Semana Santa: conozca qué se conmemora el Viernes Santo y cómo se reza el viacrucis

Prográmese con su familia para visitar las iglesias y revivir, con las catorce estaciones, los momentos más difíciles de Cristo en el camino hacia el Monte Calvario

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El color morado en la
El color morado en la liturgia de la iglesia se relaciona directamente con el Viernes Santo, ya que representa luto - crédito @ReaccionarioMX / X

La Semana Santa es el momento litúrgico más intenso del todo el año. Es una semana en la que la importancia de la oración y la reflexión en los misterios de la pasión y muerte de Jesús son vitales.

Según el portal católico especializado Catholic.net, el Viernes Santo es representado en la liturgia de la iglesia con el color morado, simbolizando el luto por la muerte de Jesús. De este modo, el crucifijo y las imágenes se cubrirán con una tela morada y a la vez, el sagrario permanecerá abierto, dándole a entender a los creyentes que Jesús no está. Por lo tanto, la imagen de la Virgen vestirá de negro por la muerte de su hijo.

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El Viernes Santo se realizan
El Viernes Santo se realizan procesiones que simbolizan los momentos más importantes de Cristo en su trayecto al Monte Calvario - crédito Colprensa

Hay que aclarar que el Viernes Santo no se realiza la Eucaristía, por lo que la iglesia manda a sus fieles a guardar al ayuno y a la abstinencia, además de acogerlos en el recinto para que realicen la meditación de las Siete Palabras de Jesús en la cruz y asimismo, rezar el viacrucis. La idea de estas actividades relacionadas con la muerte de Cristo, es poder entender e interiorizar simbólicamente el sufrimiento que padeció Jesús en el momento de su crucifixión. Por eso, las iglesias tendrán las puertas abiertas para las personas que deseen ser partícipes de la Liturgia de Adoración de la Cruz.

¿Cómo rezar el Vía Crucis?

Este hábito viene desde finales del siglo V, cuando los cristianos en Jerusalén se reunían en la mañana del Viernes Santo a venerar la cruz de Jesús. Luego, volvían en la tarde para escuchar la lectura de la Pasión.

El viacrucis se relaciona directamente con la pasión de Jesús, interpretando los múltiples flagelos que aguantó de camino al Monte Calvario. Son catorce las estaciones que cuentan paso a paso la Pasión de Cristo, desde que es condenado a muerte por Poncio Pilatos, hasta que es llevado y sepultado.

Las procesiones que se realizan
Las procesiones que se realizan las encabeza una persona que llevará la cruz en representación del sufrimiento de Jesús camino a su crucifixión - crédito Colprensa

Para rezar el viacrucis, los fieles caminan en procesión, representando el duro camino que tuvo que atravesar Jesús hasta el Monte Calvario. Alguno de los participantes llevará una cruz grande y tendrá que aguantar los obstáculos en el recorrido, realizando paradas a lo largo del mismo, haciendo una reflexión en cada una de las estaciones mediante alguna lectura específica.

Viacrucis - Las catorce estaciones

1. Jesús es condenado a muerte

Te alabamos, Oh Cristo, y te bendecimos.

Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

Mi buen Jesús, te han condenado a muerte. ¿Estás triste? ¿Estás asustado? En tu lugar yo me sentiría así. Yo quiero quedarme junto a ti para que no te sientas solo. Ayúdame, Jesús, a tener fuerzas para quedarme junto a ti.

2. Jesús es cargado con la cruz

Te alabamos, Oh Cristo, y te bendecimos.

Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

Jesús mío, te han cargado con la cruz. La veo muy grande y seguramente te pesa mucho. Yo quiero ayudarte. Dios mío, ayúdame a portarme muy bien y así ayudar a Jesús, tu Hijo, para que la cruz le pese un poco menos este Viernes Santo.

3. Jesús cae por primera vez

Te alabamos, Oh Cristo, y te bendecimos.

Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

Te has lastimado, mi buen Jesús, pero te vuelves a levantar. Sabes que debes seguir adelante. Yo quiero seguir contigo. Dios mío, dame fuerzas para levantarme cuando me caiga y así seguir adelante, como lo hizo Jesús.

4. Jesús encuentra a María.

Te alabamos, Oh Cristo, y te bendecimos.

Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

María, ves pasar a tu Hijo y te duele mucho verlo así. Te duele más que a todos nosotros. Pero tú confías en Dios y Él te hace fuerte y mantiene viva tu esperanza en la resurrección. María, déjame estar contigo acompañándote y ayúdame a parecerme cada día más a ti.

