Tramparencia: hay mentiras pequeñas. Y luego están las mentiras que necesitan calculadora, y aún así no cuadran nadita.
Veamos, el gobierno interino de Delcy Rodríguez decidió inaugurar su versión de la transparencia: Según su propio relato, han ingresado a Venezuela desde que ella está al mando, 300 millones de dólares, y milagro contable, se han gastado exactamente esos 300 millones; ni un centavo más, ni un centavo menos. Todo redondito y perfecto.
PUBLICIDAD
El problema es que la realidad, esa incómoda costumbre de contrastar versiones, no acompaña la narrativa.
Desde Washington, funcionarios estadounidenses aseguran que los ingresos derivados de la venta de petróleo venezolano alcanzan los tres mil millones de dólares . Y no lo dice un rumor de pasillo, lo respaldan declaraciones oficiales y el seguimiento de esos fondos.
PUBLICIDAD
Pero lo confirma, además, Transparencia Venezuela, dirigida por Mercedes de Freitas, que no es precisamente un club de opinadores improvisados. Es una organización que lleva años documentando, cifra a cifra, la anatomía del saqueo de lrégimen que ahora dirige “rodrigato”.
Ellos lo dicen sin anestesia: no fueron 300 millones; fueron más de tres mil millones. La diferencia (2.700 millones de dólares) no es un error, es un abismo.
PUBLICIDAD
Aquí no estamos hablando solo de números, estamos hablando de preguntas básicas que cualquier ciudadano debería poder hacer sin parecer subversivo:
¿De dónde salió ese dinero?, ¿Quién lo pagó?, ¿Bajo qué contratos?, ¿Dónde están los soportes?, ¿Quién autorizó el gasto?, ¿En qué se tradujo ese supuesto “aumento del ingreso”?
PUBLICIDAD
Nada de eso aparece.
Lo único que hay es una “página oficial” que, según reportes independientes, no ha sido actualizada desde su lanzamiento y se limita a repetir el mismo balance vacío: entra 300, sale 300. Transparencia, pero sin contenido; rendición de cuentas, pero sin cuentas.
PUBLICIDAD
En un país donde ni siquiera se publica la Ley de Presupuesto, donde la Contraloría es un adorno institucional y donde el control fiscal es una ficción, la opacidad deja de ser un accidente para convertirse en política de Estado.
Pero cuando el dinero pasa por el sistema financiero de Estados Unidos, deja rastro. Y allá el dinero no se evapora sin consecuencias. Allá las cifras se cruzan, se auditan y, si hace falta, se judicializan.
PUBLICIDAD
Por eso la advertencia no es retórica; el problema no es solo moral, es legal y también es internacional.Porque si algo ha demostrado la historia reciente es que los dólares mal explicados no se pierden, se persiguen.
Mientras tanto, en Venezuela, el ciudadano sigue haciendo la pregunta más sencilla y más peligrosa de todas:
PUBLICIDAD
¿Dónde está el dinero?
Y esa pregunta,como siempre, sigue sin respuesta, “por ahora”.
PUBLICIDAD
Amanecerá, y esta vez, probablemente, sí veremos.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Runet y el Día de la Victoria: la arquitectura del control digital ruso se pone a prueba en su fecha más sensible
Bajo el pretexto de la defensa nacional, Moscú aprovecha la conmemoración para profundizar su modelo de “internet soberana”, limitando las comunicaciones básicas y forzando a la población a una desconexión vigilada al estilo chino

María Corina Machado y la reconstrucción de Venezuela
El país sigue atrapado en una crisis política e institucional sin una salida clara, incluso después de la caída de Maduro y de los cambios recientes en el escenario regional
Trump interruptus
Las iniciativas internacionales impulsadas por Donald Trump, desde Gaza hasta Irán y Venezuela, exhiben un marcado contraste entre la ambición inicial y la dificultad para alcanzar resultados concluyentes
La hora de verdad para la defensa de la democracia en América Latina es ahora: ¿estará la región a la altura?
América Latina se enfrenta a una encrucijada histórica en la que debe decidir si perpetúa la complicidad o asume un rol activo en la defensa de los derechos fundamentales frente a regímenes represivos
La prensa y la sociedad civil
El aporte sostenido de los medios a la visibilidad y desarrollo del civismo es clave cuando la acción gubernamental resulta insuficiente



