Los secretos de la instrumentalización de campesinos durante el secuestro de 33 uniformados en el Guaviare

Fuentes de Infobae Colombia expusieron el relato de un joven que fue golpeado por la población civil al negarse a seguir las órdenes de “Iván Mordisco” y sus hombres

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Militares habrían auxiliado al sujeto - crédito Suministrado a Infobae Colombia

Sigue la polémica en Colombia por el secuestro de 33 militares en la vereda de Nueva York, en Guaviare, que fueron liberados en la noche del 28 de agosto, y se siguen exponiendo versiones sobre lo registrado.

Mientras, entre la población civil, que fue instrumentalizada por el frente 44 de las disidencias, se afirma que el secuestro se registró luego de un accionar indebido de los militares, desde las Fuerzas Militares expusieron una versión diferente.

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A nivel de la institución, se expuso que en medio del cautiverio fueron testigos de cómo la comunidad agredió a un hombre que no quería seguir las órdenes de las disidencias.

Este sujeto habría sido ingresado al salón en el que estaban los militares, que prestaron los primeros auxilios a la víctima, y fue retirado horas más tarde por los pobladores, no sin antes firmar un acta con la que se validó que los uniformados no lo habían agredido.

Autoridades investigan cómo se encuentra
Autoridades investigan cómo se encuentra el campesino agredido por la comunidad - crédito Fuerzas Militares / Suministrada a Infobae Colombia

Fuentes de Infobae Colombia expusieron detalles de la situación denunciada, comenzando con aclarar que los hechos se registraron en la tarde del 26 de agosto, dos días antes de la liberación de los uniformados.

Al ingresar al espacio cerrado en el que estaban retenidos los militares, el joven habría denunciado que fue golpeado tras rechazar llevar un artefacto explosivo con el que iban a ser atacados los 33 militares.

De la misma forma, informó que dentro de la gente había varios miembros de las disidencias de “Iván Mordisco”, que tenían en su poder radios para comunicarse con sus superiores e informar todo lo que pasara con los soldados.

El sujeto también indicó que los guerrilleros estaban armados y habían informado a la comunidad que si la situación se salía de control, ellos iban a ser utilizados como escudos humanos ante un potencial enfrentamiento con la fuerza pública.

Pobladores obligaron a los militares
Pobladores obligaron a los militares a entregarles al sujeto mencionado - crédito Suministrada a Infobae Colombia

Esta persona también les dijo que, junto a él, había varias familias que no estaban de acuerdo con el secuestro de los uniformados. Debido a las heridas que tenía, el campesino se habría desmayado y minutos después vómito, siendo ese el momento en el que fue atendido por el enfermero militar de combate.

“Posteriormente, la población que a esa hora mantenía a los militares secuestrados impidiéndoles la movilidad, se entera de que el campesino que minutos antes habían atacado a golpes, estaba reunido con los uniformados, y proceden a dirigirse de manera masiva hacia el sitio donde estaban”, es parte del testimonio expuesto a Infobae Colombia.

Al conocer la información que había entregado el hombre, los residentes pidieron a los militares que entregaran al ciudadano para evitar una confrontación mayor, petición aceptada por los uniformados tras la firma del acta mencionada.

En este documento, que fue firmado por los residentes, se constató la entrega en buenas condiciones del joven, del que actualmente no hay información. “El campesino, por voluntad propia, y con presión de la comunidad, se va caminando con ellos y los uniformados se quedan en el mismo lugar esperando noticias de su liberación”.

Esta fue el acta que
Esta fue el acta que firmaron para entregar al campesino - crédito Suministrada a Infobae Colombia

A nivel oficial, las Fuerzas Militares han confirmado que los soldados liberados fueron revisados por médicos de la institución; sin embargo, varios manifestaron estar preocupados por el hombre mencionado.

Ante esta situación, las autoridades regionales, los organismos humanitarios y entidades como la OEA y la Defensoría del Pueblo están indagando sobre el paradero y las condiciones en las que se encuentra el campesino, del que no se tiene rastro alguno tras desaparecer misteriosamente después de la conversación que sostuvo con los soldados secuestrados en el Guaviare.