“El alcohol es la sustancia que más se consume en este contexto, porque está al alcance de todos"

La médica psiquiatra especializada en adicciones, Geraldine Peronace, aseguró que en este momento es fundamental cuidar la salud mental. Quiénes son los más afectados

Mientras en el país se analiza la extensión del aislamiento social, preventivo y obligatorio, la salud mental es un aspecto a no descuidar. Cuadros como angustia, depresión y quienes están en proceso de rehabilitación, se vieron potenciados por el SARS-CoV-2.

Este virus que causa temor en el mundo entero no solo afecta al sistema respiratorio de manera grave y aguda. En este último tiempo, profesionales como psicólogos o psiquiatras han incrementado no solo la cantidad de pacientes, sino la frecuencia con la cual solicitan una consulta virtual. Geraldine Peronace, médica psiquiatra especializada en adicciones, advirtió en diálogo con Infobae sobre los recaudos que pueden tomarse ante esta situación y quienes son los que más sufren en la actualidad.

-¿Cómo repercute en sus pacientes la situación del COVID-19?

-A medida que la cuarentena se va prolongando vamos aumentando la cantidad de pacientes y la gravedad de los mismos. Aumenta la ansiedad, aumenta la angustia, aumenta la incertidumbre, y para quienes ya vienen con una patología, realmente es doblemente difícil, ¿no? Si ya para uno es difícil, imaginate para alguien que sufre, padece una enfermedad mental.

-¿Aumentó mucho el volumen de pacientes?

- Aumentó la cantidad de consultas. No por adicciones. Aumentó la cantidad de consultas por angustia, por síntomas depresivos, por ansiedad. Y dentro de los que ya teníamos pacientes con conductas adictivas, realmente muchos de mis pacientes han tenido recaídas en este tiempo. Quienes han tenido problemas con el alcohol, que venían en tratamiento, han recaído y quienes tienen consumo han tenido y vienen en tratamiento por consumo de otras sustancias psicoactivas, no han podido encontrar sustancias en este momento. Se les ha dificultado a gran parte, no a todos, pero sí a gran parte, y se suple, se suple el consumo de otras sustancias como cocaína, marihuana, ácido, éxtasis, con el consumo de alcohol y de psicofármacos. Porque en definitiva la búsqueda consciente o inconsciente detrás de cualquier tipo de consumo es no pensar, no sentir, no sufrir. O sea, todas las moléculas tienen acción química al cerebro, por lo tanto la gente busca sin querer regular sus emociones a partir de las sustancias.

-Podría decirse entonces que el aislamiento y la cuarentena lo que hace es potenciar.

- Potencia, exactamente. Potencia lo que ya venía debajo, de base. Y también, dentro de todas las nuevas consultas de gente que no había concurrido antes a interconsultas con psicólogos y con psiquiatras, este encierro hizo que afloraran los síntomas que antes quedaban tapados, solapados por el cotidiano vivir. Con el ir y venir pasaba desapercibido. Bueno, ahora esto hace que ya no pasen desapercibidas un montón de sintomatologías y que gracias a Dios la gente recurra a los especialistas que nos dedicamos a todo esto.

-¿Qué sustancia es la que más se consume en este contexto?

- Es el alcohol lejos, porque está al alcance de todo el mundo, para el bolsillo de todo el mundo. Variedad de precios infinita, variedad de calidades. Y como insisto siempre, hay alcoholes en Argentina que salen más baratos que un litro de leche. Así que el alcohol es la primera sustancia que vas a ver que está en todos los hogares, o en casi todos los hogares.

Después, la segunda sustancia que pelea codo a codo imagino que el tabaco, y sobre todo en este momento, y los ansiolíticos. El clonazepam y el alprazolam que también salen como pan caliente, que la gente los consigue con y sin receta. Sobre todo ante la anarquía horaria que está viviendo la mayoría en este momento, el horario interno, biológico, lo que conocemos como ritmo circadiano, está enloquecido, no sabe cuándo es de día, cuándo es de noche, cuándo es mediodía, porque la gente va perdiendo y va rompiendo hábitos y rutinas. Entonces, yo insisto en la importancia de generar un patrón de conducta. Es importante la rutina porque le da estructura al cerebro. Un cerebro desestructurado es un cerebro que tiene posibilidades de enfermarse. De hecho cuando uno mira la enfermedad, mira la vida del adicto, qué es lo que pasó en la vida del adicto, una de las cosas que vamos a encontrar es que se perdió la estructura, vive en una anarquía. El orden y la estructura para el cerebro van de la mano de la salud mental.

-¿Cómo se los controla en medio de todo esto? ¿Se puede hacer un seguimiento de un paciente?

- Personalmente uso todos los medios. Teléfono de línea, celular, videollamadas, que la mayoría lo pide. De hecho, después de la última prolongación de la cuarentena, tengo pacientes más delicados, mucho más delicados.

(Shutterstock)
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-Para quienes están en una situación grave, ¿qué les aconsejaría?

- El tema de las rutinas, de cumplir horarios. Que sean nuevos, modificados al estilo de vida actual, pero cumplirlos. Esto da orden y estructura al cerebro. Segundo punto la actividad. Invéntense, usen la creatividad. Lean. Hagan un curso virtual. Cualquier cosa. No hace falta que sea pintura, piano o el último curso de biología molecular por Internet, no hace falta que sea eso. Puede ser hasta repostería, peluquería. Lo que sea que les mantenga la atención y la creatividad trabajando. Siempre algo nuevo estimula las redes neuronales. Y lo otro que le digo a mis pacientes y que yo lo hago todos los días es una hora de actividad física diaria. Por último, buscar cosas que nos hagan reír. La risa es salud. La risa libera oxitocina. La risa nos libera también la dopamina.

En relación al virus, no dejo que robe mi cerebro. Sigo cultivando las cosas que en mi vida me hacen bien. Así que tener la casa limpia, el espacio limpio, es también muy importante para el cerebro. La higiene del ambiente tiene que ver con la higiene del cerebro.

Respetar los espacios. Todos necesitamos un rato al día estar solos con nosotros mismos. Así que hay que hablarlo con el resto de la familia y respetarnos los espacios de privacidad. Esto también tiene que ver con la salud mental.

Otro tema no menor es el de la tecnología. El uso controlado de la tecnología. Por un lado la tecnología nos acerca, nos comunica, nos informa, nos alegra, nos divierte, nos entretiene, pero nos enloquece también. Entonces, en lo personal aconsejo a todos que dos horas al día lo apaguen. Lo apaguen para poderse concentrar. Uno de los mayores motivos de consulta en todo este tiempo es la falta de concentración. La mayoría de los pacientes refieren falta de concentración. Entonces yo no termino de poder poner atención en nada. Entonces apaguen la tecnología dos horas y concéntrense en lo que están haciendo.

-¿A qué tipo de pacientes podría estar afectando más en esta cuarentena?

- Creo que sin lugar a dudas a los niños y a los jóvenes. Es una edad tan física, de tanta hormona, de tanta excitación, de tanta necesidad de compartir y de estar con el grupo de pares. De necesidad de poner el sexo, la libido, el baile, la fiesta, la música, la trasnoche, las salidas en grupo a hacer nada. Todo lo que implica la adolescencia. Es obvio que ellos se llevan la peor parte. Y también los niños, que tienen energía pura y vital que necesita expresarse. Para mí ellos se llevan la peor parte porque no terminan de comprender lo que sucede en este momento, lo que implica el cuidado de la salud. Ellos lo van a entender un poquito más adelante. Así que para mí todo lo que es infanto-juvenil es el segmento que más afectado está.

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