Luis Manuel Otero Alcántara, artista y disidente, se irá al exilio tras cumplir su condena en Cuba

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Otero Alcántara fue arrestado durante las protestas antigubernamentales masivas de 2021 y permaneció cinco años en prisión. EE. UU. ofreció una visa y se espera que llegue a Miami el sábado.

Se espera que el preso político más famoso de Cuba, el artista plástico Luis Manuel Otero Alcántara, sea trasladado en avión a un exilio forzado, más de una semana después de cumplir una condena de cinco años de prisión por "ultraje" a la bandera cubana.

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Otero, de 38 años, estuvo detenido durante más de una semana después de cumplir su condena por "desórdenes públicos" y ultraje de los símbolos nacionales, tras su detención durante las tumultuosas protestas antigubernamentales que sacudieron toda la isla en julio de 2021.

Un funcionario de la embajada de Estados Unidos en La Habana confirmó a The New York Times que a Otero se le había otorgado una visa humanitaria y que viajaría a Miami el sábado con una escolta diplomática.

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La medida se produjo después de que sus partidarios presentaran una moción ante un tribunal cubano para exigir que se diera a conocer su paradero.

Otero es cofundador del Movimiento San Isidro, un grupo de artistas, periodistas y académicos que luchó por las libertades civiles en Cuba. Se le considera el más destacado de los más de 1300 presos políticos que hay en Cuba.

El Movimiento San Isidro, que lleva el nombre de un barrio empobrecido de La Habana, quedó prácticamente desmantelado tras las manifestaciones del 11 de julio de 2021, después de que sus líderes fueron detenidos u obligados a exiliarse. Las protestas derivaron en más de 1000 arrestos mientras la policía golpeaba a manifestantes desarmados.

Otero ayudó a componer "Patria y vida", una canción que denunciaba la falta de libertad en Cuba. El video superó los 17 millones de visualizaciones en YouTube y se convirtió en el himno de las protestas callejeras, además de ganar dos premios Grammy Latino.

La detención y condena de Otero fueron denunciadas por grupos de derechos humanos como un ejemplo de la represión de la disidencia en Cuba, a pesar de las garantías constitucionales que protegen la libertad de expresión.

Se le acusó de "ultraje" a la bandera cubana en algunas de sus actuaciones, lo cual está prohibido según el código penal cubano, que regula cómo pueden exhibirse los símbolos nacionales. El periódico estatal Granma publicó una foto suya en el baño, sin camiseta y cepillándose los dientes, envuelto en la bandera cubana como si fuera una toalla de baño.

El gobierno cubano los ha acusado a él y a su movimiento de estar "entrenados y apoyados" por la embajada de Estados Unidos en La Habana.

En un ensayo publicado por el Times en abril, Otero dijo que la represión constante era una señal de debilidad del gobierno. "Lo que entiendo por esto es que el gobierno sigue teniendo miedo de personas como yo, que no hemos tenido miedo de desafiar la autoridad del Estado", escribió.

En el ensayo, Otero explicó que su arte estaba pensado para "abordar las contradicciones entre la noble retórica revolucionaria de mi gobierno y la represión, el racismo y la escasez que los cubanos padecen todos los días".

Aunque los activistas celebran la liberación de Otero, su salida forzosa supone la pérdida de una importante voz crítica dentro de Cuba en un momento de crisis económica y política cada vez más profunda, según los analistas.

Alina Bárbara López, historiadora cubana y activista de la oposición, dijo que obligar a alguien a abandonar el país donde quiere provocar un cambio genera tristeza y angustia. López habló por teléfono desde su casa en Matanzas, donde se encuentra bajo arresto domiciliario acusada de actividades antigubernamentales.

José Daniel Ferrer, un expreso político que fue liberado el año pasado y que también se vio obligado a exiliarse en Miami, dijo que Otero es muy admirado y ha dejado huella en la causa de la democratización de Cuba.

Ferrer dijo que el régimen comunista no quiere a Otero en las calles bajo ninguna circunstancia porque lo asusta el tipo de vínculo que tiene con la comunidad.

Las detenciones de disidentes en Cuba han seguido este año a pesar de las conversaciones con Estados Unidos para resolver las diferencias políticas que llevan décadas entre ambos países.

Prisoners Defenders, una organización de derechos humanos con sede en España, añadió en junio 32 nuevos presos políticos a la lista que lleva, lo que eleva el total a 1306. La organización dijo que era la cifra más alta que había registrado.

El gobierno de Donald Trump ha exigido la liberación de todos los presos políticos como condición para mejorar las relaciones. Sin embargo, Otero fue puesto en libertad no por la presión de Washington, sino porque su condena había terminado.

Otero fue liberado de prisión el 7 de julio y retenido ilegalmente en un lugar desconocido hasta que se aprobó su visa para Estados Unidos, dijeron sus partidarios. Abogados de derechos humanos llevaron el asunto ante los tribunales cubanos.

Cuba niega que tenga presos políticos. Aunque el gobierno aprobó medidas económicas de gran alcance el mes pasado, se ha negado rotundamente a cambiar su sistema político, el cual está controlado por el Partido Comunista.

Como resultado, el diálogo entre funcionarios cubanos y estadounidenses parece haberse roto tras algunas conversaciones iniciales en abril.

El gobierno de Trump impuso a finales de enero un bloqueo energético casi total de los envíos de petróleo a Cuba, lo que agravó la crisis energética ya existente y mermó los servicios de transporte público, salud y educación.

La mayor parte de La Habana solo tiene electricidad durante dos horas al día, con cortes más prolongados en otras partes del país, lo que hace que los vecinos se quejen de no poder dormir por la noche debido al calor del verano y a la falta de electricidad para hacer funcionar los ventiladores.

Mike Waltz, el embajador de Estados Unidos ante las Naciones Unidas, dijo durante un debate sobre las sanciones estadounidenses en la Asamblea General de la ONU a principios de julio que el gobierno de Cuba era el culpable de los cortes de electricidad.

"Cambia tu forma de actuar y vuelve a encender las luces para tu pueblo", dijo.

Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, achacó los problemas económicos de la isla al "despiadado" embargo de Estados Unidos, acusando al gobierno de Trump de "castigo colectivo".

Frances Robles colaboró con reportería.

Frances Robles colaboró con reportería.

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