Exinterventor de hospital de Quibdó denunció que ministro se “extralimitó en sus funciones” y terminó despedido

De acuerdo con la denuncia, el ministro llegó dando órdenes “populistas” y acusándolo de situaciones que “no eran”, pese a que no era su jefe directo y sus decisiones eran independientes a las del Gobierno

Guardar
El ministro de Salud de
El ministro de Salud de Colombia, Guillermo Alfonso Jaramillo, llegó dando órdenes a diestra y siniestra, pasando por encima del interventor Carlos Ortega / EFE

El ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, ha sido uno de los funcionarios más controversiales del Gobierno de Gustavo Petro, debido a sus constantes declaraciones que, en más de una ocasión, lo dejan mal parado.

A propósito, Carlos Ariel Rodríguez, exinterventor del Hospital San Francisco de Asís de Quibdó (Chocó), puso en evidencia el rifirrafe que tuvo con el ministro Jaramillo por la toma de decisiones en el hospital, que para el exinterventor, eran atribuciones que no le correspondían al ministro y lo calificó como una “extralimitación”.

Ahora puede seguirnos en WhatsApp Channel

“El ministro me llama y me da la orden de pagar todo el pasivo y las cesantías, me puso tres asesores, ellos me empezaron a decir todo lo que tenía que hacer para cumplir órdenes del ministro, quien me dijo que hiciera esos pagos y lo que sobrara lo negociara con los proveedores”, dijo Rodríguez ante los micrófonos de W Radio.

En su denuncia, el exinterventor aseguró que el ministro llegó al hospital acusándolo de situaciones que no eran, incluso lo señaló de no querer pagarle a los trabajadores: “El ministro, cuando visitó el hospital, le dijo a todos los funcionarios que yo tenía la plata y que yo no les quería pagar cuando eso no es cierto, son muchos trámites de por medio y la plata está en el banco, me lanzó 350 trabajadores para estar pendientes de su pago, fue un atropello”.

El ministro de Salud, Guillermo
El ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo fue señalado de extralimitarse en sus funciones al darle órdenes al interventor de hospital de Chocó, quien a los días fue despedido - crédito @minsalud/X

Pese a que consideraba que las órdenes del ministro no iban a lugar, porque su cargo es completamente independiente del Ministerio de Salud, le obedeció porque, según Rodríguez, el ministro lo amenazó:

“Me dijo —si usted no ejecuta los recursos como yo le estoy ordenando, no pago— y como él es el que destina los recursos, pues yo le hice caso”, reveló el exinterventor al medio citado, y añadió que el ministro dio órdenes como coadministrador del hospital: “me decía: quite el outsourcing de lavandería, ponga el aquí unas lavanderas, desconociendo todas las normas, dando órdenes populistas, luego, cuando llegó a la zona de comidas, también empezó a dar órdenes”.

El altercado habría sido tan intenso que, en un principio, el ahora exinterventor pasó su carta de renuncia al ministro de Salud; no obstante, fue su jefa directa, Beatriz Eugenia Gómez, la que le solicitó la carta de renuncia ante la Superintendencia de Salud, según el exfuncionario, por haber sido él, quien se extralimitó en sus funciones.

“Me parece tenaz que Beatriz, que es la persona que me llevó allá, ahora me deje en la calle, que le haya hecho caso al ministro sin ni siquiera haber hablado conmigo sobre mi trabajo (...) Es grave que me saquen a través de una resolución, una resolución donde dicen que me extralimité en mis funciones, cuando lo único que hice fue hacerle caso al ministro”, declaró Rodríguez, en entrevista la medio citado.

Ahora, W Radio reveló las razones de la Superintendencia de Salud, en relación con el caso Carlos Ariel Rodríguez, enfatizando en que, en primera instancia, “se identificaron una serie de hallazgos que contrariaban las políticas que rigen la intervención forzosa”. Además, indicó que el agente interventor no proporcionó la información requerida por la Supersalud sin justificación, lo que llevó a su remoción según el acto administrativo.

Mientras que en otro de los apartes del documento, Rodríguez fue tachado de ejercer presunta violencia con quien sería su jefe, Beatriz Gómez, que es además la esposa del ministro de Salud.

Y recalcaron que su remoción del cargo no fue como consecuencia del cruce de palabras con el ministro, sino por una “recomendación colegiada derivada del Comité de Medidas Especiales, que fue acogida por el señor Superintendente Nacional de Salud, Ulahí Dan Beltrán López”.

Cabe recordar que en virtud de defender la gestión del exinterventor, 269 trabajadores firmaron una carta en la que pedían que no se aceptara la renuncia del funcionario, según ellos, por el buen desempeño que habría ejercido dentro del hospital.