
Una compleja red criminal, conocida como Los Mata Siete, fue desarticulada recientemente en la frontera sur de Colombia tras un amplio operativo coordinado entre la Fiscalía, el Ministerio de Defensa y varias entidades de seguridad.
Esta organización se dedicaba a extorsionar a migrantes mediante la simulación de trámites legales y la venta de documentos falsificados, un modus operandi que no solo afectaba a las víctimas, sino que también expuso la infiltración de la corrupción dentro de las instituciones encargadas de la seguridad y la justicia.
El ‘modus operandi’ de Los Mata Siete
La red tenía una forma particular y organizada de operar. Los migrantes, provenientes principalmente de Brasil, Ecuador y otros países, eran contactados al cruzar puntos clave de la frontera, como el Puente Internacional de Rumichaca o al llegar al aeropuerto de Pasto.
Inicialmente, se les ofrecía transporte hacia sus destinos en Colombia y más allá, con la promesa de un tránsito seguro hacia Centroamérica y Estados Unidos.
Sin embargo, durante el trayecto, los vehículos en los que viajaban eran interceptados por policías que, bajo el pretexto de revisar documentos, exigían dinero para sellar pasaportes y entregar tarjetas andinas de migración falsificadas.
En otros casos, los migrantes eran abordados en puntos estratégicos de la ciudad de Ipiales por individuos que se hacían pasar por agentes de la Policía o de Migración Colombia, ofreciendo la misma transacción ilegal.

Las tarifas para obtener estos sellos y autorizaciones falsas oscilaban entre 100 y 1.500 dólares, siempre bajo la amenaza de deportación inmediata para presionar el pago.
De esta manera, la organización criminal mantenía un esquema que daba apariencia de legalidad al tránsito de migrantes, utilizando documentos fraudulentos que no solo constituyen un delito, sino que además ponían en riesgo a los viajeros con futuras detenciones y procesos judiciales.
Infiltración y complicidad de funcionarios públicos
Lo que hace aún más grave esta situación es la revelación de la participación de funcionarios públicos en la red.
Durante el operativo, fueron capturadas 12 personas, entre las cuales se encuentran cinco policías adscritos a la estación de Ipiales en Nariño.
Además, fiscales, miembros de la rama judicial, alcaldes y otros policías han sido detenidos por su presunta colaboración con estas estructuras criminales.

Este nivel de infiltración evidencia una profunda crisis institucional, donde quienes deberían garantizar la seguridad y el orden se convierten en facilitadores de la ilegalidad.
Ante ello, el Ministerio de Defensa ha subrayado la necesidad de una respuesta más severa y coordinada para combatir no solo a los criminales externos, sino también a aquellos que corrompen desde adentro.
El despliegue para la desarticulación de Los Mata Siete involucró a la Dirección de Investigación Criminal e Interpol (Dijín), la seccional de Inteligencia Policial (Sipol), el Ejército de Nariño y la Policía Nacional.
Además de Ipiales, las investigaciones y capturas se extendieron a otras ciudades como Leticia, Medellín y San Andrés, donde se detectaron rutas clandestinas que conectan Colombia con Estados Unidos a través de diversos puntos, incluyendo Nicaragua.
Durante la tercera semana de julio, se realizaron detenciones adicionales relacionadas con delitos como secuestro y cohecho, lo que demuestra que la red no solo se dedicaba a la extorsión de migrantes, sino que tenía ramificaciones en otras actividades ilícitas.

Los 12 capturados fueron presentados ante un juez de control de garantías e imputados por varios delitos, entre ellos concierto para delinquir, extorsión agravada, simulación de investidura o cargo, uso indebido de sello oficial, fraude procesal y ocultamiento o destrucción de elemento material probatorio.
El juez dictó medida de aseguramiento en centro carcelario para siete de los implicados, incluyendo tres policías, mientras que los otros cinco continuarán vinculados a la investigación en libertad.
El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, destacó en rueda de prensa la política de “tolerancia cero” frente a la corrupción dentro de las fuerzas del orden.
“Nadie, nadie puede tener algún vínculo con la ilegalidad. Nosotros combatimos la ilegalidad, no la promovemos”, afirmó. Además, recordó la existencia de la línea 157, un canal para que los ciudadanos denuncien cualquier acto ilegal relacionado con la fuerza pública.
Sánchez enfatizó que no solo habrá sanciones administrativas, sino también procesos penales para quienes incumplan la ley. “La ley es para todos, y quien se desvíe del camino institucional enfrentará consecuencias”, concluyó.
Más Noticias
Atlético Nacional definió el futuro del técnico Diego Arias: esto pasará después de la Copa Sudamericana
El club atraviesa una etapa en la que está obligado a ganar la Liga BetPlay y llegar a la fase de grupos del certamen internacional contra Millonarios

La Mojana se ahoga y el arroz queda en la cuerda floja: así crece el choque entre productores y Gobierno
Las nuevas inundaciones reactivaron las alertas del sector arrocero en Córdoba y Sucre, mientras el Gobierno insiste en que no hay riesgo de desabastecimiento

Capturan a los dos responsables de violento ataque contra conductor de un tractocamión cerca al peaje de Chicoral, Tolima
Las capturas se realizaron en Tocaima (Cundinamarca) tras un operativo de la Policía Nacional. Los implicados fueron puestos a disposición de las autoridades por hurto agravado y porte ilegal de armas

Alerta por “grave riesgo” que corren 175 niños que estudian a metros de una estación de Policía hostigada por grupos armados
La Defensoría del Pueblo emitió una alerta por los menores que podrían ser víctimas de ataques armados por las disidencias de alias Calarcá

Indignación por la respuesta de la UNP a alcalde que denunció amenazas por parte de las disidencias de las Farc
A pesar de que el mandatario local fue declarado “objetivo militar”, la Unidad Nacional de Protección solo le asignó un escolta para que lo cuide


