
El comienzo de un nuevo año escolar implica una cuestión importante a tener en cuenta: cómo trasladar a los chicos a su colegio, lo que repercute también en múltiples inconvenientes en el tráfico. Es habitual ver en la puerta de los colegios -en horarios de llegada o retiro-, vehículos estacionados en doble o hasta triple fila obstaculizando calles y avenidas.
Por eso el Centro de Experimentación dedicado a la investigación y análisis de la seguridad vial y automotriz (CESVI) publicó una serie de recomendaciones para transportar en forma segura a los chicos al colegio.
En primer lugar, si se traslada a los niños en auto hay que recordar que su lugar es en el asiento trasero con cinturón de seguridad, tal como lo establece la ley de tránsito, y con el Sistema de Retención Infantil (SRI) adecuado para su edad y contextura física. Además, si se organizan “pools” -compartir autos particulares-, hay que saber que sólo se pueden llevar un chico por plaza que tiene que tiene el vehículo, o sea que no se puede exceder la cantidad de ocupantes permitido.
Otra opción que usan miles de personas es son las combis o micros -transporte escolar)- pero antes de elegir este servicio hay que detenerse a verificar que cumplan con los requisitos que la ley les exige. Por ejemplo, la unidad tienen que estar habilitada por el gobierno correspondiente: en el caso de la Ciudad de Buenos Aires, en su web hay un listado con los vehículos autorizados, sus respectivos dominios, números de habilitación, vencimiento de habilitación y verificación técnica.
También hay que observar que en la parte trasera del mismo disponga del número de habilitación correspondiente y los elementos retrorreflectivos que lo hagan notar. También tiene que decir “Transporte Escolar” en sus cuatro lados, además tiene que contar con dos puertas laterales de ascenso y descenso, aunque su apertura no tiene que ser accesible a los más chicos.
Cuando el micro llega, hay que tomar ciertos recaudos. Si se lo está esperando en el exterior, hay que alejarse de la calle unos dos metros y esperar hasta que el vehículo se detenga y abra sus puertas para subir. Hay que asegurarse de que los chicos reconozcan y obedezcan al mayor que esté a cargo en el micro, especialmente en caso de emergencia. Y aunque es trabajo del preceptor hay que verificar que los niños se coloquen el cinturón de seguridad; de ser necesario, asistirlos para cerciorarse de que realmente quede bien abrochado y ceñido al cuerpo.
Sobre el tema se expresó Gustavo Brambati, subgerente de Seguridad Vial de CESVI: “Uno de los focos más importantes de la seguridad vial en Argentina debe ser el transporte de nuestros niños. Sin embargo, es uno de los puntos donde se observan grandes falencias. La mayoría de las jurisdicciones del país carecen de normativas que regulen la antigüedad, el estado de los vehículos o la formación de los choferes y guardas de seguridad”.
Últimas Noticias
Comprar un auto nuevo por menos de USD 25.000 en Estados Unidos se vuelve cada vez más difícil
La oferta de vehículos bajo ese umbral representa apenas el 4% del mercado, mientras las cuotas elevadas y los intereses encarecen el acceso para millones de hogares estadounidenses

Los errores más comunes al lavar el auto que pueden arruinar la pintura y cómo evitarlos
El uso de productos inadecuados, herramientas abrasivas y lavados bajo el sol deteriora la superficie del vehículo y reduce su vida útil, según especialistas y estudios del sector automotriz

Cómo detectar a tiempo los fallos en la suspensión del auto y evitar riesgos mayores
El desgaste de los amortiguadores puede pasar inadvertido y comprometer la seguridad. Reconocer las señales tempranas y realizar un mantenimiento adecuado resulta clave para prevenir accidentes y sanciones

Por qué los híbridos enchufables pueden gastar más combustible de lo esperado en condiciones reales de uso
Un informe suizo detectó variables cotidianas que alteran el rendimiento previsto y cambian el balance fuera del laboratorio


