Los hoteles económicos se convierten en el nuevo frente de la oposición al ICE

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Un grupo de manifestantes recurre al ruido nocturno para presionar a los dueños de los hoteles que acogen a los agentes del ICE.

En hoteles de Mineápolis a Maine se congregan multitudes para hacer sonar silbatos, cacerolas y tambores, a menudo hasta altas horas de la noche, para protestar contra la presencia de agentes del ICE alojados allí. En Nueva York, los activistas tomaron el vestíbulo de un Hilton Garden Inn. Al mismo tiempo, personas influyentes de derecha han denunciado a los hoteles que parecen negarse a alquilar habitaciones a los agentes del ICE.

Los hoteles se han convertido en la primera línea del conflicto en torno a las medidas represivas del presidente Donald Trump contra la inmigración: por un lado, los agentes federales y, por otro, los activistas, que intentan obligar a los hoteles a rechazar a esos agentes haciendo ruido, organizando boicots y reservando habitaciones solo para cancelarlas en el último minuto.

Las protestas han afectado especialmente a los hoteles económicos afiliados a cadenas como Hilton y Marriott, golpeando a los propietarios de estos establecimientos individuales, que suelen ser franquiciados y, a menudo, inmigrantes.

Grupos como el Movimiento Sunrise, una organización activista dirigida por jóvenes, pretenden "obligar a los hoteles a comprender que tienen más que perder apoyando al ICE que lo que pueden ganar", dijo Aru Shiney-Ajay, de 27 años, su directora ejecutiva. La organización anim a la gente a hacer reservas y luego cancelarlas en el último momento en varios hoteles del área metropolitana de Mineápolis donde los activistas creen que se están alojando agentes de ICE.

"Nuestra pregunta era: '¿Cómo organizamos a la gente corriente para, básicamente, lanzarnos a las ruedas del funcionamiento del autoritarismo y ser capaces realmente de detenerlo?" dijo Shiney-Ajay.

Tricia McLaughlin, vocera del Departamento de Seguridad Nacional, dijo que los agentes de inmigración estaban "enfrentándose a una campaña coordinada de violencia contra ellos" que incluía que sus hoteles fueran objeto de actos vandálicos y "atacados por alborotadores".

La presión de ambas partes ha puesto a los propietarios de hoteles en un aprieto. Las estrictas normas de las marcas exigen a los franquiciados que den la bienvenida a todos los huéspedes, incluidos los agentes del ICE y otro personal del Departamento de Seguridad Nacional, incluso cuando los agentes buscan a los migrantes indocumentados con tácticas cada vez más violentas.

Pero cuando los hoteles niegan el servicio a los agentes del ICE, las consecuencias han resultado ser graves. Este mes, Hilton retiró una franquicia de Hampton Inn en Lakeville, Minnesota, después de que un influencer de derecha grabara en secreto un video en el que aparecía un recepcionista negándose a alquilar habitaciones a agentes de inmigración.

"Hilton es -- siempre ha sido-- un lugar acogedor para todos", escribió la empresa hotelera en una publicación en X en respuesta al video. "También estamos trabajando con todos nuestros franquiciados para reforzar las normas que les exigimos en todo nuestro sistema".

Los propietarios enfrentan un dilema doloroso: alquilar habitaciones a agentes del ICE --lo que puede derivar en protestas disruptivas y pérdida de negocios-- o rechazar esas reservas y arriesgarse a ser sancionados por la cadena, además de perder ingresos.

Muchos de estos hoteles están gestionados por inmigrantes. Más de la mitad de los hoteles de Estados Unidos son franquicias gestionadas por pequeños empresarios asiático-americanos, según la Asian American Hotel Owners Association (AAHOA). Estos franquiciados pagan a cadenas como Hilton y Marriott por el derecho a utilizar su marca, marketing, sistema de reservas y demás.

Varios propietarios de franquicias contactados por The New York Times no respondieron a las solicitudes de comentarios.

Muchos de estos hoteles también dependen de trabajadores migrantes, quienes realizan tareas esenciales como la limpieza y el mantenimiento, a menudo sin autorización para trabajar. La presencia de agentes del ICE en los hoteles puede resultar "difícil y traumatizante" para ellos, dijo Christa Sarrack, presidenta de UNITE HERE! Local 17, sindicato de trabajadores de la hostelería de Minnesota.

"La magnitud del miedo entre los trabajadores hoteleros ahora no se parece a nada que hayamos visto antes", añadió Sarrack.

Los grupos hoteleros se han negado en gran medida a hacer comentarios sobre las protestas. Hilton, Hyatt, IHG, Marriott y Wyndham no respondieron a las solicitudes de comentarios.

Ralph Posner, portavoz de American Hotel & Lodging Association, un grupo del sector, dijo que la industria estaba siguiendo de cerca la situación en Minneapolis.

"Como lugares de alojamiento público, los hoteles desempeñan un papel único en sus comunidades y se centran en la seguridad y el bienestar de sus empleados, huéspedes y del público en general", añadió.

Este mes, las amenazas de bomba cerraron temporalmente dos hoteles en las Ciudades Gemelas --el DoubleTree by Hilton St. Paul Downtown y el InterContinental St. Paul Riverfront, afiliado a IHG--, dijo el director ejecutivo de Hilton, Christopher Nassetta, en una reciente mesa redonda con medios.

Las protestas nocturnas en hoteles que se cree que alquilan habitaciones a agentes del ICE empezaron a intensificarse el verano pasado en Los Ángeles y sus alrededores, durante la campaña de represión de la inmigración en California, y desde entonces se han extendido a Minnesota, Nueva York y Maine, donde el ICE llevó a cabo una operación para localizar a trabajadores indocumentados denominada Operación Pesca del Día.

Shivani Ishwar, presidenta de la Alianza de Nueva York contra la Represión Racista y Política, uno de los grupos que participó en la protesta del lunes en un Hilton Garden Inn de TriBeCa, dijo que el grupo había elegido el hotel en solidaridad con los manifestantes de Minnesota. Hasta donde ella sabía, ningún agente del ICE se alojaba en el Hilton de Nueva York, dijo.

Podrían seguir protestas adicionales en otros hoteles, añadió.

"Creemos absolutamente que el propósito de la acción fue enviar un mensaje, y hasta que veamos que ese mensaje fue recibido, no lo vamos a dejar de lado", dijo Ishwar.

Christine Chung es reportera del Times. Cubre aerolíneas y viajes comerciales.

Claire Fahy cubre la ciudad de Nueva York y el área circundante para el Times.