General (r) Hernán Giraldo habría tenido vínculos con el paramilitarismo, confirmaron oficiales del Gaula

Altos oficiales presentan acusaciones en la JEP de intimidación y agresiones verbales por parte de Giraldo en investigaciones contra las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC)

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En la audiencia, los exmiembros
En la audiencia, los exmiembros del Gaula vinculan al general Giraldo con las AUC - crédito Carlos Ortega/EFE

Dos altos oficiales denunciaron en la JEP intimidaciones e insultos del general (r) Hernán Giraldo por supuestamente adelantar operaciones contra las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), entre ellas el hallazgo de una mega caleta.

La caleta, en la que se encontraron más de 90 fusiles, ametralladoras, morteros, granadas y otro tipo de municiones propiedad del Bloque Norte de las Autodefensas en el Cesar, fue incautada por el Gaula militar del departamento al mando del ahora coronel (r) Alejandro Robayo, mismo que confesó su responsabilidad en casos de falsos positivos. Lo anterior se convierte en un gran interrogante que ensombrece al general (r) Hernán Giraldo, excomandante de la Décima Brigada en 2006, por supuestos vínculos con paramilitares.

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Frente a la denuncia relacionada con la caleta de los “paras”, el testimonio del coronel Robayo, conocido por W Radio, genera preguntas y nubla el papel del general (r) Giraldo.

Robayo señaló a la JEP que antes de la operación, desde la regional de inteligencia (RIME) de la Primera División en Santa Marta, se supo que tenían sospechas de nexos del general (r) Giraldo, con las Autodefensas y por eso la incautación de la caleta debía ser realizada por el Gaula y sin informarle a Giraldo cuál era el actor armado que sería afectado (los paramilitares).

“Me dice mi coronel Forero: lo que pasa Robayo es que yo le he suministrado algunas informaciones al coronel Giraldo y todas las operaciones han fracasado porque lo que hemos deducido es que el coronel Giraldo trabaja con las Autodefensas del Bloque Norte. (...) me dijo: hermano mire a ver cómo hace pero no le informe a Giraldo, porque usted le informa y la operación se daña”, aseguró el coronel Robayo ante los magistrados.

La incautación fue exitosa. El coronel Robayo le comunicó al general Giraldo el hallazgo, pero cuando Giraldo supo que el golpe era contra los paramilitares, según Robayo, el general en retiro se salió de control generando aún más motivos de sospecha.

“Cuando el señor coronel Giraldo se entera de que era esta cantidad de armas, y a quién se le habían incautado esas armas, ese señor se volvió loco. Ese señor me trataba de hijueputa, de mayor malparido, hijueputa, usted por qué está haciendo eso. ¿Por qué no combate a las Farc? ¿Por qué no combate al ELN? ¿Por qué tiene que estar allá con las Autodefensas?, cuál es la mierda, usted es un oficial infiltrado, lo voy a hacer dar de baja y no bajaba de madrazo va, madrazo viene”, relató gravemente ante la jurisdicción transicional.

Según los militares que comparecieron
Según los militares que comparecieron ante la JEP, todo comenzó cuando se incautó una caleta de los paramilitares. Imagen de Ilustración - crédito Mario Caicedo/EFE

Además, señaló que el general Giraldo no quiso hacer una rueda de prensa como siempre se había hecho. Solo solicitó recoger todo y mandarlo a un depósito. “Extendí el armamento y cuando él llegó ordenó y dijo: “me levanta eso”. Yo iba para dar la rueda de prensa, que la diera la Brigada, pues para mí era un éxito operacional a nivel Brigada. Me ordenó quitar todo y entregarlo al depósito de armamento de la Brigada”, dijo en la JEP.

Asimismo, Robayo entregó otra información comprometedora que involucra al general (r) Justo Eliseo Peña, comandante de la Primera División en 2006. Robayo le dijo a Peña sobre los insultos de Giraldo en su contra por hallar la caleta, no obstante, Peña guardo silencio.

Paulatinamente, Robayo dice que cuando quedó detenido en medio de una investigación pudo detectar movimientos sospechosos de un coronel de apellido Oliveros, de la Décima Brigada, quien buscaba sacarlo de las instalaciones a algún punto con la excusa de una supuesta diligencia pero el motivo era matarlo.

