Entre la música y Pablo Escobar: líder social desmitífica la relación del narco con visitas de bandas, esta es la historia de Argus

Carlos Alberto David Bravo es un líder social que cuenta cómo vivieron los eventos artísticos en Antioquia durante el auge del narcotráfico

Guardar
"Caliche" contó por qué en
"Caliche" contó por qué en 1983 se realizó un concierto con el logo del partido político de Escobar - crédito iStock/Colprensa

Debido a la popularidad que tiene el turismo enfocado en las historias del narcotráfico en Medellín, el líder social Carlos Bravo, que es conocido en la ciudad como “Caliche”, decidió crear un recorrido en el que habla de su género de música favorito:s el punk, incluyendo unos ejercicios de memoria sobre las páginas más oscuras de la historia de la capital antioqueña.

En diálogo con El Espectador, “Caliche” habló sobre su labor social en Medellín, incluyendo el legado del punk en contraste con la época más violenta de la ciudad.

Ahora puede seguirnos en Facebook y en nuestro WhatsApp Channel

Durante la conversación, “Caliche” reconoció que, por la fama que tenía la ciudad en los 80, no todas las historias secretas son sobre violencia, puesto que varios artistas vivieron historias que siguen siendo recordadas como mitos urbanos.

La banda que pidió un regalo de Pablo Escobar

"Caliche" se encarga de hablar
"Caliche" se encarga de hablar de cómo era la música en Medellín durante los 80 - crédito Colprensa

Carlos Bravo mencionó que una de las historias que cuenta en su recorrido es sobre la ocasión en la que la banda Argus visitó la capital antioqueña para una presentación.

“En 1983 se realizó un concierto en el que vino una banda de Estados Unidos, que se llamaba Argus, tocó con Pirus y con Complot, dos bandas de acá de Medellín; era la primera vez que venía una banda de Estados Unidos y claro, tuvo mucha acogida de los jóvenes rockeros del momento”, recordó Bravo.

El líder social afirmó que en la actualidad se sigue mencionando que los americanos volvieron a su país con sus maletas llenas de cocaína, pero en realidad su cercanía con Pablo Escobar se registró de otra forma.

“Dentro de la memoria colectiva de esa época, fue un concierto muy recordado. Los mitos que hay son porque en la boleta aparecía el logo del partido político de Pablo Escobar, Medellín sin tugurios. La gente decía que cuando la banda se fue a Estados Unidos, que los instrumentos iban llenos de cocaína”.

El líder social afirmó que
El líder social afirmó que busca que no se pierda la memoria histórica en Medellín - crédito Comfama

“Eran solo mito”, indicó “Caliche” al asegurar que en realidad los músicos recibieron un regalo por parte del líder del cartel de Medellín para que “disfrutaran” de la ciudad después del concierto.

“Hace poco se hizo un conversatorio en el que participó el organizador de ese evento. Él dijo la verdad y cuál había sido la incidencia de Pablo Escobar en la boleta. Era porque ellos necesitaban la publicidad y le pidieron a Pablo; él dijo que sí, pero a cambio de eso tenían que poner el logo de Medellín sin tugurios”.

Para concluir, “Caliche” mencionó la versión que conoce sobre lo que se registró aquella noche en Medellín, en la que los norteamericanos arrojaron a la basura el narcótico que habían recibido por parte del capo antioqueño.

“Los músicos querían probar un poco del material que se estaba produciendo en la ciudad, hablaron con el organizador, él habló con Pablo y les mandó un regalito, un kilo de cocaína. Hicieron una fiesta para ellos en El Poblado. Llegó una persona de negro, pensaron que era policía y salieron a correr, botando todo lo que estaba en la mesa”.

Bravo se dedica a contar
Bravo se dedica a contar los mitos urbanos que unen al narcotráfico con la música - crédito Comfama

Esta no es la única historia en la que se menciona a Pablo Escobar con artistas internacionales, puesto que tras la muerte del capo se han revelado anécdotas o mitos urbanos sobre presuntas contrataciones de músicos de talla internacional.

De hecho, algunos cantantes han decidido confesar que en su momento fueron contratados por el criminal más buscado de Colombia, que en la mayoría de ocasiones hacía la gestión a través de terceros sin que los extranjeros supieran ante quién iban a tocar.