Palacio Gritti, una de las joyas hoteleras de Venecia Shutterstock
Palacio Gritti, una de las joyas hoteleras de Venecia Shutterstock

¿A dónde van las estrellas de cine cuando no pisan la alfombra roja?, ¿dónde descansan las celebrities tras las presentaciones y ruedas de prensa? Venezia, como joya arquitectónica, es una de las ciudades más visitadas del mundo y, por ende, existen alojamientos de los más diversos. Sin embargo, durante las casi dos semanas que dura el Festival de Cine, hay algunos espacios que se apoderan de la mirada de los curiosos, de los que desean sacarse una selfie o, como los de la vieja escuela, llevan ya sus imágenes para ser autografiadas, porque en algunos casos, todavía la impronta de la mano del artista sigue siendo el más entrañable de los souvenires.

Maria Tedeschi camina al frente de un grupo de cuatro jóvenes que buscan una foto con Kristen Stewart, quien presenta su último film, Seberg. El estreno es apenas pasado el mediodía, cuando el sol en el zenit no deja más alternativa que buscar algún refugio. Pero a ellas no les interesa, se encuentran hace unas tres horas frente al hotel Excelsior, mirando hacia el canal, esperando la llegada de la actriz, que cuando baja del taxi acuático, desaparece rápidamente por el túnel que conecta con el interior del lugar. Allí pasará la noche, aseguran, aunque ante la consulta de Infobae, las autoridades del hotel dicen no poder revelar información sobre sus huéspedes.

Hotel Excelsior Venice Lido Resort

Este hotel se ubica en el Lido, la isla donde se realiza el Festival de Cine, a unos 20 minutos de la zona histórica luego de un viaje en vaporetto. De allí parten todos las estrellas que participan del Festival, se hospeden o no allí. Es que el Excelsior, sede de la primera edición del Festival, funciona como una suerte de cuartel central para las productoras. Allí se realizan rondas de negocios, presentaciones, se estrechan contactos, por lo que la concurrencia de artistas, directores y más, de todas partes del mundo, es muy común, aunque no es el que más eligen para pernoctar.

El Excelsior es el centro de la vida social durante el Festival
El Excelsior es el centro de la vida social durante el Festival

La terraza del hotel, que fue el escenario del lanzamiento oficial en 1932, tiene una preciosa y lujosa salida a la playa, donde además un superficie cubierta y translúcida permite realizar eventos nocturnos.

El Excelsior suele ser el elegido por aquellos que prefieren las relaciones sociales y los tragos en la terraza, por sobre la soledad y el anonimato. Un periodista italiano, le cuenta a Infobae, que uno de sus animadores más famosos es el director Quentin Tarantino, quien se desempeñó como presidente del jurado del festival en el pasado, y que suele regresar cada vez que se presenta la oportunidad. "Le encantan las reuniones y cada vez que viene el Excelsior es el lugar para divertirse", dice.

El hotel se conecta con la playa
El hotel se conecta con la playa

En funcionamiento desde 1908, por sus pasillos deambularon personalidades de todas las esferas, desde Winston Churchill, el duque y la duquesa de Windsor, Marlene Dietrich, Barbara Hutton, John Steinbeck, Ingrid Bergman y el Aga Khan hasta Cate Blanchett, Johnny Depp, Spike Lee, George Clooney y Sandra Bullock, por nombrar algunos.

Hotel Aman Canal Grande

Como todos los grandes hoteles, posee un servicio privado de traslado desde el aeropuerto que tiene la sutileza de recorrer los puntos turísticos de la ciudad como para desde el primer momento sentir la suntuosidad y la belleza como parte de la experiencia. Una vez allí, en desembarcadero privado guía hasta la recepción, pero recién luego de subir dos pisos, el piano nobile (piso noble), se puede apreciar del todo su grandeza.  

Localizado cerca del famoso Puente de Rialto, uno de los spots imperdibles para cualquier visitante, se caracteriza por ser uno de los palacios más antiguos, el Palazzo Papadopoli, fue construido en el siglo XVI por el arquitecto Gian Giacomo dé Grigi para la familia Coccina de Bérgamo en 1550 Lleva el apellido de los hermanos Papadopoli, que adquirieron el lugar a principios del XIX y su estilo combina las matrices de la arquitectura italiana: renacentista, barroco y rococó.

El piano nobile lleva la firma de uno de los principales exponentes de los estilos neorrenacentista y rococó de mediados y finales del siglo XIX, Michelangelo Guggenheim, y de allí se llega al cuarto nivel, donde además de un salón de reuniones y la biblioteca se accede a la zona de relajación y a una terraza, desde donde no solo se aprecia la ciudad en todo su esplendor sino también la silueta de los lejanos Alpes que se difuminan en el horizonte.

El hotel también posee un acuerdo con el Ristorante Da Ivo, que se hizo aún más famoso cuando George Clooney lo eligió para organizar su despedida de soltero. Si bien Venecia exuda arte clásico en cada rincón, también lo hace con el contemporáneo. En el restó, por ejemplo, un dibujo de Damien Hirst rompe con la estética del lugar. Además, de ser el escenario del casamiento de Clooney otros visitantes habituales son Bill Murray, Anna Wintour y Matt Damon.

