Familia de Ana María Serrano sigue pidiendo justicia dos años después del feminicidio de la colombiana en México

La madre de la víctima ha expuesto los reparos que se han registrado en el caso para evitar que el presunto asesino sea juzgado

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A dos años del feminicidio,
A dos años del feminicidio, el presunto responsable sigue sin ser juzgado - crédito Jesús Avilés / Infobae

El 12 de septiembre de 2023, las autoridades en México informaron sobre el hallazgo del cadáver de la joven colombiana Ana María Serrano, que residía en Atizapán de Zaragoza, en Estado de México, junto con sus padres, que en ese momento estaban de viaje.

Aunque en un principio se sospechó que se trataba de un suicidio, el resultado de la autopsia confirmó que la joven de 18 años falleció producto de asfixia mecánica por comprensión extrínseca del cuello.

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De la misma forma, la colombiana tenía un golpe en la cabeza; mientras que su madre, Ximena Céspedes, denunció aspectos extraños en las últimas conversaciones que sostuvo con la joven, principalmente por el uso de palabras mexicanas en los chats.

Producto de la investigación, las autoridades capturaron a Allan Gil Romero, exnovio de la joven, que visitó en repetidas ocasiones la residencia antes del feminicidio; en la imputación preliminar, el joven fue acusado de terminar con la vida de Serrano e intentar engañar a las autoridades simulando un suicidio.

Gil Romero violentó en repetidas
Gil Romero violentó en repetidas ocasiones a la colombiana antes del crimen - crédito Redes Sociales

Dos años sin justicia en el caso de Ana María Serrano

Debido a los pronunciamientos de la familia de Ana María Serrano, el caso ha recibido un seguimiento constante en México y Colombia, lo que ha dejado en evidencia la tardanza que se ha registrado para juzgar al presunto feminicida.

Muestra de ello es que hasta el momento, a punto de que se cumplan dos años del crimen, el joven sigue sin ser condenado.

Lo último que se supo del proceso fue la vinculación oficial de Allan Gil Romero en el caso; en ese momento, la jueza ordenó imponer medida de prisión preventiva para el acusado y fijo un plazo de tres meses para el cierre de la investigación complementaria.

En la audiencia se determinó que Gil Romero participó en el feminicidio de Ana María Serrano, detallando que en la escena del crimen fue encontrado un tapabocas de color negro y una gorra, que serían propiedad del mexicano.

El exnovio de la colombiana
El exnovio de la colombiana fue capturado como principal sospechoso del feminicidio - crédito @FiscaliaEdomex

En la audiencia fue clave el testimonio de la trabajadora de la vivienda de la familia Serrano, que reconoció a la expareja de la colombiana en los videos que le fueron presentados, en los que se detalla la llegada de Allan Gil a la propiedad de la familia a bordo de un vehículo, en una ocasión, sin placas.

Durante la relatoría de las pruebas que fueron presentadas, ForoTV reveló que se mostraron capturas de pantalla de conversaciones que Ana María había tenido con Gil Romero tras terminar su relación, las cuales demarcaban el comportamiento celoso que tenía el hombre.

En ellos le exigía a Ana María terminar una relación que afirmaba ella sostenía con otra persona, amenazándola con contarle detalles que no fueron revelados a sus padres, de igual forma, se conoció que día antes del crimen, Gil Romero habría robado un computador portátil de la casa de los Serrano.

Una de las exigencias era eliminar fotografías y publicaciones que la joven había hecho en redes sociales tras terminar su relación de año y medio con el hombre de 21 años.

Madre de Ana María Serrano
Madre de Ana María Serrano pide justicia - crédito Redes Sociales

Familia de la joven exige justicia

En una entrevista que protagonizó en el pódcast Así las cosas, Ximena Céspedes, madre de Ana María Serrano, reconoció el trabajo de las autoridades para capturar a la expareja de su hija, pero señaló las irregularidades que se han registrado en un proceso que está estancado.

Céspedes indicó que tras la audiencia registrada en mayo de 2024, en la que los abogados del acusado interpusieron un amparo, el juicio ha sido aplazado reiteradamente.

La última “jugada” realizada por la defensa de Gil Romero fue notificar un cambio en la representación legal del mexicano, que obligó a que la audiencia del 20 de agosto de 2025 fuera aplazada.

“A punta de amparos y revisiones no hemos podido avanzar”, declaró Céspedes, que aseguró que no poder tener justicia es una forma de seguir ligada al dolor de su perdida.

Que no puedas cerrar el duelo es la revictimización más grande de no tener justicia; es el dolor y la frustración de ver que tratan de pagar abogados para sacar a alguien cuando están todas las pruebas. Hoy solo les puedo decir a todas las mujeres víctimas que no hay justicia”.