
El líder de la dictadura norcoreana, Kim Jong-un, supervisó el miércoles la presentación oficial de un lanzacohetes múltiple diseñado para disparar ojivas nucleares hacia el sur.
Según la agencia estatal del régimen KCNA, Kim destacó el nuevo sistema de lanzamiento cohetes de 600 milímetros como un desarrollo único a nivel mundial.
Kim describió el avance como “apropiado para un ataque especial, es decir, para cumplir una misión estratégica”, en referencia al uso con capacidad nuclear. En ese sentido, señaló que el arma tiene un propósito de “disuasión” frente a enemigos no especificados.
“Cuando esta arma se utilice de verdad, ninguna fuerza podrá esperar la protección de Dios”, afirmó. “Es realmente un arma maravillosa”.
En los últimos años, Pyongyang intensificó sus pruebas de misiles. El mes pasado, Kim visitó la fábrica donde se producen estos cohetes. Funcionarios y analistas surcoreanos advirtieron que las nuevas capacidades podrían emplearse contra Corea del Sur, que sigue siendo el principal adversario del Norte. Seúl se encuentra a menos de 50 kilómetros de la frontera intercoreana.
En enero, Corea del Norte informó sobre el derribo de un dron de vigilancia, incidente que generó tensiones durante los esfuerzos del presidente surcoreano, Lee Jae-myung, por mejorar las relaciones bilaterales. En ese contexto, Kim Yo-jong, hermana del líder norcoreano, valoró la promesa del Sur de evitar futuras incursiones.

Analistas señalan que la actual campaña de desarrollo armamentístico busca mejorar las capacidades de ataque de precisión, desafiar a Estados Unidos y Corea del Sur, y probar armas con vistas a una posible exportación a Rusia.
El dictador fue fotografiado también al volante de uno de los sistemas de lanzamiento de cohetes durante la presentación del nuevo armamento. Kim anticipó que el noveno Congreso del Partido de los Trabajadores servirá para definir la hoja de ruta en materia de defensa de Pionyang.
Aunque la fecha exacta del congreso no ha sido anunciada, se espera que el evento se extienda durante varios días. Analistas ya monitorean imágenes satelitales para detectar preparativos de los tradicionales desfiles militares que suelen acompañar estos encuentros, considerados clave para identificar cambios en la estrategia militar norcoreana y observar el desarrollo de nuevas armas.

Se prevé que Kim utilice el congreso para anunciar la nueva fase del programa nuclear del país, que permanece bajo estrictas sanciones internacionales. Ocho años después de la última prueba nuclear, Corea del Norte busca desarrollar ojivas más pequeñas y adaptables para misiles de largo alcance con capacidad nuclear.
Expertos como Lee Ho-ryung, del Instituto Coreano de Análisis de Defensa, consideran probable que Kim anuncie el despliegue efectivo de armas nucleares tácticas y estratégicas en unidades militares, en un intento por reforzar la imagen de preparación y poderío del régimen.
En el último Congreso, celebrado en 2021, Pionyang presentó ambiciosos planes militares, incluidos el desarrollo de submarinos de propulsión nuclear, misiles balísticos intercontinentales (ICBM) de combustible sólido y satélites espía.
Entre estos proyectos destaca el ICBM Hwasong-20, considerado el misil balístico intercontinental más potente de Corea del Norte y diseñado para portar múltiples ojivas nucleares. La prueba de este misil aún no se ha realizado.

Cabe recordar que Corea del Norte lanzó al menos dos misiles balísticos hacia el mar de Japón a finales de enero, según confirmaron las autoridades de Tokio y Seúl. El lanzamiento tuvo lugar un día después de que un funcionario estadounidense del Pentágono visitara y elogiara a Corea del Sur como “aliado modelo” de Washington.
Estados Unidos mantiene desplegados 28.500 soldados en Corea del Sur como medida de disuasión frente al régimen norcoreano, que dispone de arsenal nuclear.
(Con información de Europa Press)
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