial.

Las autoridades señalaron que este último tiene vínculos familiares directos con personas afines al narcotráfico transnacional.

El modus operandi de la banda se enfocaba en identificar víctimas particulares, principalmente testaferros de personas capturadas o extraditadas, así como el cobro de deudas pendientes por cargamentos de cocaína incautados.

El señalado se habría desplazado el año pasado para evadir a las autoridades, mientras avanzaba una investigación por extorsión agravada y concierto para delinquir dentro de una estructura con presencia en varias capitales - crédito Policía Nacional
El señalado se habría desplazado el año pasado para evadir a las autoridades, mientras avanzaba una investigación por extorsión agravada y concierto para delinquir dentro de una estructura con presencia en varias capitales - crédito Policía Nacional

El control de rentas criminales reforzaba su dominio en actividades ilícitas. Para exigir pagos, el grupo empleaba llamadas de amenaza, distribución de panfletos intimidatorios y el envío de arreglos florales fúnebres marcados con los nombres de conocidos capos como “Palustre”, “Chocolate” y “La H”.

Sus integrantes usaban vehículos de alta gama, se presentaban como miembros de las ‘Oficinas Unidas del Valle’ y simulaban operar desde supuestas oficinas de cobro para dificultar la reacción de las víctimas y las autoridades.

Durante los registros judiciales, la policía incautó 10 teléfonos celulares presuntamente empleados para coordinar extorsiones, junto a un arma de fuego y una suma relevante de dinero en efectivo.

Entre los hallazgos destacaron 300 marquillas de empaque de cocaína con la inscripción “El zar” utilizadas, según las autoridades, para facilitar la trazabilidad de los lotes de estupefacientes en el tráfico internacional.

La Policía Nacional declaró a El Tiempo que el material confiscado prueba el nexo entre la banda y organizaciones delictivas de alcance global y que el operativo apunta a afectar sus finanzas ilícitas.

La disputa por el microtráfico en el centro de Cali impulsa una seguidilla de crímenes selectivos

Desde el 15 de marzo del 2026, la reorganización de La Inmaculada y la disputa por el microtráfico en el centro de Cali quedaron en el centro de la investigación de una seguidilla de homicidios selectivos, desapariciones y decapitaciones ocurridas en las últimas semanas, hechos que organismos de investigación vinculan con una pugna interna por el control de corredores de distribución en sectores como el Bulevar del Río, la Calle de la Salsa y el entorno del CAM, según fuentes citadas por El País de Cali.

La extradición de alias Pipe Tuluá propició reestructuraciones internas en la banda La Inmaculada y nuevas disputas criminales - crédito Captura de Pantalla Facebook/Policía Nacional
La extradición de alias Pipe Tuluá propició reestructuraciones internas en la banda La Inmaculada y nuevas disputas criminales - crédito Captura de Pantalla Facebook/Policía Nacional

Esa confrontación se concentra en tres puntos que, por su cercanía, forman un corredor de distribución: San Vicente, detrás del Centro Administrativo Municipal y el sector conocido como El Cenicero, ubicado junto a la Secretaría de Seguridad y Justicia, de acuerdo con el informe citado por El País de Cali.

El documento sostiene que esa franja ha intensificado la competencia entre grupos criminales por las rutas del narcomenudeo en la ciudad.

La llegada de integrantes de La Inmaculada a Cali respondió a acuerdos con Andrés Felipe Flórez, alias Chinga Pipe, y con el grupo de Martín Bala para consolidar el dominio de la zona central, según las mismas fuentes citadas por El País de Cali.

Esa alianza se enfrenta a otras estructuras que buscan controlar áreas del centro, entre ellas el Bulevar del Río, el parque El Triángulo y las inmediaciones del CAM.

Uno de los episodios recientes atribuidos a esa confrontación fue el asesinato de Carlos Alberto Delgado Palomino, alias Cajón, ocurrido el 3 de marzo en el barrio Centenario tras salir de un banco.

Monumento del Cristo Rey hace parte de los ambiciosos proyectos de infraestructura que continuaran bajo ejecución del mandato de Alejandro Eder - crédito Alcaldía de Cali
El doble asesinato de Jefferson Perea Jiménez y alias Arturo marca un punto crítico en la escalada de violencia entre grupos criminales en Cali - crédito Alcaldía de Cali

Según El País de Cali, Delgado Palomino había asumido el liderazgo de La Inmaculada después de la extradición de alias Pipe Tuluá, hecho que abrió nuevas disputas internas y reacomodos entre estructuras criminales.

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