
En un testimonio crudo y sin adornos, Adriana Vargas, exesposa del reconocido cirujano plástico Luis Fernando Reyes, relató en el pódcast Más allá del silencio los años de violencia y sufrimiento que asegura haber vivido durante su relación con él. La entrevista presenta una denuncia detallada sobre presunto maltrato físico, psicológico, económico y sexual, además de negligencia médica que, según ella, le dejó secuelas irreversibles.
Vargas, que residía en Houston, Estados Unidos, cuando conoció a Reyes en 2010, explicó que el inicio de la relación fue rápido y envolvente. Reyes, en ese momento un visitante en la ciudad, se presentó como un profesional exitoso y comenzó a intervenir incluso en la vida familiar de Adriana: “Él empezó a decir que mi hijo debía llamarse Sebastián Reyes”.
Ahora puede seguirnos en Facebook y en nuestro WhatsApp Channel

Con el tiempo, la relación se trasladó a Colombia, donde, según Vargas, empezaron los episodios más graves. Uno de los más impactantes fue cuando ella accedió a someterse a una cirugía mamaria que, afirma, él le propuso realizarle directamente. “Nunca me pidió exámenes, ni me explicó riesgos, ni me ofreció alternativas”, contó. La intervención, según su versión, resultó en una mutilación: “Me dejó huecos, me destruyó los tejidos”.
Tras días de dolor insoportable, fiebre y sin poder levantar los brazos, Adriana relató que finalmente fue llevada a la clínica. Allí, la anestesióloga cuestionó al cirujano: “¿Por qué no la habías traído antes si lleva siete días así?”, recordó. Durante una nueva intervención, le informaron que tenía un nervio intercostal suturado, el que provee sensibilidad al pezón.
A pesar de lo ocurrido, Vargas aseguró que él nunca se responsabilizó. “Me decía que era normal, que tomara acetaminofén”. Posteriormente, al pedir explicaciones por escrito, él anotó que se trataba de una “revisión de cicatriz”, lo cual, según Adriana, se usó para evitar gastos de quirófano. “Me dijo que eso era parte de la garantía del procedimiento”, relató.
Pero, el drama no fue solo físico. La denuncia de Adriana incluyó un largo proceso judicial que inició con un dictamen médico tras un episodio de agresión. “Fui a Medicina Legal, me revisaron, y me dieron 15 días de incapacidad”. A partir de ese momento, la Fiscalía inició una investigación por violencia intrafamiliar.

El caso, sin embargo, no fue expedito. Según relató el abogado César Vargas, durante el proceso hubo al menos cuatro fiscales distintos y tres jueces. Adriana fue citada más de 50 veces. El proceso penal tomó más de nueve años. Finalmente, el juzgado de Bucaramanga emitió una condena contra Reyes por violencia intrafamiliar agravada.
Vargas también narró el impacto que tuvo la violencia sobre sus hijos. Su hijo mayor llegó a esconderse en un clóset cuando el padre llegaba a casa. Incluso, fue medicado con antidepresivos en la infancia, bajo la recomendación de un psiquiatra cercano a Reyes.
La hija de ambos, María José, también estuvo en el centro de la controversia. Según el abogado, la menor declaró en el juicio, y durante su intervención el procesado prendió su cámara en la audiencia virtual para saludarla, lo cual fue considerado un acto de intimidación. “La niña rompió en llanto”, relató César Vargas.
En medio del proceso, Adriana contó que descubrió que la caja fuerte que compartía con su esposo no contenía documentos importantes ni dinero, como había supuesto, sino su ropa interior. “Yo creo que su temor era que abrieran esa caja y supieran lo que había ahí”, comentó.
El divorcio tampoco fue simple. Recibió una demanda en la que Reyes alegaba infidelidad, pedía la custodia completa de la hija y exigía que Adriana le pagara una cuota alimentaria. “Me sentí angustiada, sola, sin saber cómo defenderme”, recordó.

Finalmente, una tía la contactó con una red de apoyo de mujeres en Bogotá, donde encontró respaldo psicológico y jurídico. “Esto no lo hice por venganza. Lo hice para que quede precedente para otras mujeres. Para que no callen”, concluyó Vargas. “Yo ya no siento culpa. Hemos vencido”.
La historia sigue en proceso de apelación, y según Adriana y su abogado, Reyes no se encuentra en Colombia. “El día que solicitamos la medida para evitar que saliera del país, él ya tenía publicado en redes que estaba trabajando en Dubái. Luego desaparecieron todas sus cuentas”.
Este caso deja al descubierto las dificultades que enfrentan muchas mujeres al intentar acceder a justicia, incluso cuando logran reunir pruebas y mantener su denuncia activa por años. Una historia dolorosa que resuena con fuerza en una sociedad que aún lucha por proteger a las víctimas de violencia de género.
Más Noticias
EN VIVO Millonarios vs. Atlético Nacional, minuto a minuto en El Campín por Liga BetPlay: Morelos falló penal y Contreras marcó gol
El clásico del fútbol profesional colombiano se volverá a reeditar por el campeonato local, tras la clasificación del cuadro azul en la Copa Sudamericana

Frustrado envío de casi siete toneladas de marihuana en carretera del Magdalena Medio: iban de Bogotá a Riohacha
El cargamento fue atribuido a las disidencias de las Farc cuyas finanzas fueron impactadas con una pérdida superior a los ocho mil millones de pesos

Habitante de calle intentó robar un vehículo y terminó estrellándolo unos metros más adelante
El criminal aprovechó la distracción del dueño de un automóvil para llevárselo y tras el accidente terminó en manos de las autoridades que se encargarán de su judicialización

Piden inminente salida del secretario de la Cámara, tras escándalo relacionado con su escolta en las elecciones del 8 de marzo
La solicitud la hizo el representante a la Cámara Juan Carlos Losada, que apuntó una vez más contra Jaime Lacouture, que ocupa este cargo en el legislativo, luego del caso registrado con Luis Alfredo Acuña Vera, adscrito a la Unidad Nacional de Protección (UNP), con $145 millones en efectivo, en plena campaña electoral

Durante audiencia, delegado de la Defensoría aconsejó al hombre que insultó a Francia Márquez en X: “Ojalá tomes nota”
El ciudadano Armando Luis Angulo Paternina hizo publicaciones hirientes contra la vicepresidenta, a la que llamó “primate” y “parásito”. Fue absuelto en primera instancia



