Muere la mujer española que ganó una batalla legal para terminar con su vida

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La joven, de 25 años, quien padecía dolores físicos y psicológicos crónicos, buscaba una muerte asistida desde 2024, pero su padre interpuso recursos legales para impedirlo.

Una mujer española que luchó y ganó a su padre una batalla legal por el derecho a poner fin a su vida, alegando que sufría constantes dolores físicos y psicológicos, murió el jueves, dijeron los abogados que representan a su padre.

Noelia Castillo Ramos, de 25 años, buscaba una muerte médicamente asistida, legal en España, desde 2024, pero su padre interpuso una demanda para impedirlo. El caso llegó al Tribunal Europeo de Derechos Humanos, que este mes confirmó la sentencia de un tribunal español a favor de Castillo.

"Por fin, lo he conseguido", dijo Castillo en una entrevista por televisión emitida el miércoles. "Y a ver si ya por fin puedo descansar".

Castillo había vivido con un padecimiento psiquiátrico durante muchos años y había sufrido dolores físicos desde 2022, cuando un intento de suicidio luego de una agresión sexual la dejó parapléjica, según documentos judiciales y el relato de Castillo en la entrevista televisiva.

En 2024, un comité accedió a su petición de terminar su vida. Pero su padre, Gerónimo Castillo, inició un proceso judicial que recorrió los tribunales españoles antes de terminar este mes en el tribunal europeo.

El caso dividió a España, país que legalizó la eutanasia y la muerte asistida por médicos en 2021, y a la familia de Castillo. En los últimos cinco años, nueve países han legalizado la muerte asistida, y otros están considerando hacerlo. Pero sigue habiendo una feroz oposición a esta práctica, tanto en España como en otros lugares donde es legal.

Según la legislación española, cada solicitud de muerte médicamente asistida debe ser revisada por un panel de expertos. El que supervisó el caso de Castillo dijo que su sufrimiento era constante, "crónico e imposibilitante", y que su situación era "no recuperable", según los documentos judiciales.

Castillo --a quien se le había diagnosticado trastorno obsesivo-compulsivo y trastorno límite de la personalidad, según los documentos judiciales-- dijo en la entrevista televisiva que había intentado quitarse la vida varias veces. Un intento de suicidio en 2022, después de que fuera agredida sexualmente por varios hombres, la dejó con graves lesiones y dolor crónico, lo que la obligó a usar una silla de ruedas.

"Antes de pedir la eutanasia, yo es que ya veía mi mundo muy oscuro", dijo en la entrevista. "Veía mi final muy oscuro, no tenía ni metas ni objetivos ni nada", dijo, y añadió: "Y sigo sin tener ni metas ni objetivos".

El padre de Castillo recurrió a abogados de una organización católica de defensa legal que se opone a las leyes españolas de muerte asistida, Abogados Cristianos. Él se ha mantenido al margen de la opinión pública, dejando que el equipo legal hablara por él. Argumentaron que Noelia Castillo necesitaba más intervención psicológica y psiquiátrica.

"No fue protegida", dijeron los abogados en las redes sociales tras su muerte. "Y ahora ya es tarde. Pero aún estamos a tiempo de evitar la siguiente".

En la entrevista, Castillo dijo que comprendía que su padre no "quiera perder a una hija", y añadió: "es que no me hace caso". Su madre y una abuela, que aparecieron en la entrevista con Castillo, dijeron que habían acudido a apoyarla en su decisión, aunque no estaban de acuerdo con ella.

Murió en el hospital Sant Camil, al norte de Barcelona, ciudad en la que residía.

Hasta 2024, la legislación española les permitió a 1123 personas poner fin a su vida con asistencia médica, dijo el año pasado el Ministerio de Sanidad. Eso suponía menos de la mitad, el 46 por ciento, de quienes lo habían solicitado. En 2024, se concedió la aprobación en 426 casos, tres cuartas partes de los cuales afectaban a personas mayores de 60 años.

Los mayores de 80 años eran los solicitantes más frecuentes, según las autoridades. En todos los grupos de edad, la mayoría de los solicitantes habían sido diagnosticados con enfermedades neurológicas o cáncer, dijo el ministerio.

Durante muchos años, Suiza fue el único país donde la muerte asistida era legal, pero desde entonces una decena de países la han legalizado o legalizado parcialmente, entre ellos Austria, Portugal y Nueva Zelanda en los últimos años. En Estados Unidos, la muerte asistida es legal en una decena de estados y en Washington.

Fuera del hospital Sant Camil, Abogados Cristianos comenzó a celebrar una vigilia con sus simpatizantes la noche anterior a la muerte de Castillo. Algunas personas dejaron flores. El bufete dijo que iniciaría una campaña para derogar las leyes españolas sobre muerte asistida.

Los políticos también se pronunciaron. Miembros del Partido Socialista, en el gobierno, dijeron que debía respetarse su decisión, mientras que políticos del Partido Popular, en la oposición, dijeron que el Estado le había fallado.

En la entrevista, Castillo se mostró decidida a controlar su propia muerte y añadió: "Quiero morirme guapa".

"Me pondré el vestido más bonito que tenga y me maquillaré", dijo.

Si tiene pensamientos suicidas, llame o envíe un mensaje de texto al 988 para ponerse en contacto con la Línea Nacional de Prevención del Suicidio, o visite SpeakingOfSuicide.com/resources para obtener una lista de recursos adicionales.

Lynsey Chutel es una reportera del Times afincada en Londres que cubre noticias de última hora en África, Medio Oriente y Europa.