El anuncio del Pentágono de retirar unos 5.000 soldados de Alemania llegó el viernes sin coordinación con los aliados, pero los líderes europeos reunidos el lunes en Ereván lo interpretaron como confirmación de una tendencia ya esperada. La respuesta fue uniforme: Europa tiene que asumir mayor responsabilidad sobre su seguridad.
El ministro de Defensa alemán, Boris Pistorius, marcó el tono. Reconoció que Berlín no ha recibido confirmación oficial sobre el alcance ni el calendario de la retirada, pero subrayó que la dirección era previsible. “Ya en 2023 señalé que, como europeos en la OTAN, tenemos que estar preparados para que los estadounidenses hagan menos en Europa”, declaró. Advirtió también de que la renuncia de Washington a desplegar los misiles de crucero Tomahawk en Alemania —compromiso alcanzado con la administración Biden y ahora descartado— deja un vacío que Europa deberá cubrir con sistemas propios.
PUBLICIDAD
La crisis tiene un detonante preciso. El 27 de abril, el canciller Friedrich Merz dijo ante estudiantes que Washington carecía de estrategia en Irán y que el régimen de Teherán estaba “humillando” a toda una nación. Trump respondió en redes sociales, acusó a Merz de “no tener ni idea” e instó al canciller a “arreglar su país destrozado”. Tres días después, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, firmó la orden. El sábado, Trump advirtió que la reducción será “mucho más” que los 5.000 soldados. Merz negó el domingo que la retirada responda a la disputa; el contexto lo contradice.
Según datos del Departamento de Defensa de Estados Unidos de diciembre de 2025, había 36.436 militares en activo en Alemania, el mayor contingente de Washington en Europa. Los efectivos afectados corresponden al refuerzo que Biden ordenó tras la invasión rusa de Ucrania en 2022; su salida devolvería la presencia al nivel anterior. Fuentes castrenses citadas por la cadena Bayerischer Rundfunk indicaron que procederán de Vilseck, sede del 2.º Regimiento de Caballería.
PUBLICIDAD
La alta representante de la UE para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas, calificó el anuncio de “sorprendente” por el momento elegido. El noruego Jonas Gahr Støre restó dramatismo a la cifra. El británico Keir Starmer fue más directo: “Tiene que haber un elemento europeo más fuerte en la OTAN”. El jefe de la diplomacia alemana, Johann Wadephul, reconoció que la decisión es un llamamiento a que la UE desarrolle capacidades defensivas propias.
El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, admitió que Washington ha vivido “cierta decepción” ante la respuesta europea a la guerra en Irán, iniciada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel sin consulta previa a sus aliados. Francia y el Reino Unido permitieron un uso limitado de sus bases; España negó el acceso a su espacio aéreo e instalaciones. Rutte anunció que varios aliados decidieron preposicionar activos militares para una eventual apertura del estrecho de Ormuz, por el que transitaba antes del conflicto cerca del 20% del suministro mundial de petróleo. El dragaminas alemán Fulda zarpó ese lunes hacia el Mediterráneo.
PUBLICIDAD
Trump amenazó también con retirar tropas de Italia y España, y anunció aranceles del 25% sobre vehículos europeos, golpe directo a la industria alemana. Merz afronta la crisis en su peor momento: aprobación del 15% y previsión de crecimiento para 2026 recortada a la mitad, en parte por el cierre de Ormuz. Pese a ello, Alemania comprometió un gasto en defensa del 3,1% del PIB para 2027. El equilibrio que intenta sostener el canciller —crítica sin ruptura, autonomía sin confrontación— sintetiza el dilema europeo: cómo acelerar la emancipación defensiva sin perder el paraguas de seguridad que sigue dependiendo de Washington.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Emiratos Árabes Unidos advirtió que responderá a los ataques de Irán y recibió el respaldo unánime de los países del Golfo
Las autoridades emiratíes calificaron los bombardeos como una “transgresión inaceptable” y condenaron el uso de armamento contra objetivos civiles

Dos muertos y varios heridos en Alemania tras un atropello en el corazón histórico de Leipzig
La irrupción violenta de un automóvil en una concurrida zona peatonal revive inquietudes sobre seguridad urbana y deja un saldo devastador, mientras autoridades indagan los motivos en medio de un contexto marcado por hechos similares recientes

Rusia pierde terreno en Ucrania tras los contraataques de Kiev
Datos del Instituto para el Estudio de la Guerra muestran un retroceso en el mes de abril, con cesión de territorio en varias zonas del este y el sur del país



