Se buscan: paseadores de perros robóticos. 20 dólares la hora.

Reportajes Especiales - Business

An still image from a video provided by Adam McCue, a resident who spotted a human walking a four-legged mechanical ward declared San Francisco a weird city that is only getting weirder. A San Francisco start-up posted a strange job opportunity. It was hiring people to walk robot dogs. No experience necessary.(Adam McCue via The New York Times) -- NO SALES; FOR EDITORIAL USE ONLY WITH NYT STORY ROBOT DOG WALKERS BY KASHMIR HILL FOR OCT. 27, 2026. ALL OTHER USE PROHIBITED. --
An still image from a video provided by Adam McCue, a resident who spotted a human walking a four-legged mechanical ward declared San Francisco a weird city that is only getting weirder. A San Francisco start-up posted a strange job opportunity. It was hiring people to walk robot dogs. No experience necessary.(Adam McCue via The New York Times) -- NO SALES; FOR EDITORIAL USE ONLY WITH NYT STORY ROBOT DOG WALKERS BY KASHMIR HILL FOR OCT. 27, 2026. ALL OTHER USE PROHIBITED. --
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A principios de este mes, una empresa emergente de San Francisco publicó una extraña oferta de trabajo. Buscaba contratar paseadores de perros robóticos. No se requería experiencia, obviamente.

Pasear a un perro robot pagaba más o menos la misma tarifa por hora que la de los perros de carne y hueso, pero el perro robot requería más tiempo deambulando por las aceras de la ciudad para hacer sus necesidades. Se requerían de cuatro a seis horas de paseo, según el anuncio.

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Tanto que se decía que los robots nos harían la vida más fácil.

El lado positivo es que no hay necesidad de limpiar lo que deja el robot, ni de fingir que no viste el regalo que dejó en el jardín de alguien más.

El lado negativo es que los robots pueden ser tan tercos como sus contrapartes de carne y hueso. Así como un perro normal puede tirarse al suelo de repente y negarse a mover en medio de una calle concurrida, los perros robot también pueden rendirse a la mitad del paseo, porque se sobrecalienta su equipo. Los paseadores de perros robot tendrán entonces que llevar a los cuadrúpedos mecánicos de regreso a la oficina de la empresa emergente. El anuncio advertía que los solicitantes debían sentirse cómodos "manejando de manera segura equipos que pesen alrededor de 15 kilos".

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El anuncio, que ya quitaron, ofrecía 20 dólares la hora y lo publicó en el grupo de Facebook "Bay Area Jobs" la empresa emergente Dimensional, con sede, muy convenientemente, en un barrio de San Francisco llamado Dogpatch. Solo generó un par de comentarios, ninguno de los cuales señaló lo extraño del anuncio. "Mi hijo está interesado", escribió una madre. "Puede empezar de inmediato". (Al final, la madre contó que su hijo no siguió adelante).

Dimensional está desarrollando un sistema operativo de código abierto para robots, explicó el fundador, Stash Pomichter. Pomichter, de 26 años, quiere integrar agentes de inteligencia artificial en los robots para que los clientes puedan ordenar que realicen tareas en el mundo real, de la misma manera en que las personas dan órdenes a servicios como Muse de Meta para que realicen tareas por ellos en línea.

Pomichter cree fervientemente que las personas deberían poder ordenar a los robots que levanten cajas pesadas y transporten cosas de un lado a otro. "Sinceramente, es una barbaridad que los humanos sigan realizando esas tareas físicas", dijo en una entrevista.

Pero antes de que un perro robot nos ahorre la molestia y la indignidad de cargar las compras, Dimensional tiene que mejorar la capacidad de los robots para que se desplacen de manera autónoma en un entorno urbano. De ahí surge la necesidad de los paseadores de perros robóticos, quienes están creando lo que Pomichter llamó "verdad de terreno" al controlar y dirigir a RoboFido, mientras las cámaras y los sensores graban el paseo.

Un residente que vio a una persona paseando a un perro robótico de cuatro patas --y proporcionó un video a The New York Times-- declaró que San Francisco es una ciudad extraña que cada vez se vuelve más extraña.

Dimensional no es una empresa de hardware. Adquirió más de 100 perros robóticos y 50 robots humanoides de fabricantes de Estados Unidos, China y Alemania, afirmó Pomichter, y está desarrollando sistemas operativos que puedan integrarse con agentes de inteligencia artificial para que las máquinas puedan actuar de manera más independiente. Los "perros" de 2 000 dólares que envió este mes con paseadores humanos son de una empresa china llamada Unitree y vienen listos para que los usuarios los manejen por medio de un control remoto o una aplicación móvil.

Dimensional comparó el desempeño de los perros robot cuando caminan bajo control humano con el desempeño que tienen cuando un agente de IA los controla y descubrió que este último presentaba deficiencias.

"Lo que determinamos a partir del experimento de pasear perros fue que los agentes son todavía muy ineficaces en controlar el hardware", dijo Pomichter. "Y aún se necesita la intervención humana en el proceso".

El objetivo es permitir que los robots trabajen en fábricas, centros de datos, obras de construcción y como guardias de seguridad. Una versión de esto ya está en marcha: un perro robot vigila un complejo de apartamentos en Atlanta, con la supervisión de un operador humano ubicado en Filipinas. El robot es básicamente una cámara de seguridad móvil para un espectador humano remoto.

Pomichter comentó que había programado un perro robot para que patrullara por la noche la oficina de Dimensional, que parece un almacén. Dijo que le había dado la instrucción "Eres el mejor perro de seguridad del mundo" y le ordenó que siguiera a cualquiera que entrara al edificio después de la medianoche. Si ve a alguien, le envía un mensaje de texto a Pomichter para que este pueda revisar las cámaras de seguridad y ver si se trata de un empleado muy dedicado o de un intruso.

No a todos les hizo gracia que los robots deambularan por Dogpatch este mes. Dimensional quiere dotar a los agentes de IA de cuerpos en el mundo real, al mismo tiempo que crece la preocupación de que una IA más sofisticada pueda intentar matarnos.

La atmósfera al estilo "Terminator" alteró a un hombre que se presentó en la oficina de la empresa y luego envió mensajes de texto alarmantes a un empleado de Dimensional diciendo que los perros robot serían utilizados como armas. "Diviértanse ayudando a masacrar gente al azar, escoria", escribió el hombre en un mensaje al que tuvo acceso el Times. Dimensional denunció al hombre ante la policía.

"Quizás tengamos que lidiar con más situaciones como esta", dijo Pomichter, "entonces tal vez necesitemos más perros patrulla".

Una imagen fija de un video proporcionado por Adam McCue, un residente que vio a una persona paseando a un perro robótico de cuatro patas, declaró que San Francisco es una ciudad extraña que cada vez se vuelve más extraña. (Adam McCue vía The New York Times)

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