The New York Times analizó la figura de Petro en medio de crisis con Estados Unidos: “El presidente rebelde dispuesto a confrontar a Trump”

Un extenso reportaje del diario estadounidense examina el recorrido político del presidente colombiano, su confrontación con Donald Trump y las consecuencias para la política exterior y la sociedad colombiana

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El enfrentamiento entre Gustavo Petro
El enfrentamiento entre Gustavo Petro y Donald Trump polariza a Colombia y genera preocupación internacional por sus consecuencias diplomáticas - crédito Reuters/Colprensa

La reciente escalada de tensión diplomática entre Colombia y Estados Unidos puso en el centro del debate internacional la figura del presidente Gustavo Petro, cuya trayectoria y estilo de liderazgo han sido objeto de un extenso análisis por parte de The New York Times.

El diario estadounidense, en un reportaje que recorre desde los orígenes de Petro en el movimiento guerrillero M-19 hasta su actual enfrentamiento con el presidente Donald Trump, expone las múltiples aristas de un mandatario que divide a su país y desafía abiertamente a Washington.

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El artículo reconstruye el itinerario político de Petro, desde su adolescencia en un barrio humilde, su ingreso al M-19 a los 17 años, el paso por la cárcel y su participación en el proceso de paz que desembocó en la Constitución de 1991, hasta su ascenso como congresista y alcalde de Bogotá.

El medio subraya que, incluso en el poder, el presidente colombiano conserva la impronta de outsider: viste de manera informal, cita a Foucault y se autodefine como un “intelectual del pueblo” enfrentado a la oligarquía nacional.

La tensión diplomática entre Colombia
La tensión diplomática entre Colombia y Estados Unidos se intensifica tras el enfrentamiento entre Gustavo Petro y Donald Trump - crédito Luisa Gonzalez/Reuters

La publicación destaca que la rebeldía de Petro frente a Estados Unidos, especialmente durante la administración Trump, ha reavivado recuerdos de su militancia juvenil.

Según The New York Times, el mandatario ha irritado a la Casa Blanca al bloquear vuelos de deportación, suspender el intercambio de inteligencia y acusar al gobierno estadounidense de “asesinato” tras ataques a embarcaciones en el Pacífico oriental, donde murieron pescadores colombianos.

Como respuesta, Trump revocó la visa de Petro, lo incluyó en una lista de sanciones reservada a criminales y violadores de derechos humanos, conocida como Ofac o la Lista Clinton , y lo calificó como “líder del narcotráfico ilegal”, según el reportaje.

El enfrentamiento entre ambos presidentes, calificado por el diario como “inédito en décadas”, ha tensado una relación que durante años fue considerada pilar de la política exterior de Washington en América Latina.

Para el embajador colombiano en Estados Unidos, Daniel García Peña, citado por el medio estadounidense, “está del lado correcto de la historia” y “ha sido muy valiente al atreverse a defender sus convicciones”.

Esta visión contrasta con la de otros exfuncionarios, como el exministro de Educación Alejandro Gaviria, quien afirmó al medio: “Tiene una preocupación genuina por la humanidad, pero no internaliza las consecuencias ni los efectos sobre Colombia”.

El reportaje señala que, para los admiradores de Petro, el pulso con Trump representa la culminación de una cruzada de décadas contra las élites y la corrupción. En cambio, sus detractores lo interpretan como una muestra de ego y temeridad, más orientada a proyectar una figura moral global que a gobernar con eficacia un país marcado por la violencia y la fragmentación política.

El presidente Petro desafía abiertamente
El presidente Petro desafía abiertamente a Washington al bloquear vuelos de deportación y suspender el intercambio de inteligencia con Estados Unidos - crédito Luisa Gonzalez/Reuters

The New York Times resalta que “para sus admiradores, el enfrentamiento con Trump es la mayor batalla de una cruzada de décadas contra los poderosos”, mientras que “para sus detractores, es una exhibición temeraria de ego y muestra a un líder más enfocado en promocionarse como defensor moral del mundo que en gobernar su país con eficacia”.

La publicación también aborda los signos de desilusión que se han extendido incluso entre sectores de la izquierda colombiana. “La desilusión se ha extendido incluso en la izquierda”, señala el artículo.

