Voceros de ‘Échele Cabeza’ desmienten rumores sobre nuevas drogas sintéticas en Medellín: “No existe evidencia de la ‘cocaína de sabores’”

En diálogos con Infobae Colombia, voceros del proyecto aclararon varios puntos sobre informe periodístico referente a la presencia más de 700 drogas sintéticas en Colombia

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La información acerca de supuestas
La información acerca de supuestas sustancias emergentes como la ‘cocaína de sabores’ ha provocado confusión social, según especialistas que enfatizan la importancia de diferenciar entre modificaciones de presentación y descubrimientos químicos recientes - crédito Aurea Del Rosario / Ap Foto

Las recientes alertas sobre la supuesta proliferación de drogas sintéticas como la llamada “cocaína de sabores” y las mezclas de tusi con ketamina en Colombia han generado inquietud en la opinión pública.

Desde el proyecto Échele Cabeza, especialistas insisten en la importancia de no confundir presentaciones novedosas con el surgimiento de sustancias realmente nuevas, advirtiendo sobre el uso incorrecto de términos técnicos.

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Precisamente, Estefanía Sánchez Patiño, Directora ATS, de Échele Cabeza, explicó a Infobae Colombia que en Colombia la evidencia científica y las cifras oficiales del Ministerio de Justicia indican que no existen más de 64 nuevas sustancias psicoactivas identificadas durante los últimos 18 años.

La percepción de que circulan más de 700 tipos de drogas es errónea y proviene de la confusión entre mezclas, adulteraciones o cambios de apariencia y la presencia de compuestos realmente nuevos, según destacó el equipo de Échele Cabeza en entrevista.

No existe evidencia de que haya surgido una nueva droga denominada ‘cocaína de sabores’”, afirmaó Sánchez patiño.

También el tusi ha dejado
También el tusi ha dejado de ser rosa para ser más atractivo a los consumidores - crédito US DEA

Detallaron que la inclusión de aromatizantes, saborizantes o edulcorantes en una muestra no implica la aparición de una nueva sustancia psicoactiva. “Lo más probable es que sean modificaciones en la presentación del producto, comunes en mercados ilegales para alterar olor, sabor o experiencia sensorial y diferenciar comercialmente”, explicó

Si se detectan fragancias o saborizantes, se consideran adulterantes o excipientes, pero no el origen de una nueva droga. Los especialistas agregaron que “los medios de comunicación han contribuido antes a confundir la terminología”, ejemplificando con el caso del tusi. Este producto ha sido denominado “cocaína rosa” en medios, una etiqueta incorrecta, pues la composición real suele contener ketamina y otros compuestos, mientras que la presencia de cocaína es baja o inexistente.

Precisión sobre la cantidad de drogas sintéticas en Colombia

Ante la cifra de “más de 700 sustancias psicoactivas” atribuida al SAT (Sistema de Alerta Temprana), los expertos fueron enfáticos: “No hay evidencia que pueda demostrar la presencia de más de 700 sustancias psicoactivas en el país; el propio Ministerio de Justicia solo reconoce 64 nuevas sustancias psicoactivas en los últimos 18 años”. Recalcaron que las mezclas, combinaciones o adulteraciones no califican como sustancias diferentes sin un análisis químico que lo demuestre.

El equipo de Échele Cabeza llamó a exigir rigor y pruebas para quienes divulgan cifras elevadas sobre drogas: “A quienes hacen esas afirmaciones, se les solicita evidencia; de lo contrario, son declaraciones que promueven alarma y desinforman, sin aportar a la prevención ni a la reducción de daños”.

Tusi y ketamina veterinaria: prácticas recurrentes, no fenómenos recientes

Consultados sobre la mezcla de tusi con ketamina veterinaria, desde Échele Cabeza aclararon: “No es un fenómeno nuevo. Desde que comenzamos a analizar mezclas que imitan la experiencia del 2C-B y que en Colombia se consolidaron bajo el nombre de tusi, uno de sus componentes más consistentes ha sido la ketamina”.

La clasificación errónea de mezclas
La clasificación errónea de mezclas y el uso incorrecto de términos técnicos han generado interpretaciones inexactas respecto a la naturaleza y composición de las sustancias ilícitas en el país - crédito Visuales IA

El equipo confirmó que, desde 2021, los análisis han detectado ketamina, Mdma, cafeína y otros compuestos en diferentes muestras de tusi. Estas evidencias demuestran que el tusi “no es una droga específica, sino un cóctel variable de sustancias destinado a lograr distintos efectos psicoactivos”.

La ketamina es un medicamento anestésico y sedante utilizado tanto en medicina humana como veterinaria. Según la entrevista, “para quienes producen mezclas ilegales, suele ser más sencillo acceder a formulaciones veterinarias por menos controles en la distribución, incluyendo proveedores agropecuarios, clínicas veterinarias, y diferencias de volumen o costo”.

Pese a los circuitos de acceso, “la molécula de ketamina es la misma, sin importar si está formulada para humanos o animales”, precisó el equipo. El principal riesgo radica en el desconocimiento de dosis y combinaciones exactas para las personas usuarias, lo que incrementa la posibilidad de efectos adversos y daños a la salud.

Falacias comunes en la comunicación sobre drogas sintéticas

El equipo de Échele Cabeza señaló que el mercado ilegal de drogas es dinámico, pero “gran parte de la confusión surge cuando cambios en la composición, presentación o genética de sustancias ya conocidas se presentan como si fueran necesariamente drogas nuevas”.

Un caso comparable es el del cannabis, donde la alusión a “más de 100 tipos de marihuana” corresponde realmente a variaciones genéticas y diferentes proporciones de compuestos como el THC o el CBD, no al surgimiento de nuevas sustancias psicoactivas.

El conocimiento claro sobre las
El conocimiento claro sobre las distinciones entre mezclas, adulteraciones y compuestos nuevos ayuda a evitar falsas alarmas e informa de manera correcta las estrategias de reducción de riesgos - crédito Armada Colombia

Además, advirtieron sobre los errores al comparar sustancias. “Llamar GHB ‘nuevo éxtasis’ es incorreto”, enfatizaron, ya que el Mmda y el GHB pertenecen a familias químicas distintas y tienen efectos diferentes sobre el sistema nervioso.

También recordaron que categorías como cannabinoides sintéticos, catinonas, feniletilaminas o triptaminas son en realidad familias químicas: cada una agrupa varios compuestos parecidos. En el mercado ilegal, muchas veces se modifican moléculas o se mezclan sustancias para evadir regulaciones o responder a la demanda.