
¿Es posible que gente con opiniones completamente antagónicas sobre los asuntos más espinosos de la ideología y la moral se ponga de acuerdo? La intuición colectiva, forjada en las grandes tribunas de las redes sociales, es que la probabilidad de que lleguen a un consenso es ínfima, un reflejo más del gran escepticismo sobre la capacidad del diálogo para limar diferencias.
Pero resulta que este pesimismo no está justificado, como demostramos en experimentos en los que miles de personas conversaron sobre los asuntos más polarizados. En teatros rebalsado de gente cada persona expresó su opinión sobre un dilema moral. Luego se juntaban en grupos para conversar abiertamente e indagar si así podían llegar a un consenso. Bastaba con que uno de los integrantes no estuviera de acuerdo para invalidar el consenso.
Como es lógico, la probabilidad de que un grupo consensue disminuye a medida que las opiniones de sus miembros son más dispares. Pero, lo sorprendente es que la probabilidad de llegar a un acuerdo en grupos cuyos participantes tienen visiones opuestas es mucho mayor de lo que pensamos: entre el 30% y el 50%. La realidad resulta ser mucho más comedida, flexible y abierta que la imaginación.
¿Y por qué algunos grupos llegan a consensos y otros no? La clave está en unos personajes atípicos: los grises de alta confianza. Las personas con opiniones extremas confían mucho en sus ideas. En cambio, los “grises” —para quienes el dilema tiene una aceptabilidad intermedia— suelen ser más dubitativos. Dentro de esta norma encontramos algo mucho más revelador: algunas personas expresan, con gran confianza, grados intermedios. Son grises porque están convencidos de que el dilema presenta buenos argumentos de un lado y del otro, no siempre libres de contradicción. Creen que se puede, y conviene, hablar sobre cualquier asunto, por duda o reparo que uno pueda tener. Los grises de alta confianza son la llave para el consenso, los que hacen posible que se pongan de acuerdo personas con ideas opuestas.

Seguir leyendo
Últimas Noticias
Lula pierde en primera vuelta: Flávio Bolsonaro derrota al socialismo castrochavista
Con la caída del líder del Partido de los Trabajadores, el socialismo del siglo XXI entra en cuidados intensivos y podría ser borrado totalmente del mapa político latinoamericano
La derrota de Lula: qué significa para las Américas
Luis Ignacio Lula da Silva fundó en 1990 de Foro de São Paolo como operador de Fidel Castro con el propósito de proteger y sostener la dictadura castrista en Cuba.

Israel y los judíos: cómo reaccionar ante un odio demasiado grande para un pueblo y un país tan pequeños
El Medio Oriente ha sido tierra de fanatismo, pero también de milagros. He ahí mi confianza en un futuro de cercanía y hasta alianza entre Israel y los países árabes sunitas
¿Qué ocurre con la fecha de las elecciones presidenciales en Venezuela?
Estamos en octubre y no se vislumbra ningún plazo electoral en el horizonte

Cyber-trafficking: la trampa digital que lleva extranjeros a combatir por Rusia
Redes sociales, agencias de empleo y promesas de salarios de más de 2.000 dólares atraen a personas de Cuba, India, Nepal, Perú, Argentina y Colombia, que terminan en el frente de Ucrania




