Caso Zulma Guzmán: defensa de Jeisson Rosas negó responsabilidad en la muerte de menores envenenadas con talio en Bogotá

La representación legal del implicado alega que registros migratorios comprueban que no se encontraba en territorio nacional cuando ocurrió el trágico suceso

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La defensa de Jeisson Rosas
La defensa de Jeisson Rosas niega su implicación en el caso y asegura que no estaba en Colombia el día del envenenamiento - crédito Imagen Ilustrativa Infobae

El caso por la muerte de dos menores tras consumir frambuesas envenenadas con talio en Bogotá ha generado repercusiones incluso para personas mencionadas indirectamente, como el ciudadano Jeisson Rosas.

La atención de los investigadores de la Fiscalía General de la Nación se ha concentrado en las comunicaciones entre el repartidor que llevó las frambuesas y Zenaida Vargas Pava, amiga de Zulma Guzmán Castro, quien permanece detenida en Londres como principal sospechosa.

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Según las declaraciones del repartidos, Zenaida Vargas entregó el paquete en una bolsa sellada. El pedido figuraba a nombre de Jeisson Rosas, quien se identificó ante el repartidor como asesor espiritual y persona cercana a Zulma Guzmán.

La figura de Pava surgió como clave, pues, según la indagación, habría sido la persona encargada de entregar el pedido en el mismo edificio donde Rosas tiene su consultorio profesional.

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- crédito Luisa Gonzalez/REUTERS y captura de video/X

El abogado Jesús Vergara, representante legal de Rosas, aseguró que su cliente no se hallaba en Colombia el día en que se realizó la entrega vinculada al envenenamiento, cuestionando así la línea de investigación de la Fiscalía.

El defensor de Rosas afirmó: “Hay registros que prueban que mi cliente viajó al exterior el 31 de marzo y regresó el 4 de abril, por lo que no pudo estar presente el 3 de abril, día de los hechos”.

Para Vergara, la inclusión de Rosas en el expediente responde a una confusión motivada únicamente por la ubicación de su oficina en el inmueble donde fue recogida la entrega, y descartó cualquier relación personal cercana con Guzmán: “Solo existe un vínculo profesional, nunca ha habido una relación estrecha”, declaró.

La defensa también abordó las cuatro consultas que, según la fiscalía, Zulma Guzmán habría realizado con Rosas. Según Vergara, se trató de encuentros de carácter profesional y negó de forma categórica que hayan tenido contenidos ilícitos.

Él realiza su trabajo en un consultorio donde ejercen más de veinte profesionales de múltiples disciplinas”, aseguró, restando importancia al hecho de compartir edificio con la sospechosa.

La hipótesis de complicidad o
La hipótesis de complicidad o desconocimiento en la cadena de entrega de las frambuesas envenenadas involucra a varias personas en la investigación - crédito Redes sociales

En relación con la presencia de Zenaida Pava en el edificio, el abogado destacó que la Fiscalía debe probar no solo que ella estuvo allí, sino también que existe una conexión directa con Rosas. “En ese momento no había controles de acceso rigurosos; el lugar posee 30 sillas en la sala de espera y múltiples oficinas con acceso libre”, explicó, enfatizando que el flujo de personas era constante y variado.

Vergara fue enfático al afirmar que Rosas no recuerda haber atendido a ninguna persona con el nombre de Zenaida Pava y recalcó: “Mi cliente no se encontraba en Colombia ese día, por lo que es imposible relacionarlo con esa visita”.

Además, el abogado pidió que no se perpetúe la imagen de Rosas como “mentalista”, aclarando: “Es coach de vida, facilitador de procesos de desarrollo personal y empresario. Su actividad se centra en técnicas como el reiki, que buscan el equilibrio emocional y corporal”.

La defensa insistió en que la verdadera carga probatoria recae en la Fiscalía, que deberá demostrar la presencia de Zenaida Pava en el edificio y su eventual relación con el caso. “El edificio alberga cerca de 20 consultorios y acoge a profesionales de distintas áreas, lo que dificulta vincular a una persona específica sin pruebas sólidas”, sostuvo Vergara.

Mientras avanza la investigación, la defensa de Rosas mantiene que su cliente fue injustamente vinculado y que los documentos migratorios demostrarán su ausencia del país en la fecha clave.

Zulma Guzmán Castro, principal sospechosa
Zulma Guzmán Castro, principal sospechosa del caso, permanece detenida en Londres, mientras la Fiscalía sigue la pista del domicilio de las frambuesas - crédito Luisa Gonzalez/REUTERS y captura de video/X

Habló Zenaida Vargas, la mujer mencionada en expediente por caso de las frambuesas envenenadas con talio: “No tengo nada que ocultar”

La familia de Zenaida Pava Vargas enfrenta una situación inesperada tras las recientes acusaciones que la vinculan con un caso de alto perfil.

Desde el exterior, la mujer de 63 años aseguró a El Tiempo que nunca se imaginó ser el centro de estas sospechas. “Me están inculpando de algo que yo en la vida sería capaz de hacer”, declaró con firmeza.

En sus declaraciones al medio, Zenaida Pava Vargas insistió en que su rutina se limita al entorno familiar y laboral. “Mi círculo de amigos se reduce a mi familia. Yo no soy una mujer de fiesta, yo no soy una mujer de círculos sociales de ninguna índole, yo no comparto con nadie más”, sostuvo, negando cualquier relación con Guzmán Castro, figura clave en el proceso judicial.

La defensa legal de Zenaida quedó en manos de su hermano, Álvaro Pava, penalista que expuso ante el diario mencionado una posible causa personal detrás de la mención de su hermana en el expediente.

El abogado explicó: “Para la fecha de los envíos de las frambuesas, mi hermana no estaba en Colombia. Hace tres años que salió del país y ahora vive en el extranjero”, dejando en evidencia la imposibilidad material de su participación en los hechos investigados.