“Otra cosa que yo quiero comentarle señor magistrado, que es algo muy delicado y por eso le pido protección, porque yo me enteré, de que fue sicariato el conductor de mi coronel Hernán Giraldo en Valledupar, y lo mismo sicariaron al sargento que le manejaba la inteligencia. Yo no estoy diciendo que mi coronel Giraldo fue, pero yo tengo un antecedente de que él se reunió con Jorge 40 y querían matarme por estos resultados”, sostuvo Robayo.

La inclusión de <i>Jorge 40</i>

De acuerdo con el relato de W Radio, en la reunión de supuestamente cinco personas, incluido alias Jorge 40, según el coronel que contactó a Robayo, estaba también el hoy general (r) Raúl Rodríguez Arévalo, comandante del Batallón La Popa para el 2006 y quien aparece en fotos con el Ñeñe Hernández

“Me dijo, es que su vida está en peligro. Le dije: ¿por qué mi coronel? me dijo: usted fue el que halló la caleta ¿cierto?, le dije, sí mi coronel. Él había sido o era jefe de seguridad de Drummond. Me dijo: es que yo estuve en una reunión donde participamos cinco personas. En esa reunión estuvimos el coronel Hernán Giraldo, comandante de la Décima Brigada. El coronel Raúl Rodríguez Arévalo, comandante del Batallón La Popa, el gobernador del Cesar, Hernando Molina, Jorge 40 y yo. En esa reunión Jorge 40 le hizo el reclamo al coronel Giraldo que quién había cogido esa caleta y el coronel Giraldo dijo ese fue el marica del Robayo”, narró.

Otro excomandante del Gaula testificó contra Giraldo

En el expediente de la JEP relacionado con el general (r) Hernán Giraldo Restrepo no solamente aparecen señalamientos contra el coronel Alejandro Robayo, sino que otro excomandante del Gaula, el mayor (r) César Augusto Duarte.

La defensa de Giraldo asegura
La defensa de Giraldo asegura que él ya dio su declaración ante la JEP - crédito Carlos Ortega/EFE

Este mayor también denunció en la JEP supuestas intimidaciones del general (r) Giraldo para que se concentrara en las guerrillas y dejara a las AUC. Según lo dicho por Duarte, él relaciona la captura de cinco integrantes de las Autodefensas en zona rural del El Copey, asunto que llegó a oídos de Giraldo Restrepo, quien tiempo después y ya como comandante de la Décima Brigada y su superior, lo abordó, según Duarte, para reprocharle que persiguiera a las AUC.

“El coronel me dice: capturas Autodefensas, da de baja Autodefensas, el año pasado. ¿Por qué no te subes y subes al Perijá y vas y buscas al ELN. ¿Les da miedito con ellos? Yo le dije, no mi coronel, yo combato al enemigo, mi enemigo es la Autodefensa, la delincuencia común (...) me dijo: retírese mayor”, sostuvo Duarte ante la JEP.

La defensa de Giraldo

W Radio indicó que quiso hablar con Giraldo Restrepo, sin embargo, el abogado respondió que el general en retiro ya había hablado ante la JEP.

Con respecto a la caleta de los paramilitares, Giraldo restó credibilidad a las acusaciones hechas por Robayo, asegurando que solo se reunió una con Jorge 40, a solicitud de Luis Carlos Restrepo, alto comisionado para la Paz, con el fin de asegurar la desmovilización.

En lo que respecta a los casos de falsos positivos, Giraldo se ha desvinculado completamente, manifestando que nunca dio órdenes ilegales y atribuyendo estos crímenes a la pérdida de “temor de Dios” por parte de los militares implicados.

La situación de los oficiales involucrados en estas acusaciones resulta crítica en un contexto en el que la JEP se encuentra en proceso de resolver casos significativos que marcarán el curso de la justicia en episodios oscuros del conflicto armado en Colombia. La resolución de la JEP no solo establecerá responsabilidades jurídicas, sino que también podría influir en la percepción pública del proceso de desmovilización y en el esclarecimiento de la participación de altos mandos militares en actividades ilegales.