Gibson quiere seguir siendo un ícono del rock tras superar la quiebra

Por Steven Church

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Varias guitarras “Headbanger” de Gibson
Varias guitarras “Headbanger” de Gibson en una tienda de Madrid (España) (REUTERS/Sergio Perez)

Cuando Nat Zilkha se incorporó a KKR&Co, él tenía en su historial una relación con el mundo del rock: había escrito canciones y sacó tres álbumes con su banda de Nueva York, Red Rooster.

Ahora, diez años después de haber dejado su grupo musical para concentrarse en su trabajo diario, Zilkha vuelve a la industria de la música, pero esta vez ayudando a sacar  a la empresa de guitarras Gibson Brands de la bancarrota.

La compañía tuvo la aprobación de un juez para salir de la supervisión de la corte gracias a KKR y otros prestamistas que batallaron durante varios meses para asumir el control de la compañía musical de 124 años. Si todo va según lo planeado, la compañía reorganizada debutará en las próximas semanas. Zilkha, jefe de crédito alternativo de KKR, será uno de las miembros de la junta.

"Siento que tengo una relación personal con el producto", comentó Zilkha, de 43 años, en una entrevista. "Esta es una gran marca estadounidense que perdió su camino. Es casi como una responsabilidad tratar de devolverlo a lo que se supone que es".

Gibson quebró en mayo, cuatro años después de que el director ejecutivo Henry Juszkiewicz intentara relanzar la compañía como una compañía de "estilo de vida musical" tras la inversión de USD 135 en la empresa Koninklijke Philips NV. Gibson echó la culpa al fracaso de ese negocio por sus problemas financieros.

Durante las conversaciones de reestructuración, los prestamistas, incluido KKR, presionaron para sacar a Juszkiewicz de la compañía. Esa era su condición para invertir nuevos fondos. La compañía intentó venderse o recapitalizarse, pero ese esfuerzo fracasó. Gibson, en cambio, firmó un acuerdo con los prestamistas.

Durante el proceso de bancarrota, KKR tuvo que defenderse de los acreedores, incluyendo también de GSO, que presionaban para que se produjera una venta. KKR respondió insistiendo que tenían la intención de apropiarse de Gibson, con sede en Nashville, y reorganizar la compañía.

Juszkiewicz y el copropietario Dave Berryman verán canceladas sus participaciones en acciones. Ambos tendrán que firmar un acuerdo que les impedirá hacer comentarios negativos sobre Gibson durante tres años, según un abogado relacionado con el caso.

Con la aprobación de su plan de reorganización, la compañía ahora puede salir de la bancarrota bajo una nueva junta directiva, cuyos miembros, en su mayoría, serán guitarristas, de acuerdo a Matthew Ross, director de KKR que dirigió el esfuerzo de adquisición de la empresa de capital privado.

Gibson tendrá aproximadamente 800 empleados bajo un nuevo CEO que no había sido nombrado formalmente hasta hace unos días. El objetivo ahora es convencer a los clientes más leales de Gibson de que un jugador financiero como KKR protegerá a una compañía asociada durante mucho tiempo con el nacimiento del rock-and-roll a través del desarrollo de la guitarra eléctrica.

"Para nosotros, es importante establecer la credibilidad que pretendemos ofrecer", comenta Zilkha. "Somos músicos, nos importa mucho la marca y la vamos a proteger".