ICE amplía el poder de sus agentes para arrestar a personas sin orden judicial

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Un memo interno cambió el criterio que evaluaba si una persona estaba en riesgo de no presentarse a una audiencia judicial. Ahora se enfoca en evaluar si una persona está en riesgo de abandonar el lugar de los hechos.

En medio de las tensiones por la ofensiva migratoria del presidente Donald Trump en Minnesota y otros lugares, agentes federales fueron informados esta semana de que ahora cuentan con un poder más amplio para detener a personas sin una orden judicial, según un memorando interno del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas revisado por The New York Times.

El cambio amplía la capacidad de los agentes de menor rango del ICE para realizar redadas y detener a personas que encuentren y sospechen que son migrantes indocumentados, en lugar de operaciones de control dirigidas en las que salen con una orden en la mano, para detener a una persona específica.

Este giro se produce mientras el gobierno ha desplegado a miles de agentes migratorios enmascarados en ciudades de todo el país. Una semana antes del memorando, salió a la luz que Todd M. Lyons, director interino de la agencia, había emitido en mayo directrices que indicaban que los agentes podían ingresar a domicilios solo con una orden administrativa, y no una orden judicial. Y el día anterior al memorando, Trump dijo que "desescalaría un poco" en Mineápolis, después de que agentes mataran a dos personas durante la ofensiva llevada a cabo allí.

El memorando, dirigido a todo el personal del ICE y firmado el miércoles por Lyons, se centra en una ley federal que faculta a los agentes para realizar detenciones sin orden judicial de personas que crean que son inmigrantes indocumentados, si es "probable que se fuguen" antes de que pueda obtenerse una orden de detención.

El ICE ha interpretado durante mucho tiempo ese criterio como situaciones en las que los agentes creen que alguien presenta "riesgo de fuga" y es poco probable que cumpla sus futuras obligaciones migratorias, como presentarse a audiencias, según el memorando. Pero Lyons criticó esa interpretación como "irracional" e "incorrecta", y cambió la forma en que la agencia lo entendía para referirse a situaciones en las que los agentes creen que es improbable que alguien se quede en el lugar de los hechos.

"Un extranjero tiene 'probabilidad de fuga' si un agente de inmigración determina que es poco probable que pueda ser localizado en el lugar del encuentro o en otro sitio claramente identificable una vez obtenida una orden administrativa", escribió Lyons.

El Times compartió una descripción del contenido del memorando con varios ex altos funcionarios del ICE del gobierno de Biden. Claire Trickler-McNulty, exasesora principal del ICE, calificó la nueva definición como "una interpretación extremadamente amplia del término 'fuga'".

"Abarcaría esencialmente a cualquier persona a la que quisieran detener sin orden judicial, haciendo que la premisa general de obtener una orden judicial carezca de sentido", añadió.

El memorando de Lyons describe de manera explícita la interpretación revisada de "probabilidad de fuga" como un cambio respecto a cómo el ICE había "aplicado previamente la expresión". Pero Tricia McLaughlin, portavoz del Departamento de Seguridad Nacional, dijo que "esto no es nuevo".

"Solo se trata de un recordatorio para los agentes", escribió en un comunicado, para que mantengan "registros detallados de sus detenciones".

El gobierno de Trump ha presionado al ICE para que aumente de manera significativa el número de detenciones diarias como parte de su campaña de deportación masiva. La agencia ha llevado a cabo redadas más indiscriminadas --como acorralar a personas en estacionamientos de Home Depot que buscan trabajo-- en lugar de operaciones selectivas en las que los agentes salen, con una orden en la mano, a detener a personas específicas.

Este tipo de operativos de detención masiva aún podría implicar órdenes administrativas si los supervisores presentes completan rápidamente la documentación, conocida como el formulario I-200. El cambio reduce el umbral para realizar detenciones incluso sin la aprobación de un supervisor.

El memorando de Lyons enumera los factores que los agentes pueden considerar al decidir si se cumple el criterio, entre ellos si alguien obedece las órdenes o intenta eludirlas; si tiene acceso a un automóvil u otros medios para irse; si tiene documentos de identificación o de autorización de trabajo que los agentes sospechan que son fraudulentos; o si proporciona "información no verificable o sospechosa de ser falsa".

El memorando indica que los agentes que realicen arrestos sin orden judicial deben completar posteriormente un formulario en el que se documenten los factores que tuvieron en cuenta para determinar que alguien tenía "probabilidad de fuga". Eso incluye situaciones en las que los agentes salen a detener a una persona en particular y luego detienen a otras que se encuentran en las inmediaciones. Lyons denominó a ese grupo "extranjeros colaterales".

"Si un agente de inmigración encuentra y detiene a varios extranjeros colaterales, su análisis sobre la probabilidad de fuga debe ser específico para cada extranjero detenido", decía el memorando. "Que un extranjero colateral tenga probabilidades de fugarse no significa necesariamente que otro extranjero colateral también lo sea".

Pero este tipo de requisito de evaluación tiene límites: el memorándum subraya que "determinados factores pueden ser comunes a varios extranjeros detenidos al mismo tiempo".

Durante el primer gobierno de Trump, una demanda colectiva alegó que agentes habían incurrido en la elaboración ilegal de perfiles en controles de tránsito, utilizándolos como pretexto para realizar detenciones sin orden judicial. En 2022, el gobierno de Joe Biden aceptó un acuerdo que incluía una política de alcance nacional por tres años. El año pasado, los demandantes acusaron al segundo gobierno de Trump de violar el acuerdo, lo que originó un litigio.

La norma política en el acuerdo de 2022 incluía factores que se parecían a la lista de Lyons. Pero también incluía "los vínculos con la comunidad (como la familia, el hogar o el empleo) o la falta de ellos, u otras circunstancias específicas que pesen a favor o en contra de una creencia razonable de que la persona tiene probabilidad de fuga".

Pero el memorando de Lyons señalaba que cuando los agentes se encuentran con personas de las que sospechan que están en el país ilegalmente, no es probable que puedan saber mucho sobre ellas. "Esta determinación inmediata sobre la probabilidad de fuga suele hacerse con información limitada sobre la identidad, los antecedentes o el lugar de residencia de la persona, y sin corroboración de ninguna declaración interesada hecha por ella", escribió.

Scott Shuchart, exjefe de políticas del ICE durante el gobierno de Biden, dijo que el memorando abriría la puerta a detenciones sin orden judicial con mayor frecuencia.

"Este memorando hace todo lo posible por decir que los agentes del ICE no tienen más que luz verde para realizar una detención sin ni siquiera la aprobación de un supervisor", dijo. El memorando, advirtió, decía que "incluso esa nota del supervisor puede eludirse casi siempre que el agente pueda decir cualquier cosa remotamente plausible sobre la posibilidad de que la persona detenida abandone la zona".

Hamed Aleaziz cubre el Departamento de Seguridad Nacional y las políticas migratorias.

Charlie Savage escribe sobre la seguridad nacional y las políticas legales para el Times.