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¿Por qué las aves cantan al amanecer? Un modelo matemático habría encontrado la respuesta

Alexander Kaye, de la Universidad de Warwick, desarrolló una propuesta basada en la teoría de catástrofes que explica las razones detrás del comportamiento de los pájaros, que pasan del silencio al canto colectivo en cuestión de segundos

Un pájaro de cabeza verde oliva, pecho amarillo y plumas rojas en las alas, posado en una rama con el pico abierto, rodeado de hojas verdes
La investigación de Alexander R. Kaye, publicada en Journal of the Royal Society Interface, analizó por qué las aves empiezan a cantar cuando sale el sol (Magnific)
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Un modelo matemático propone que el coro del amanecer en las aves surge de la combinación entre la luz creciente y la interacción social entre individuos. El trabajo plantea que ese inicio casi simultáneo del canto, observado al amanecer, puede explicarse a partir de reglas simples en cada ave, sin necesidad de asumir una coordinación grupal previa.

De acuerdo con Phys.org, el estudio liderado por Alexander R. Kaye, de la Universidad de Warwick y publicado en Journal of the Royal Society Interface, se centró en un comportamiento colectivo que los zoólogos analizan desde hace décadas; buscó explicar por qué grupos de aves empiezan a cantar casi al mismo tiempo cuando comienza a salir el sol.

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Del silencio al coro

(Imagen Ilustrativa Infobae)
Un modelo matemático propone que el coro del amanecer en las aves surge por la combinación entre la luz creciente y la interacción social (Imagen Ilustrativa Infobae)

El modelo supone que cada ave tiene un punto distinto a partir del cual empieza a cantar. Para reflejar esas diferencias, el estudio incorpora variaciones aleatorias en el comportamiento y eso hace que no todas reaccionen igual ni al mismo tiempo, aunque muchas pueden sumarse rápido al canto del grupo.

Kaye sostuvo que, a medida que la luz aumenta gradualmente, las interacciones sociales entre los individuos amplifican ese estímulo y desencadenan un rápido inicio del coro. En esa descripción, el pasaje desde el silencio general al canto compartido no ocurre por una orden central, sino por la suma de respuestas individuales conectadas entre sí.

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El investigador vinculó esa idea con la teoría de catástrofes, una rama de la matemática que describe cambios bruscos en sistemas sometidos a estímulos que avanzan de forma gradual. Según relató, el interés por estudiar el tema surgió después de mudarse al campo y despertarse con frecuencia por escuchar a las aves. A partir de esa observación, se preguntó si ese marco matemático podía servir para explicar este accionar de los animales.

Simulaciones con miles de aves virtuales

(Imagen Ilustrativa Infobae)
El estudio sobre el canto de las aves plantea que el inicio casi simultáneo del coro puede explicarse sin una coordinación grupal previa (Imagen Ilustrativa Infobae)

Para examinar esa hipótesis, Kaye analizó el modelo con herramientas matemáticas y comparó sus resultados con simulaciones informáticas que incluían miles de aves virtuales. El resultado fue que reglas de decisión muy simples en cada individuo bastan para generar el surgimiento rápido del coro del amanecer.

El trabajo indica que las diferencias entre individuos afectan el comportamiento colectivo; la hipótesis central indica que un individuo comienza a cantar cuando la luz de su entorno supera cierto umbral propio y cuando una cantidad suficiente de aves cercanas ya se ha sumado al canto. Esa dinámica puede hacer que los episodios de vocalización se propaguen por la población en forma de ola.

“Uno de los aspectos más satisfactorios de este trabajo es que demuestra que un fenómeno que a menudo se había descrito cualitativamente puede derivarse de mecanismos biológicos simples”, afirmó Kaye.

Un modelo que puede expandirse

Tres aves pequeñas, dos polluelos y un adulto. El ave adulta vuela alimentando a uno de los polluelos posados en una rama con frutos rojos
El trabajo indica que el canto de las aves puede propagarse como una ola cuando la luz supera un umbral y ya cantan suficientes individuos cercanos (Magnific)

El artículo señaló que ese marco matemático podría aplicarse a otros comportamientos colectivos en animales, sobre todo en situaciones en las que los ejemplares tengan distintos umbrales de respuesta. Entre los ejemplos mencionados aparecen los coros de insectos, conductas de apareamiento y dinámicas de búsqueda de alimento en grupo.

La propuesta también podría extenderse a algunas conductas humanas, entre los casos citados figuran los aplausos al final de un espectáculo o la evacuación de un espacio compartido.

En ambos escenarios, la lógica sería similar: personas con distintos niveles de respuesta pueden terminar actuando de manera casi simultánea cuando se combinan señales externas y la influencia del entorno inmediato.

Como siguiente paso, Kaye planteó ajustar el sistema a grabaciones para evaluar con qué precisión puede predecir cuándo empiezan a cantar las aves bajo distintas condiciones ambientales y propuso incorporar variables biológicas adicionales, entre ellas temperatura, lluvia, viento y presencia de depredadores, factores que influyen sobre el canto.

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