
La Secretaria Distrital de Salud denunció que las Subredes Integradas de Servicios de Salud (SISS) del Distrito Capital enfrentan una presión sobre su liquidez debido a una concentración del 86% de las deudas hospitalarias en solo tres Entidades Promotoras de Salud (EPS) bajo intervención estatal, situación que amenaza la continuidad y calidad de la atención en la red pública de Bogotá.
El cálculo del impacto financiero y operativo abre interrogantes inmediatos sobre la sostenibilidad del sistema, ya que el monto de la facturación pendiente de radicación y los prolongados retrasos en los pagos de las EPS intervenidas agravaron la dificultad para cumplir con proveedores, talento humano y servicios tercerizados esenciales.
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De acuerdo con la misiva enviada el 23 de enero de 2026 al superintendente Nacional de Salud, Bernardo Armando Camacho, y firmada por el secretario Distrital de Salud, Gerson Orlando Bermont Galavis, la deuda total reconocida de las EPS con las SISS alcanzó los $307.561.000.000 con corte a noviembre de 2025. De esa suma, solo $58.466.000.000 (19,0%) corresponden a anticipos y giros directos, resultando en una cartera neta pendiente de $249.096.000.000 que representa la carga principal para las finanzas de la red, reveló el documento publicado por El Tiempo.
El problema se intensifica debido a la facturación sin radicar, que asciende a $46.500.000.000 en solo tres EPS intervenidas, cifra que no ha ingresado al circuito formal de pago, lo que incrementa la incertidumbre sobre el flujo de recursos para la operatividad hospitalaria. Estas entidades, identificadas como Nueva EPS, Famisanar y Coosalud, concentran cerca de $215.431.000.000 del total adeudado, lo que equivale al 86,5% de la cartera radicada neta.
El documento advierte que la persistencia de este escenario impacta no solo el abastecimiento de medicamentos, insumos y dispositivos médicos, sino que también genera retrasos en las obligaciones laborales y contractuales de las SISS. Esto pone en riesgo la disponibilidad del personal asistencial y administrativo necesario para garantizar la continuidad del servicio.
Los efectos de la deuda de las EPS intervenidas en la red hospitalaria

La mayor parte de la presión financiera recae sobre las subredes públicas debido a la concentración del riesgo en pocas aseguradoras bajo intervención. La Secretaría de Salud subrayó que Nueva EPS, Famisanar y Coosalud son responsables del 86,5% de la cartera radicada neta, que deja a las subredes en una exposición muy elevada frente a eventuales incumplimientos o nuevas demoras en el pago.
El riesgo operativo aumenta por la presencia de facturación sin radicar, es decir, servicios ya prestados, pero que no han entrado en los circuitos formales de reconocimiento ni de pago. Esta situación se atribuye a problemas como inconsistencias en autorizaciones, validaciones incompletas y ajustes derivados de cambios en los lineamientos operativos de las EPS intervenidas, especialmente tras la sustitución de agentes interventores designados por la Superintendencia Nacional de Salud.

La falta de radicación prolonga el plazo antes de iniciar el ciclo de cobro, por lo que aumenta la probabilidad de que los recursos no sean recaudados oportunamente. Esto, a su vez, compromete la capacidad futura de los hospitales para responder a los incrementos de demanda y a las obligaciones contractuales con proveedores estratégicos.
Impacto operativo y solicitud de soluciones
En el documento dirigido a la Superintendencia Nacional de Salud, la Secretaría de Salud advierte que la restricción de liquidez afecta gravemente la gestión cotidiana del talento humano, generando dificultades para garantizar en tiempo y forma el cumplimiento de pagos y la continuidad del personal requerido. A esto se suman los retrasos en la formalización de cuentas por cobrar, que postergan los plazos de pago y obstaculizan la sostenibilidad de la red.
Según Gerson Orlando Bermont Galvis, secretario de Salud distrital, la deuda de las EPS intervenidas y la elevada cifra de facturación pendiente de radicación configuran una presión sin precedentes sobre la red hospitalaria de Bogotá. De hecho, el alcalde Carlos Fernando Galán ya había señalado anteriormente que el total de la cartera adeudada a los hospitales de la ciudad se aproxima a los $300.000.000.000.
Frente a este panorama, la Secretaría de Salud solicitó la intervención activa de la Supersalud para facilitar pagos efectivos a través de mecanismos como giros directos, acuerdos de pago calendarizados, compromisos verificables y planes de acción que permitan avanzar en el saneamiento progresivo de las obligaciones. El objetivo, según la dependencia gubernamental, es fortalecer la estabilidad financiera de las subredes y garantizar la prestación de servicios sin interrupciones.
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