Salario mínimo, dólar e IPC pondrían en aprietos a a Colombia en 2026: preocupa la deuda del Gobierno Petro y las elecciones

Fitch Ratings adujo que las tensiones en el entorno económico imponen retos complejos, con riesgos de desequilibrio fiscal en países clave de América Latina

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El dólar bajó de precio
El dólar bajó de precio a nivel global en 2025 y en lo que va de 2026 - crédito Mohamed Abd El Ghany/Reuters

La calificadora Fitch Ratings dio a conocer el informe “Latin American Credit Outlook”, en el que dio detalles de lo que espera para la economía en la región. En el mismo mantiene una perspectiva crediticia estable para América Latina de cara a 2026, aunque advierte sobre presiones fiscales y políticas que afectan a Colombia en un año electoral decisivo.

El informe anual resaltó que el país enfrenta desafíos macroeconómicos relevantes: un crecimiento proyectado de 2,9% para 2026, inflación estimada en 4,9%, un déficit fiscal persistente cercano al 7% del Producto Interno Bruto (PIB) y una deuda pública en aumento. Al respecto, el codirector del equipo de Soberanos para las Américas, Richard Francis, señaló que “la clave para la rebaja fue el déficit fiscal muy grande que tiene Colombia, cerca de 7% del PIB. Y aún más importante, fue simplemente la expectativa de que no se venían medidas correctivas”.

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Asimismo, destacó que América Latina presenta solidez en los fundamentos macroeconómicos, lo que se refleja en una estabilidad general de los créditos soberanos y sectoriales. Frente a esto, la directora general de Soberanos para Asia y las Américas, Shelly Shetty, enfatizó que “la fortaleza de los sistemas bancarios, la flexibilidad cambiaria y, en algunos casos, las reservas internacionales, siguen siendo pilares de estabilidad para la región”.

Fitch Ratings es una de
Fitch Ratings es una de las tres principales agencias calificadoras de riesgo a nivel mundial —junto a Moody's y S&P— que evalúa la solvencia crediticia de gobiernos, empresas y productos financieros - crédito Dado Ruvic/Reuters

Sin embargo, Fitch Ratings advierte que la región enfrenta vulnerabilidades derivadas de la incertidumbre en materia de comercio y aranceles, así como incertidumbre por la celebración de elecciones en 2026. México experimenta una tasa arancelaria efectiva de 5,8% en 2025, mientras que el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), junto con el calendario electoral, añade presión sobre la confianza inversora y la capacidad de gobernabilidad regional. “En el caso de Colombia y Brasil, nuestro enfoque estará realmente en lo que las nuevas administraciones puedan hacer en términos de ajuste de política fiscal”, precisó Shetty.

Colombia ocupa una posición intermedia dentro de América Latina, con lo que exhibe fortaleza bancaria, pero enfrenta crecientes tensiones fiscales a medida que se acercan las elecciones.

La agencia proyecta para el país un crecimiento de 2,9% en 2026, pero advierte que este resultado podría verse reducido a raíz de un aumento histórico del 23% en el salario mínimo y una inflación que, comparada con la región, se mantendría entre las más altas. El Índice de Precios al Consumidor se estima en 4,9% para finales de 2026.

Entorno fiscal colombiano

Entretanto, el entorno fiscal colombiano sigue generando preocupación para la entidad, dado que la tasa de política monetaria podría ubicarse en 9,8%, según Francis, y la exposición cambiaria eleva el riesgo para la deuda, ya que cerca del 30% de las obligaciones del país están denominadas en moneda extranjera.

Gustavo Petro, presidente de Colombia,
Gustavo Petro, presidente de Colombia, dice que durante su gobierno la economía colombiana ha mejorado - crédito Joel González/Presidencia de la República

Richard Francis alertó sobre la ausencia de ajustes estructurales suficientes. “Creemos que hay margen para un mayor deterioro con esta nueva calificación más baja”, dijo. Calcula que Colombia requeriría un ajuste fiscal de entre 3% y 4% del PIB para estabilizar su nivel de endeudamiento, una meta compleja si se considera que con normalidad las reformas tributarias solo contribuyen cerca del 1% del PIB. Cree el experto en que se necesitarán casi los cuatro años completos de la próxima administración para lograr este tipo de ajuste.

“Se esperaba que las medidas correctivas fiscales no surtieran efecto y creo que eso se vio en el hecho de que el Congreso no las aprobó y en que la emergencia económica está siendo impugnada en los tribunales”, insistió.

El punto más débil de Colombia

Las finanzas públicas representan el punto más débil tanto para Colombia como para grandes economías de la región, como Brasil y México.

Y es que el déficit fiscal colombiano permanece cerca al 7% del PIB en los últimos cinco años. La proyección de la calificadora señala que el desbalance persistirá al menos durante 2026, con la deuda pública en incremento. De igual forma, resalta la falta de una “ancla fiscal” creíble que complique la recuperación presupuestaria, incluso, después de las elecciones de 2026.

En la primera subasta de
En la primera subasta de compra de TES UVR de 2026 se recibieron intenciones de compra por $1,9 billones - crédito @MinHacienda/X

En el plano financiero, la calificadora destaca la resiliencia de los bancos y la relativa fortaleza de los mercados financieros latinoamericanos. El sistema bancario de Colombia mantiene una perspectiva “neutral”, sustentada en capital robusto, liquidez adecuada y una exposición limitada a riesgos sistémicos, a pesar del menor dinamismo económico del país. “La fortaleza de los sistemas bancarios, la flexibilidad cambiaria y, en algunos casos, las reservas internacionales, siguen siendo pilares de estabilidad para la región”, puntualizó.

Debilitamiento del dólar

A su vez, el debilitamiento del dólar estadounidense desde 2025 benefició a América Latina. Según Fitch Ratings, la depreciación de la moneda norteamericana disminuyó el costo de la deuda denominada en divisas extranjeras y ayudó a contener la inflación ante la apreciación de monedas regionales, lo que facilitó también flujos de capital y mejores condiciones de financiamiento externo.

Shetty explicó que “en muchos casos muchos gobiernos en la región todavía tienen una proporción bastante alta de la deuda que está denominada en moneda extranjera. Así que en la medida en que el dólar ha sido un poco más débil, eso les ha ayudado con el costo del servicio de la deuda”.

Aunque existen factores positivos, la exposición externa implica riesgos notables para Colombia, en especial, por la elevada proporción de deuda en dólares y el riesgo de una eventual depreciación del peso. Remarca la calificadora que la solidez macroeconómica de la región mejoró gracias a tasas de interés en baja y menor presión inflacionaria, pero el ciclo electoral de 2026 podría retrasar decisiones estructurales, especialmente en países sensibles desde el punto de vista fiscal, como Colombia.

De cara al futuro, una eventual recuperación económica de Venezuela podría convertirse en una oportunidad para Colombia en términos de inversiones y exportaciones. Francis afirmó que “tomará tiempo para que la economía venezolana se estabilice y probablemente crezca sustancialmente si logramos cierta estabilidad y nuevas entradas de inversión. Colombia podría beneficiarse mediante inversiones y exportaciones”.