Miguel Ayala narró el tormento psicológico y físico que vivió en los 14 días de cautiverio: “Las noches eran horribles”

La Policía Nacional llevó a cabo una rueda de prensa en la que expuso detalles del operativo en el que se concretó la liberación de Ayala y su mánager

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El operativo se registró el
El operativo se registró el 2 de diciembre en el Cauca - crédito Policía Nacional

En la tarde del 2 de diciembre, la Policía Nacional informó que, en un operativo que se ejecutó en la jurisdicción de Jaibio, en el Cauca, se concretó la liberación de Miguel Ayala, hijo del artista Giovanni Ayala, y su representante, Nicolás Pantoja, que habían sido secuestrados el 18 de noviembre en una carretera de la región.

En los detalles del operativo, se conoció que fue en la vereda Chorritos, en el municipio de La Sierra, en donde un grupo del Gaula de la Policía Nacional ingresó de manera táctica al sitio en el que las víctimas estaban en cautiverio.

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Tras la captura de uno de los secuestradores, la policía informó que este sería miembro del frente Carlos Patiño del Estado Mayor Central, que exigía el pago de 7.500 millones de pesos por la liberación de Ayala y Pantoja.

Durante el operativo se incautó una pistola calibre nueve milímetros. Además, desde el Gaula de la Policía Nacional informaron que seguirán desarrollando diligencias investigativas y operacionales con el fin de identificar, ubicar y capturar a los demás integrantes de la estructura criminal.

El frente Carlos Patiño pedía
El frente Carlos Patiño pedía 7.500 millones de pesos por la liberación del joven y su manager - crédito Policía Nacional

Balance de la rueda de prensa

En una rueda de prensa, el director de la Policía Nacional, brigadier William Rincón Zambrano, entregó nuevos detalles sobre el operativo realizado por el Gaula en el Cauca.

“Compartirles que nuestra Policía Nacional, en una operación contundente, lograron el rescate, sano y salvo, del reconocido cantante Miguel Ayala y Nicolás, ellos fueron rescatados en la vereda Chorrito, en donde los uniformados, en horas de la madrugada, llegaron a unos puntos de riesgo y allí encontraron a los dos jóvenes”

Sobre la información del caso, las autoridades indicaron que tienen claridad de que los criminales que tenían en su poder a Ayala y Pantoja tenían claridad del modus operandi que debían seguir para exigir el cobro por la liberación de los secuestrados.

“Los hemos traído sanos y salvo porque el compromiso de la Policía es velar por la seguridad de los colombianos, reafirmamos nuestro deber constitucional, legal y social”

El artista reveló cómo vivió
El artista reveló cómo vivió los 14 días de secuestro - crédito Policía Nacional

En segundo lugar, tomó el micrófono Miguel Ayala, que agradeció a las autoridades por permitir que vuelva a estar al lado de sus seres queridos.

“Primeramente, gracias a Dios, toda mi familia, en todas las oraciones los tuvimos. Desde el primer día fue horrible, no podíamos dormir por miedo, siempre nos dijeron que no nos iba a pasar nada. Nos tocaba hablar porque los días pasaban muy lentos, nunca perdimos la esperanza, siempre confiamos en Dios, muchas gracias a la Policía Nacional

El cantante indicó que los secuestradores les indicaban que no iba a ser asesinados; sin embargo, los mantenían en todo momento amarrados de manos y pies.

“Sentimos una felicidad inmensa, no la creíamos, fue algo demasiado loco. Eso no se lo decíamos a nadie, fue algo horrible. Nos decían que no nos iban a hacer nada, algunas veces fueron groseros, pero siempre nos dijeron que no nos iban a hacer nada. Nos portábamos juiciosos, nos amarraron con una cadena en el pie, dos días dormimos amarrados”.

Miguel Ayala estuvo acompañado de
Miguel Ayala estuvo acompañado de su padre en la rueda de prensa - crédito Policía Nacional

Miguel Ayala reveló que siempre estaban siendo cuidados por dos personas, mientras que los criminales se turnaban el cuidado de las víctimas para llevar comida para ellos y los jóvenes.

Siempre eran dos en el día, dos en la noche, se cambiaban a las seis, hacían relevos en la mañana y en la noche. Esta semana iban a hacer otro cambio de personal, pero siempre eran dos. Siempre nos tenían de la misma cadena a los dos. Siempre teníamos las tres comidas al día”.

Por último, destacó que los peores momentos del secuestro los vivió en las noches, llegando al punto de que le pidió a los criminales suministrarle algún tipo de medicamento para poder dormir.

Las noches eran horribles, no se veía nada, era feo y pedimos hasta pastas para dormir, era lo peor, no veíamos nada, se escuchaban ruidos y solo había el miedo de que nos hicieran algo”, puntualizó.