ELN entregó a hermanos que habían sido secuestrados en Arauca: así fue la liberación

Luis Enrique y Hugo González Godoy estaban en poder del grupo guerrillero desde el 9 de enero

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Así fueron entregados los hermanos
Así fueron entregados los hermanos González Godoy - crédito Defensoría del Pueblo

El 15 de enero, el Ejército de Liberación Nacional (ELN) confirmó que tenía en su poder a los hermanos Luis Enrique y Hugo González Godoy, que habían sido reportados como desaparecidos desde el 9 de enero.

De manera oficial, se conoció que los hermanos se movilizaban en un vehículo por la jurisdicción del municipio de Tame, en Arauca, pero durante el recorrido que tenían planificado, perdieron comunicación con sus seres queridos.

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Al respecto, el ELN informó que el secuestro se registró durante “acciones de registro y control”, asegurando que los González Godoy estaban haciendo una entrega a estructuras “narcoparamilitares”.

En ese sentido, el grupo guerrillero anunció que los hermanos estaban siendo “procesados” y que su liberación se registraría en las próximas jornadas.

Entrega de los secuestrados se registró el 20 de enero

No se ha confirmado qué
No se ha confirmado qué pasó con el vehículo en el que se movilizaban los ciudadanos - crédito Redes Sociales

En la noche del 20 de enero, la Cruz Roja Internacional y la Defensoría del Pueblo confirmaron que se registró la liberación de los hermanos González Godoy en jurisdicción del municipio de Tame.

Hoy fueron liberados los hermanos Hugo y Luis González Godoy, quienes habían sido secuestrados por el ELN el pasado 9 de enero en zona rural del municipio de Tame, Arauca. La liberación se dio en el marco de una misión humanitaria que adelantamos con el @CICR_co y la Iglesia católica. Este año, el departamento tiene un reporte de cinco personas que habrían sido secuestradas", es parte del comunicado publicado en redes sociales por la Defensoría del Pueblo.

En la liberación también participó
En la liberación también participó la Iglesia católica - crédito @DefensoriaCol/X

Por su parte, la Cruz Roja Internacional publicó un comunicado de prensa en el que agradeció a las partes involucradas por permitir la liberación de los privados de la libertad.

“El Cicr agradece la confianza depositada por las partes involucradas en su labor humanitaria y valora la disposición que hizo posible esta acción, orientada a aliviar el sufrimiento de las personas y de sus familias como consecuencia de los conflictos armados, así como a favorecer el restablecimiento del contacto familiar”.

De la misma forma, la entidad sin ánimo de lucro recordó que no toman ningún tipo de partido en el conflicto interno del país y que su objetivo es garantizar los derechos humanos en todo momento.

“El Cicr actúa de manera neutral, imparcial e independiente, en el marco del derecho internacional humanitario, en favor de las personas y comunidades afectadas por los conflictos armados y la violencia”, es como termina el comunicado.

Los ciudadanos estuvieron secuestrados durante
Los ciudadanos estuvieron secuestrados durante 11 días - crédito Cruz Roja Internacional

Además de los ciudadanos mencionados, el 19 de enero el ELN liberó a cinco uniformados que estaban retenidos de manera ilegal en el Catatumbo, en Norte de Santander.

El secuestro se registró cuando los agentes, vestidos de civil, viajaban en un bus de servicio público por la vía entre El Zulia y Tibú, en el sector conocido como El Tablazo.Allí fueron interceptados por miembros del ELN mientras se dirigían hacia Cúcuta. Este hecho elevó la tensión en la zona, caracterizada por la inestabilidad y los recientes esfuerzos de diálogo entre el grupo armado y el Gobierno nacional.

Mediante un comunicado de prensa, la Policía Nacional anunció la liberación de los cinco uniformados y entregó detalles al respecto, incluyendo que el ELN no solo retuvo a los policías, sino que también hurtó un vehículo familiar para trasladarlos, alterando radicalmente la vida de los uniformados y sus familias.

Durante los días de secuestro, los uniformados enfrentaron altos niveles de estrés y condiciones de vulnerabilidad que afectaron su salud mental, mientras que sus seres queridos vivieron jornadas de zozobra y dolor, temiendo por la vida de los policías y sin certezas sobre su regreso.

La institución señaló que el secuestro trasciende la privación de la libertad, ya que causa daños emocionales y psicológicos que perduran aun después de la liberación. Estos hechos afectan la dignidad humana y generan consecuencias para las víctimas y sus allegados.