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Una misión de la UE liderada por Italia abordó un petrolero de la “flota fantasma” rusa en el Mediterráneo

Se trata de la segunda operación de este tipo en dos semanas en medio de los esfuerzos de Bruselas de reforzar el control sobre los barcos utilizados por el Kremlin para esquivar las sanciones

Un helicóptero militar italiano sobrevuela el petrolero Toa Payoh, mientras el buque de la Armada italiana Thaon di Revel navega cerca durante una inspección realizada por la misión EUNAVFOR MED IRINI de la Unión Europea en aguas internacionales al oeste de la isla italiana de Pantelleria (Ministerio de Defensa italiano/Imagen cedida a través de REUTERS)
Un helicóptero militar italiano sobrevuela el petrolero Toa Payoh, mientras el buque de la Armada italiana Thaon di Revel navega cerca durante una inspección realizada por la misión EUNAVFOR MED IRINI de la Unión Europea en aguas internacionales al oeste de la isla italiana de Pantelleria (Ministerio de Defensa italiano/Imagen cedida a través de REUTERS)
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Una misión naval de la Unión Europea liderada por Italia abordó este domingo un petrolero de la llamada flota fantasma rusa frente a las costas de Sicilia, la segunda operación de este tipo en menos de dos semanas, en el marco de una ofensiva europea para reforzar el control sobre los buques que ayudan a Moscú a esquivar las sanciones petroleras.

El Ministerio de Defensa italiano informó que el buque Thaon di Revel, insignia de la operación EUNAVFOR MED Irini, interceptó al petrolero Toa Payoh en aguas internacionales al oeste de la isla de Pantelleria. El barco, sujeto a sanciones de la Unión Europea, navegaba desde el puerto beninés de Cotonú hacia Estambul cuando fue detenido.

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Según una fuente familiarizada con la operación, el Toa Payoh había cambiado su registro a la bandera de Camerún apenas una semana antes del abordaje, un patrón habitual entre los buques vinculados a la flota fantasma para dificultar su identificación y sanción. Las autoridades italianas iniciaron la inspección precisamente para verificar la validez de ese registro.

El capitán del petrolero se negó en un primer momento a cooperar con los efectivos europeos, lo que obligó a un equipo militar italiano a abordar el buque desde un helicóptero desplegado desde el Thaon di Revel. La inspección, respaldada por un buque griego y un avión de patrulla marítima polaco, se prolongó unas dos horas y concluyó sin incidentes, según el ministerio.

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Una Fuerza de la UE liderada por Italia aborda un petrolero sancionado perteneciente a la "flota fantasma" rusa en el Mediterráneo (Ministerio de Defensa italiano/Imagen cedida a través de REUTERS)
Una Fuerza de la UE liderada por Italia aborda un petrolero sancionado perteneciente a la "flota fantasma" rusa en el Mediterráneo (Ministerio de Defensa italiano/Imagen cedida a través de REUTERS)

La operación se realizó al amparo del artículo 110 de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, que permite a un buque de guerra verificar la nacionalidad y el pabellón de una embarcación mercante cuando existen sospechas fundadas. Irini carece, sin embargo, de potestad para incautar buques durante este tipo de inspecciones, por lo que el Toa Payoh fue liberado tras el registro. La documentación recabada durante el abordaje sigue siendo examinada y podría emplearse por las autoridades nacionales para una eventual incautación posterior.

El precedente inmediato se produjo el 20 de julio, cuando la misma unidad naval abordó el petrolero MV South Star, de pabellón turco y 39.817 toneladas de peso muerto, también sospechoso de operar bajo bandera falsa. Aquel buque había sido sancionado en 2025 bajo un nombre distinto por su papel en el transporte de crudo ruso, y tras la inspección fue autorizado a continuar su ruta hasta atracar en el puerto tunecino de Rades.

Estos dos episodios reflejan un cambio operativo decidido por Bruselas el pasado 8 de junio, cuando la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, anunció una modificación de las reglas de enfrentamiento de la misión Irini para autorizar expresamente el abordaje de buques sospechosos de pertenecer a la flota fantasma rusa. Hasta entonces, la misión se había limitado casi exclusivamente a la vigilancia del embargo de armas sobre Libia, su mandato original desde su creación en 2020.

Operativos de EUNAVFOR MED se aproximan al buque cisterna MV SOUTH STAR, sospechoso por las autoridades de la UE de navegar bajo bandera falsa (Kaja Kallas vía X vía REUTERS)
Operativos de EUNAVFOR MED se aproximan al buque cisterna MV SOUTH STAR, sospechoso por las autoridades de la UE de navegar bajo bandera falsa (Kaja Kallas vía X vía REUTERS)

Irini nació como una operación naval europea destinada a hacer cumplir el embargo de armas impuesto por la ONU a Libia en el contexto de la segunda guerra civil de ese país. El mandato de Naciones Unidas expiró el pasado 24 de mayo, pero la misión continúa operando bajo la autoridad de la Unión Europea, con un mandato comunitario vigente hasta marzo de 2027 y funciones ahora ampliadas a la seguridad marítima general en el Mediterráneo.

La Unión Europea ha impuesto sanciones a decenas de petroleros que, según Bruselas, integran la flota fantasma utilizada por Rusia para seguir exportando crudo pese a las restricciones vigentes desde la invasión de Ucrania en 2022. Se trata de buques de propiedad opaca, con seguros irregulares y cambios frecuentes de bandera, que permiten a Moscú sortear el límite de precio fijado por los países occidentales al petróleo ruso.

El ministro de Defensa italiano, Guido Crosetto, felicitó al personal naval por el resultado de la operación y subrayó el compromiso de Roma con la seguridad del Mediterráneo. Moscú no realizó comentarios inmediatos sobre el episodio.

La estrategia europea, definida por analistas navales como de “parar y liberar”, evidencia tanto la voluntad de Bruselas de intensificar la presión sobre la red logística rusa como los límites jurídicos que aún condicionan su capacidad real de sancionarla en alta mar. La consolidación de esta política dependerá de si los Estados miembros logran dotar a Irini de mecanismos que permitan traducir las inspecciones en consecuencias efectivas para los buques implicados.

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