5. Jesús es ayudado por el Cireneo

Te alabamos, Oh Cristo, y te bendecimos.

Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

El Cireneo te ayuda a cargar la cruz. Yo también quiero ayudarte cada vez que te vea cansado. Dios mío, ayúdame a ser generoso y servicial. En mi casa, en la escuela y en todo lugar para así parecerme al Cireneo y ayudar a tu Hijo a cargar la cruz.

6. La Verónica enjuga el rostro de Jesús

Te alabamos, Oh Cristo, y te bendecimos.

Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

Una mujer se ha acercado a ti, mi buen Jesús y te ha limpiado la cara. Tú la miras con mucho amor. Así quieres que tratemos a nuestros semejantes. Dios mío, así como la Verónica se acercó con tu Hijo, yo también quiero hacerlo con mis hermanos.

7. Jesús cae por segunda vez

Te alabamos, Oh Cristo, y te bendecimos.

Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

Otra vez te has caído, mi buen Jesús. Es que el camino es muy largo y difícil. Pero nuevamente tú te has levantado. Tú sabes que es necesario levantarse y seguir adelante hasta el final. Jesús, ayúdame a levantarme igual que tú, para poder seguir adelante en mi camino hacia ti.

8. Jesús consuela a las santas mujeres

Te alabamos, Oh Cristo, y te bendecimos.

Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

Hay unas mujeres en el camino del calvario y tú te has detenido a saludarlas. Es tan grande tu corazón que las consuelas, en lugar de recibirlo. Quieres darles la esperanza de la Resurrección. Dios mío, ayúdame a tener el corazón tan grande como el de tu Hijo Jesús, para ayudar siempre a mis hermanos.

9. Jesús cae por tercera vez

Te alabamos, Oh Cristo, y te bendecimos.

Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

Una vez más, mi buen Jesús, una vez más has caído. Y una vez más te has levantado. Tú sabes que es necesario llegar hasta el final para así poder salvarnos del pecado. Gracias, mi buen Jesús, porque te levantaste y así me salvaste. Ayúdame a mí a levantarme cada vez que me caiga.

10. Jesús es despojado de sus vestiduras

Te alabamos, Oh Cristo, y te bendecimos.

Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

Mi buen Jesús. Te quitan la única túnica que tienes y los soldados la juegan a los dados. Vas a morir pobre, como también naciste pobre. Pero tú nos dijiste una vez que tu Reino no es de este mundo, y son las puertas del cielo las que quieres abrir para nosotros. Gracias, mi buen Jesús, gracias por querer salvarme.

11. Jesús es clavado en la cruz

Te alabamos, Oh Cristo, y te bendecimos.

Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

Has llegado a la parte alta del monte, mi buen Jesús. Y te clavaron en la cruz como si fueras el peor de los ladrones. Pero tú sabes perdonar a quienes lo hicieron. Y también nos perdonas nuestras faltas. Jesús mío, también perdóname a mí. Yo te quiero mucho y no me gusta verte así.

12. Jesús muere la cruz

Te alabamos, Oh Cristo, y te bendecimos.

Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

Mi buen Jesús, viniste al mundo a salvarnos y ahora lo has logrado. Con tu muerte en la cruz, con tu obediencia a tu Padre, nos has abierto las puertas del cielo. Gracias, mi buen Jesús, gracias. Ahora ayúdame para que yo me gane el Cielo.

13. Jesús es bajado de la cruz

Te alabamos, Oh Cristo, y te bendecimos.

Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

María, tu Madre, te detiene entre sus brazos. Está muy triste, pero sigue confiando en Dios. Ella sabe que este no es el final. María, tú te convertiste en mi Madre desde la cruz. Jesús nos ha querido hacer ese regalo. Ayúdame a estar muy cerca de ti y de tu hijo toda mi vida.

14. Jesús es colocado en el sepulcro

Te alabamos, Oh Cristo, y te bendecimos.

Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

Ahora todo ha terminado. La gente vuelve a su casa. Pero a nosotros nos queda la esperanza de la resurrección. Sabemos que tú vivirás siempre. En el Cielo, en el Sagrario y también en nuestro corazón. Ayúdame, mi buen Jesús, ayúdame a resucitar contigo cada día, y a vivir con la alegría de la resurrección.

Finalmente, y de acuerdo con el portal mencionado, en cada estación en la que se detienen los fieles deberán escuchar con atención la reflexión, ya que cada uno describe los momentos más relevantes en los que Jesús atraviesa el largo trayecto. En medio de la procesión, las personas podrán ir rezando un ‘Padrenuestro’ entre estaciones.