Tras atentado sicarial a empresario y su escolta en Bogotá, tuvieron que esperar más de 30 minutos por una ambulancia: las víctimas estuvieron en el piso

Por esa razón habrían trasladado los cuerpos, según lo registró una persona que grabó con su celular el momento en que una camioneta con platón transportaba uno de ellos hacia la clínica El Country, en el norte de Bogotá

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El empresario y el escolta
El empresario y el escolta fueron baleados por el sicario que llegó al lugar a esperarlos armado a las afueras del gimnasio con una pinta que buscaba despistar a las autoridades: como un empleado de traje y corbata - crédito red social X | @Marovaan/X

Un doble caso de sicariato cobró las vidas del empresario arrocero Gustavo Andrés Aponte Fonnegra, y de su escolta, Luis Gabriel Gutiérrez Garzón, la tarde del miércoles 11 de febrero de 2026 en un concurrido sector del norte de Bogotá.

A pesar de los intentos por socorrer a las dos víctimas por parte de testigos en la escena, los llamados en vano que hicieron varios de los presentes para que llegaran ambulancias al lugar fue en vano en este punto del barrio La Cabrera (Chapinero).

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Así lo señaló un usuario en redes sociales, que recogió testimonios de lo que fueron los minutos de pánico y zozobra que se volvieron eternos en medio de los gritos que se escuchaban en la carrera Séptima con calle 85, punto por donde escapó el sicario de traje y corbata que esperó por 15 minutos a que su objetivo salieron del gimnasio (Bodytech) ubicado en toda la esquina de la intersección.

En un video que compartió el director del medio Rutas del Conflicto, Óscar Javier Parra, hizo este grave señalamiento la noche del mismo día de los hechos.

“Testigos señalan que, a pesar de insistentes llamadas al 123, las víctimas estuvieron en el piso cerca de 30 mins sin que llegara una ambulancia”, inicia la publicación por parte del también docente universitario.

El director del medio 'Rutas
El director del medio 'Rutas del Conflicto' y docente universitario hizo la denuncia desde su cuenta de X - crédito @oscar_parrac/X

Por tal motivo, y como se puede observar en uno de los videos que compartió Infobae Colombia y que se muestra a continuación, “al final se los llevaron en un carro particular”, explicó en el mismo mensaje Parra, y refiriéndose al momento en el que se observa cómo llega uno de los dos cuerpos en el platón de una camioneta al servicio de urgencias de la clínica El Country.

Lo más perturbador de la grabación es que una de las personas que va en el vehículo intenta reanimar a la víctima del sicario encorbatado. “El escolta del empresario estuvo consciente parte del tiempo. Los dos fallecieron”, finaliza el comentario por parte de Parra.

A pesar de los constantes llamados a la línea 123, no llegó ambulancia a la salida del gimnasio Bodytech sede Cabrera, en el norte de Bogotá, y por tal motivo cargaron los cuerpos en el vehículo - crédito @StephBatesPress/X

Lo que se sabe del sicario: llegó con un atuendo

El doble homicidio de Gustavo Andrés Aponte Fonnegra y su escolta en el norte de Bogotá reveló un patrón de planificación hasta el más mínimo detalle en el accionar por parte de los sicarios.

Este atentado, que sacudió a la comunidad empresarial y a los usuarios de un gimnasio reconocido de la zona de La Cabrera, tuvo un impacto inmediato: la Policía Metropolitana desplegó equipos de investigación para identificar tanto a los autores materiales como a los intelectuales del crimen.

En horas de la mañana posterior a los hechos, el comandante de la Policía Metropolitana de Bogotá, brigadier General Giovanni Cristancho, detalló que no existían antecedentes de amenazas ni la familia había recibido mensajes intimidatorios, en declaraciones a Caracol Radio - W.

Durante las primeras pesquisas, se descartaron hipótesis de robo y se confirmó la naturaleza sicarial del ataque. La esposa de Aponte tampoco reportó intimidaciones, según consignó el oficial.

El sicario estaba encorbatado y aguardó el momento exacto en que Aponte y su escolta, Luis Gabriel Gutiérrez Garzón, abandonaron el gimnasio.

Según relató el general Cristancho a medios de comunicación, “planearon la forma de caracterizar al sicario, porque estaba de corbata, y así mismo donde ubicaron la motocicleta también estaba totalmente planeado”.

Declaraciones del brigadier general Giovanni Cristancho, luego del doble homicidio que perpetró un sicario la tarde del miércoles 11 de febrero de 2026 en Bogotá, en el que también falleció el hombre de seguridad del empresario arrocero, identificado como Luis Gabriel Gutiérrez Garzón - crédito Mebog

La cuidadosa elección del atuendo y la logística del escape —con un cómplice que lo esperaba en motocicleta— evidenciaron la preparación que puede extenderse, incluso, a semanas.

El pistolero disparó contra sus víctimas y huyó corriendo hasta abordar el vehículo (una motocicleta en la que lo esperaba su cómplice), y el rugido del motor marcó la fuga del sitio.

Las revisiones de los sistemas de videovigilancia permitieron reconstruir parte del esquema criminal.

El comandante de la Mebog explicó que “estas personas llegaron a esperar a su víctima 15 minutos antes, no fue más”.

El seguimiento de cámaras mostró también que, solo diez minutos antes del crimen, patrulleros del CAI habían hecho su recorrido habitual por la zona sin advertir movimientos sospechosos.

Respecto a la víctima secundaria, se estableció que Gutiérrez Garzón era “un miembro de la Policía Nacional en uso del buen retiro, que ha sido policía hasta el 2021. Él mismo había pedido su retiro”, expuso el oficial de la Mebog.

El empresario era un amante
El empresario era un amante del triatlón, y solía compartir en redes sus entrenamientos y participación en competencias - crédito @tavo_triatleta/IG

Tras su salida de la institución, había desempeñado el rol de escolta para varias personalidades, función en la que acompañaba regularmente al empresario hasta el gimnasio.

Gustavo Andrés Aponte Fonnegra dejó una huella en la agroindustria nacional, como tercera generación de una familia que, en 1993, adquirió el Molino Arroz Sonora e impulsó su crecimiento a través de la empresa Agroindustrial Molino Sonora AP S.A.S..

Su liderazgo incluyó la gestión de firmas como Flexo Spring S.A.S. e Incoltapas, expandiendo las redes empresariales a nivel regional.

Además de la vertiente productiva —basada en la sostenibilidad y la oferta de alimentos naturales, sin gluten y bajos en sodio bajo la marca Arroz Sonora—, su labor filantrópica se consolidó en la Fundación Gustavo Aponte Rojas, orientada a la protección de niños y familias vulnerables.

Como miembro directivo, promovió programas de educación, nutrición y apoyo emocional en localidades desfavorecidas de Bogotá, llegando a sectores como Patio Bonito, en Kennedy.