Testigo clave contra Ricardo Roa denunció ser víctima de amenazas por el círculo cercano del presidente de Ecopetrol

Luis Enrique Rojas, expresidente de Hocol, aseguró recibir mensajes anónimos, llamadas internacionales, así como seguimientos físicos y hallazgos técnicos de espionaje

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Testigo clave contra Ricardo Roa reveló las amenazas en su contra del círculo cercano del presidente de Ecopetrol - crédito Asociación Colombiana de Petróleo y Gas/Colprensa
Testigo clave contra Ricardo Roa reveló las amenazas en su contra del círculo cercano del presidente de Ecopetrol - crédito Asociación Colombiana de Petróleo y Gas/Colprensa

Luis Enrique Rojas, expresidente de Hocol, denunció ante la Fiscalía General de la Nación una serie de amenazas, seguimientos y presiones provenientes, según su versión, del círculo cercano de Ricardo Roa, actual presidente de Ecopetrol. Estas intimidaciones estarían directamente relacionadas con sus denuncias de presuntas irregularidades y tráfico de influencias en el grupo empresarial, detalló Rojas a Semana.

Las amenazas contra Rojas incluyen mensajes anónimos, llamadas internacionales con amenazas de muerte, seguimientos físicos y hallazgos técnicos de espionaje. Según la denuncia, estos hechos ocurrieron durante las investigaciones sobre supuesto direccionamiento de contratos en la compañía petrolera y su filial, y reflejan la secuencia y gravedad de las presiones que vinculan a su salida y a la exposición de posibles irregularidades.

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Rojas presentó al ente acusador, el 3 de marzo de 2026, una ampliación de denuncia que describe el alcance y diversidad de las amenazas recibidas tras dejar Hocol. El expediente, obtenido por el medio citado, revela que el 18 de julio de 2025 recibió un anónimo donde se mencionan reuniones entre Roa, Julián Caicedo, Juan Guillermo Mancera, Santiago Vargas y Sebastián Ortega en España e Italia. Según dicho mensaje, se habrían ofrecido hasta 10 millones de dólares por magistrado para influir en una decisión electoral.

Las presiones relatadas por Rojas ante la Fiscalía comenzaron después de su renuncia y se incrementaron, según él, por advertencias de organismos de inteligencia sobre posibles atentados y campañas para asociarlo con actos de corrupción. El documento sostiene que al menos tres reuniones internacionales confirmadas le hicieron concluir que existía una estrategia dirigida desde el entorno de Roa y sus colaboradores.

Supuestas presiones y maniobras en Hocol

Luis Enrique Rojas, con más de 25 años de trayectoria en la industria petrolera, enfrentó uno de los momentos más críticos de Hocol durante su gestión - crédito Luis Enrique Rojas/LinkedId
Luis Enrique Rojas, exdirectivo de Hocol, presentó evidencias que comprometen al presidente de Ecopetrol- crédito Luis Enrique Rojas/LinkedId

En sus declaraciones a las autoridades, Luis Enrique Rojas reconstruyó cómo en los meses anteriores a su salida recibió presiones y llamadas del círculo de Ricardo Roa con propuestas de reuniones y solicitudes para transferir proyectos estratégicos. Juan Guillermo Mancera, antes de la llegada formal de Roa, buscó contactarlo varias veces, tanto a él como a Diego Orozco, para tratar sobre oportunidades en Ecopetrol y gestionar nombramientos directivos.

“Con Mancera nos reunimos varias veces y fuimos a almorzar en algunas ocasiones a al menos cuatro restaurantes. El 17 de julio de 2023, Mancera me llamó y me dijo que al día siguiente había reunión con Ricardo Roa”,

Este proceso habría llevado al nombramiento de figuras cercanas: Renato Caicedo y Cristian Ducuara fueron posteriormente designados como vicepresidentes de Producción y de Servicios Técnicos en Hocol, mientras que Rafael Rozo asumió la presidencia de Ocensa. Una vez en el cargo, Rojas dice que reorganizó el equipo y removió a 12 directivos, lo que desencadenó represalias. Recibió una llamada anónima en la que le advertían que estaba afectando a personas influyentes.

La ampliación recogida por el médico citado documenta que el conflicto aumentó en agosto de 2024 cuando una inspección de inteligencia halló micrófonos en su oficina. Rojas también denunció presiones de Roa y su pareja, Julián Caicedo, para entregar el proyecto de regasificación Chuchupa-Ballena a Gaxi, empresa relacionada con Mancera, ante lo cual se negó.

Secuencia y gravedad de las amenazas

Luis Enrique Rojas, expresidente de Hocol, aseguró recibir mensajes anónimos, llamadas internacionales, así como seguimientos físicos y hallazgos técnicos de espionaje - crédito Jaime Saldarriaga/Reuters
Luis Enrique Rojas, expresidente de Hocol, aseguró recibir mensajes anónimos, llamadas internacionales, así como seguimientos físicos y hallazgos técnicos de espionaje - crédito Jaime Saldarriaga/Reuters

Tras el inicio de las investigaciones y denuncias, los episodios de hostigamiento se intensificaron. Las autoridades cuentan con un video de la madrugada del 6 de diciembre de 2024 en el que dos sujetos armados interceptaron la camioneta de seguridad de Luis Enrique Rojas y, al comprobar que no viajaba en ella, se retiraron.

En otro caso, el expresidente de Hocol recibió una llamada de alguien que se identificó como comandante guerrillero y le admitió haber sido contratado para asesinarlo. Además, en los primeros meses de 2025, Rojas denunció ataques durante mesas directivas, intentos de suplantación para mover fondos y campañas de desprestigio.

Uno de los episodios más graves, de acuerdo con el expediente, se relaciona con una llamada recibida desde un número ubicado en Países Bajos: una voz distorsionada le ordenó cesar las denuncias contra Roa y abandonar el país en cinco días, bajo amenaza de muerte a él y a su familia.

Rojas comunicó estos hechos al Gaula de la Policía Nacional y calificó el mensaje como una amenaza real y verificable contra su integridad y la de su núcleo familiar, señaló Semana.

La vigilancia sobre él incluyó intervención de comunicaciones y seguimientos realizados por escoltas de Honor Servicios de Seguridad Ltda. Conforme a la denuncia, identificó filtraciones de información personal y confirmó que su teléfono móvil estaba conectado en tiempo real a varios dispositivos, aunque no logró identificar a los responsables.

Consecuencias personales y respuestas institucionales

El presidente del grupo energético colombiano Ecopetrol, Ricardo Roa, está siendo investigado por la justicia colombiana - crédito Luisa González/Reuters
El presidente del grupo energético colombiano Ecopetrol, Ricardo Roa, está siendo investigado por la justicia colombiana - crédito Luisa González/Reuters

En el ámbito laboral, Luis Enrique Rojas indicó que las presiones provenientes de la alta dirección de Ecopetrol, especialmente de Juan Carlos Hurtado, vicepresidente de upstream, y la falta de apoyo de la compañía precipitaron su salida. Expuso que, al informar sobre los ataques a través de un correo oficial a la junta directiva, Hurtado respondió con reproches en lugar de respaldo.

Durante los meses siguientes, Rojas percibió que allegados a Roa habrían contratado investigadores privados para revisar su vida personal y la de otros ejecutivos, señalando que los pagos por ello superaron los $300.000.000. Tras su renuncia, varios técnicos abandonaron la empresa junto con él, pese a que, según sus palabras, los objetivos empresariales se cumplían.