Belmond Hotel Cipriani

Ubicado en la isla de Guidecca el hotel también se caracteriza por cuidar el anonimato de sus visitantes, con sus propios ingresos privados. Allí, en 2009, Salma Hayek contrajo matrimonio con François-Henri Pinault y suelen visitarlo, entre otros, Angelina Jolie y Jack Nicholson.

Los salones, casi todos con frescos originales en el techo, cuentan con una vista 360 al Gran Canal gracias a los ventanales que bordean las estancias
Los salones, casi todos con frescos originales en el techo, cuentan con una vista 360 al Gran Canal gracias a los ventanales que bordean las estancias

Entre sus características principales se encuentra que posee la única piscina olímpica de Venecia y su restaurante, Oro, suele estar en la lista de los mejores del mundo y posee estrellas Michellin.

hotel cipriani 2

Este hotel, construido en la posguerra, surgió a partir del deseo de los dueños del bar Harry's Bar Venice de construir un espacio alejado del bullicio para visitantes ilustres. El mencionado bar era el único de la zona en servir alcohol, ya que sus dueños de entonces enterraron toneles y toneles de bebidas durante la Segunda Guerra para que no le sean incautados. Terminado el conflicto bélico, el negocio floreció a tal punto que extendieron su servicio: pasaron de un bar a un increíble hotel. Entonces lo elegían personalidades como Yves Saint Laurent, Hubert de Givenchy, Vanessa Redgrave, Sophia Loren y Catherine Deneuve.

Por supuesto, el hotel tiene su costado histórico, ya que al espacio original se le sumó el St. Mark's Palazzo Vendramin, un precioso edificio del siglo XV al que se conecta a través de un patio antiguo en que la vegetación está en flor durante toda la temporada.

Palacio Gritti

Este edificio del siglo XV se destaca por su elegante estética gótica en cada rincón, desde el vestíbulo hasta las habitaciones, lo que genera una experiencia diferente para las celebridades que lo eligen por ese espíritu histórico.

Ubicado frente a la iglesia Salute, que comenzó a construirse en 1630 tras la peste que diezmó la población de la ciudad, el Gritti es sin dudas uno de los rincones más elegidos por los famosos desde siempre y, comentan los locales, que no se es una mega estrella si alguna vez no se durmió bajo sus techos abovedados, rodeados por esos muebles y decoraciones de época y pinturas invaluables, que inevitablemente llevan a la imaginación al pasado. Así, por sus habitaciones pasaron desde Elizabeth Taylor y Richard Burton hasta Brad Pitt.

En 2016 atravesó una restauración de USD 55 millones que no solo mejoró toda su estética  histórica sino que además lo dotó de comodidades del siglo XXI. Así, en sus 61 habitaciones, se combina los pisos de madera refinada y techos dorados, que casi pasan desapercibidos por la supremacía del mármol y el estuco decorativo se acerca más a un proscenio griego.

El Gritti es lo más cercano a un Versailles -salvando diferencias arquitectónicas- que se puede estar, ya que la sofisticación de mobiliario, con sus finas telas, parecen eternizarse en el reflejo de los espejos y los candelabros en cristal de Murano del siglo XVIII, como así también entres las estatuas y los muebles más sofisticados que el Art Deco pudo producir.

Para los afortunados que pueden acceder al hiper exclusivo The Gritti Terrace -abierta de abril a octubre- se puede tomar algo rodeado de seis maravillosas pinturas del pintor rococó veneciano Pietro Longhi. Como alguna vez escribió el británico Somerset Maugham, quien durante la década de 1930 fue considerado el más popular y mejor pago de todos los autores del planeta: "Hay pocas cosas en la vida más placenteras que sentarse en la terraza del Gritti". Por supuesto, el que no desee tomar un trago y visitar la ciudad puede hacer en el súper yate Riva de medio millón de dólares, que transporta a los huéspedes en privado a través de los canales en excursiones temáticas.

Hotel Danieli

Este espacio surgió a partir de un palacio del siglo XIV, aunque posee toques de modernidad de los siglos XIX y XX. El hotel, además de ser elegido para descansar, también ha sido escenario de numerosas películas como Moonraker, Casino Royale y The Tourist, protagonizada por Angelina Jolie y Johnny Depp.

Al participar en diferentes eventos de la agenda del Festival, es uno de los puntos donde más estrellas pueden cruzarse, aunque su acceso reducido, solo por góndola, convierte a la aventura de los curiosos en casi una misión imposible.

La atmósfera palaciega de sus 204 suites y habitaciones alberga una rica colección de arte y antigüedades a tono con la herencia de la ciudad como también de las comodidades del siglo XXI.

Se destaca la Colección Dandolo Palace Signature Suite, realizada por el prestigioso diseñador francés Pierre-Yves Rochon, un conjunto de cuatro experiencias que comprenden la legendaria Suite Real Doge Dandolo -con vistas de 180 ° de la laguna de Venecia- y muebles antiguos, frescos originales, telas invaluables y lámparas de araña cristal de Murano.

En las otras tre suites se destacan, entre otras delicadezas, el papel tapiz de seda y telas de Rubelli, el vidrio de Seguso y los muebles de calidad de museo, en lo que alguna vez fue la residencia de la familia Doge Dandolo.

Como plus, si fuera necesario, puede disfrutrarse del restaurante Terrazza Danieli, aunque conseguir una mesa es uno de los grandes desafíos de la ciudad, ya que más allá del festival suele tener todas sus localidades reservadas ya que se lo considera uno de los spots más románticos de toda Venecia.