¿Qué significa el 64 que llevó Bad Bunny en su atuendo del Super Bowl?

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¿Y de dónde era su traje? Las respuestas pueden sorprender.

Al comienzo de su actuación en el Super Bowl, el músico puertorriqueño Bad Bunny se materializó en un campo de hierba verde con un atuendo angelical ligeramente blanquecino. Sus zapatillas, sus pantalones con pinzas, su camiseta de fútbol americano acolchada de linebacker eran casi del color de las líneas laterales del campo de fútbol.

Llevaba la camiseta recortada hasta unos dedos por encima de la cintura (lo que podría llamarse las proporciones preferidas de Bad Bunny) y en la espalda ponía "Ocasio", parte de su nombre completo: Benito Antonio Martínez Ocasio. En la camiseta aparecía el número "64", lo que provocó que los espectadores se lanzaran a buscar en internet qué significaban esos dígitos.

Los aficionados lanzaron teorías. ¿Era una referencia al año de nacimiento de su madre; un guiño a su álbum de 2020 El Último Tour del Mundo, que fue el primer álbum en español en 64 años en encabezar la lista Billboard 200 de todos los géneros; o, lo que es mucho más solemne, se refería al número inicial de muertos reportados por el huracán María, una cifra oficial muy discutida, que finalmente se corrigió y se fijó en 1427? Al terminar la actuación, la revista Complex Magazine informó que el número era una referencia al difunto tío del cantante, quien lo había llevado en su tiempo como jugador de fútbol americano.

Si ese era el enigma para las masas, surgió un misterio menor: ¿Quién estaba detrás del atuendo? Quizá no haya ninguna estrella masculina del pop en la actualidad que esté tan familiarizada con el mundo de la alta costura. Bad Bunny ha aparecido en campañas de la casa de moda francesa Jacquemus, ha tenido asiento de primera fila en Calvin Klein y ha actuado en el circo de la alta costura que esVogue World.

Hace solo una semana, Bad Bunny arrasaba en los Grammy con un traje despampanante, con lazada de corsé subiendo por la columna vertebral, de la casa de moda francesa Schiaparelli. Pero resulta que en esta ocasión era lo más alejado de la alta costura que se puede estar antes de llegar a la tienda de descuento Kohl's: hecho por la cadena española de moda rápida Zara, donde se venden trajes similares, aunque no en color crema, por 250 dólares (sus zapatillas deportivas eran Adidas, una empresa con la que el cantante colabora desde hace tiempo).

Mientras las bailarinas lo envolvían en ropa de calle caleidoscópica, también de Zara, Bad Bunny parecía un director celestial orquestando una calurosa fiesta de fin de verano para la eternidad. Un traje blanco hace que la mayoría de los mortales luzcan como el coronel Sanders o un miembro decolorado de un cuarteto de barbería, pero a Bad Bunny le confería un brillo de aplomo por encima de todo, una imagen diseñada para contrarrestar a los críticos.

Al fin y al cabo, en los prolegómenos del Super Bowl, algunos habían tachado la actuación de Bad Bunny, quien canta casi exclusivamente en español, de antiestadounidense. Esas críticas se acentuaron después de que el cantante se pronunció, breve pero contundentemente, contra el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, la agencia federal conocida como ICE, en los Grammy de la semana pasada.

En cambio, hacia el final, el cantante, vestido con un traje tan blanco que prácticamente brillaba, marchó impulsado por su caleidoscopio de bailarines. Detrás de él, una pantalla rezaba "Lo único más poderoso que el odio es el amor".

Jacob Gallagher es reportero del Times y cubre estilo y moda.