La periodista María Jimena Duzán, quien apoyó la candidatura de Petro, declaró a The New York Times que “su gestión ha sido desastrosa” y que muchas de sus políticas “nunca se implementaron”. El texto describe a un mandatario cada vez más aislado, enfrentado con excolaboradores como García Peña —a quien llamó “déspota” antes de nombrarlo embajador— y con un gabinete marcado por renuncias y fracturas.

Uno de los pasajes más duros del reportaje alude a las acusaciones sobre presunto consumo de drogas, que Petro ha negado con la frase: “mi única adicción es al café. El medio sugiere que, más allá de los rumores, el presidente “se siente permanentemente perseguido por las élites” y que su liderazgo se alimenta de la confrontación constante.

Las diferencias entre Petro y Trump no se limitan a los ataques en el Caribe y el Pacífico. En enero de 2025, Colombia rechazó recibir vuelos de deportación en aeronaves militares que transportaban migrantes enviados desde Estados Unidos, lo que llevó a Trump a anunciar aranceles y sanciones contra el país, según el diario.

Otro episodio ocurrió durante una manifestación en Nueva York en apoyo a Palestina, cuando Petro instó: “Les pido a todos los soldados del ejército de los Estados Unidos no apuntar contra la humanidad sus fusiles. Desobedezcan la orden de Trump. Obedezcan la orden de la humanidad”. Tras estas declaraciones, el Departamento de Estado estadounidense acusó a Petro de “incitar a la violencia” y anunció la revocación de su visado por “acciones imprudentes e incendiarias”.

Sectores de la izquierda colombiana
Sectores de la izquierda colombiana expresan desilusión por la gestión de Petro y critican la falta de implementación de sus políticas - crédito Luisa Gonzalez/Reuters

El artículo también recoge la postura del ministro de Defensa, Pedro Sánchez, que aseguró en el medio que Petro “tiene una obsesión y es combatir el narcotráfico”. Por su parte, el ministro del Interior, Armando Benedetti, recalcó que “la gran falla [...] es que no hemos sabido llevarle el mensaje a Trump”.

No obstante, Benedetti matizó recientemente que hubo “una mala interpretación por la prensa colombiana y algunos funcionarios del alto Gobierno. El presidente nunca ha dicho que las agencias de control americanas FBI, DEA, HSI van a dejar de trabajar en Colombia a la par de nuestras agencias de inteligencia Dipol,, Dijín, CTI”. Añadió: “Seguiremos trabajando como lo ha hecho este Gobierno en contra del narcotráfico y el crimen con los Estados Unidos”.

El medio estadounidense subraya que la oratoria de Petro, caracterizada por discursos largos y a menudo enredados, a veces impregnados de teorías conspirativas, ahonda la percepción de una presidencia a la deriva.

El reportaje menciona que la suspensión del intercambio de inteligencia con Estados Unidos se produjo tras los ataques a embarcaciones sospechosas de transportar drogas, que han dejado al menos setenta muertos.

El enfrentamiento entre Petro y
El enfrentamiento entre Petro y Trump polariza a la sociedad colombiana y reaviva el debate sobre la independencia frente a Estados Unidos - crédito Hugo Sierra/Presidencia

Washington defiende estas acciones como parte de su “seguridad nacional” y reafirma su lucha contra las drogas, mientras que organizaciones como la ONU las han calificado de “ejecuciones extrajudiciales”. El Reino Unido, por su parte, anunció que dejaría de compartir información de inteligencia sobre embarcaciones en el Caribe con Washington, al considerar que los ataques estadounidenses son ilegales.

La confrontación entre Petro y Trump ha polarizado profundamente a la sociedad colombiana. Para algunos, constituye un acto histórico de independencia frente a Estados Unidos; para otros, representa una peligrosa deriva personalista que podría aislar aún más a Colombia en el escenario internacional.

The New York Times concluye que el presidente colombiano es uno de los “pocos líderes que se han atrevido a enfrentarse tan abiertamente” al mandatario republicano, y que su gestión sigue generando adhesiones y rechazos en igual medida.