(Getty)
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Fue un trabajo de reglamentación, y algunos en la industria lo criticaron como un ejemplo de exageración típica del Golden State.

Pero hace poco, después de años de borradores, sesiones de comentarios públicos y revisiones, las regulaciones de California que permitían las pruebas y el uso público de automóviles totalmente sin conductor entraron en vigor. Las reglas anteriores requerían controladores humanos al volante.

Una empresa ha solicitado uno de los nuevos permisos, según el Departamento de Vehículos Motorizados (DMV por sus siglas en inglés) del estado y su nombre será anunciado más adelante, cuando tenga la aprobación.

En 2012, cuando los funcionarios de California comenzaron a redactar planes para regular los automóviles autónomos, la idea todavía era fresca y nueva.

El gobernador Edmund Brown, demócrata, celebró la nueva legislación de vehículos autónomos en la sede de Google y se jactó de que "el liderazgo tecnológico de California está convirtiendo la ciencia ficción actual en la realidad del mañana".

Eso fue antes de que docenas de compañías tecnológicas y fabricantes de automóviles se lanzaran al mundo de los vehículos autónomos, antes de que Uber sorprendiera a muchos en la industria al agregar pasajeros a sus vehículos de prueba en Pittsburgh en 2016, y antes de que Waymo, anteriormente el proyecto de conducción autónoma de Google, comenzara a transportar a residentes comunes alrededor de Arizona sin un conductor de respaldo.

Y fue antes de que un SUV de Uber sin conductor golpeara y matara a una mujer que paseaba en bicicleta por una calle de Tempe (Arizona) hace unas semanas.

Funcionarios de California dijeron que la muerte en ese estado, junto a la muerte de un propietario de Tesla, cuyo vehículo estaba operando en modo "automático", no hizo cambiar su enfoque general en tanto que las regulaciones largamente esperadas finalmente entraron en vigor.

El DMV de California "se toma la operación muy en serio", comentó la agencia en un comunicado, señalando que las regulaciones han estado en desarrollo durante años. "El Departamento no aprobará ningún permiso hasta que esté claro que el solicitante ha cumplido con todos los requisitos de operación segura establecidos en la ley y en las reglamentaciones".

Las reglas requieren que los desarrolladores de la tecnología certifiquen que sus vehículos han sido "probados bajo condiciones controladas que simulan, lo más cerca posible" los tipos de condiciones y circunstancias para las que están diseñados, de acuerdo con el DMV estatal. Eso podría incluir operar de noche bajo la lluvia en una geografía particularmente ocupada.

También se requiere que las compañías certifiquen que sus autos están "diseñados para detectar y responder a situaciones de tránsito en cumplimiento con las disposiciones del Código de Vehículos de California y la regulación local aplicable a la operación de vehículos automotores".

Y los fabricantes de automóviles y empresas de tecnología deben notificar a las comunidades locales de sus planes de prueba. Deben tener un "enlace de comunicación bidireccional" supervisado continuamente, y deben informarle al estado cuando tienen una falla en la defensa o un choque más serio, o si la tecnología autónoma de sus autos necesita detener sus pruebas debido a un mal funcionamiento.

Las regulaciones de California se apartan del enfoque de no intervención del gobierno federal sobre los autos sin conductor. Las pautas federales voluntarias piden a las compañías que envíen cartas de evaluación de seguridad a la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras. Los documentos están destinados a demostrar cómo una empresa sabe que sus automóviles autónomos son seguros para las carreteras. Sin embargo, las compañías no están obligadas a enviar la documentación, aunque el Congreso está considerando este paso.

"El público va a saber más sobre la conducción automatizada por California y no por el gobierno federal", comentó Bryant Walker Smith, profesor asistente de derecho en la Universidad de Carolina del Sur, quien estudió cómo California y otros estados se han aproximado a las regulaciones de autos sin conductor. "El gobierno federal ha pedido a las compañías que compartan información. California obliga a compartir información como parte de la regulación de sus pruebas y operaciones".

Smith dijo que entre los estados, California tiene la ventaja de instituir una estructura regulatoria más completa.

"Los desarrolladores y los implementadores de vehículos automatizados quieren estar en California. Quieren estar en California para el mercado. Quieren estar en California por el talento. Y quieren estar en California por el dinero, por los inversores", dijo Smith. "Eso significa que California puede imponer reglas que los desarrolladores podrían, de alguna manera, refunfuñar, pero que cumplirán porque no quieren salir de California".

Aproximadamente 50 compañías ya tienen permisos para las pruebas autónomas de California, impulsadas en 2014, que requieren un controlador de respaldo.

El estado, de acuerdo con Smith, trabajó para asegurarse de que sus reglamentaciones no sean vulnerables a ser "reemplazadas" por acción o legislación federal.

El gobierno federal, tradicionalmente, ha tenido la autoridad para regular los automóviles, mientras que los estados han vigilado a los conductores. Como las líneas entre ellos se han desdibujado, las autoridades legales también se han cuestionado. Los fabricantes de automóviles y las compañías de tecnología han presionado por una legislación que evitaría que los estados creasen lo que advirtieron podría ser un mosaico de reglas que rigen las tecnologías autónomas.

En un discurso pronunciado el mes pasado, la Secretaria de Transporte, Elaine Chao, dijo que el enfoque del Departamento de Transporte será flexible y tecnológicamente neutral. "No estamos en el negocio de escoger ganadores o perdedores. El mercado determinará cuáles son las soluciones más efectivas", apostilló.