
En las alturas remotas del Himalaya occidental, los templos budistas de Dolpo, en el noroeste de Nepal, enfrentan amenazas crecientes que ponen en riesgo siglos de historia y tradición. Terremotos, deslizamientos de tierra y la inminente llegada de grandes proyectos de infraestructura, como el Corredor Kali Gandaki y la Iniciativa de la Franja y la Ruta, se suman a la falta de recursos para el mantenimiento, situando a este patrimonio arquitectónico en una situación crítica.
Ante este panorama, un equipo interdisciplinario de la Universidad Tecnológica de Graz (TU Graz) impulsaron una iniciativa pionera: la documentación y digitalización tridimensional de 18 sitios budistas en Dolpo, una labor que, según los investigadores, podría ser decisiva para la conservación y futura restauración de estos monumentos.
La región de Dolpo, caracterizada por su aislamiento geográfico y la coexistencia de tradiciones budistas y bon, permanecieron durante siglos al margen de los grandes centros de poder y de la investigación académica sistemática. Según el artículo publicado en Heritage, la arquitectura sagrada de Dolpo refleja una profunda conexión histórica con los centros religiosos tibetanos, y su estudio permite comprender la evolución de las tipologías arquitectónicas en el Himalaya occidental.
Carmen Auer, líder del proyecto e investigadora del Instituto de Teoría Arquitectónica, Historia del Arte y Estudios Culturales de TU Graz, explicó que “con nuestra investigación, queríamos crear nuevo conocimiento sobre la arquitectura sagrada de la región y categorizar los edificios existentes en su contexto histórico y artístico”.

El trabajo de campo, realizado en cuatro expediciones entre 2018 y 2023, requirió una cuidadosa adaptación de las metodologías de medición y documentación. La inaccesibilidad de Dolpo, donde el acceso solo es posible a pie o con animales de carga, obligó a los investigadores a minimizar el peso de los equipos y a emplear fuentes de energía alternativas, como paneles solares y baterías, ante la escasez de electricidad e internet.
Helmut Woschitz y Peter Bauer, del Instituto de Geodesia e Ingeniería de Medición de TU Graz, desarrollaron una estrategia que combinó escáneres láser 3D, estaciones totales, mini-drones y cámaras DSLR, lo que permitió registrar no solo la estructura arquitectónica, sino también inscripciones, esculturas y pinturas murales y de techo.
La información recolectada se procesó en modelos 3D de alta resolución y planos arquitectónicos detallados, que incluyen plantas, secciones, elevaciones y detalles constructivos. Estos recursos, disponibles en acceso abierto, constituyen la primera base sistemática para el inventario y análisis comparativo del patrimonio arquitectónico de Dolpo.
Según Auer, “nuestros resultados de investigación son accesibles públicamente y proporcionan una base para posibles renovaciones de los complejos de templos”, lo que representa un avance significativo en una región donde la documentación previa era escasa o inexistente.
El estudio abarcó 18 sitios, de los cuales 16 fueron completamente analizados hasta la fecha. Los templos y monasterios documentados forman parte de un paisaje sagrado que se desarrollaron durante siglos, influido tanto por narrativas fundacionales como por factores geográficos y simbólicos. La selección de los emplazamientos, la orientación de los edificios y su integración en el entorno natural responden a criterios religiosos y prácticos, como la proximidad a montañas, ríos y lugares considerados de poder espiritual.

La arquitectura de Dolpo se caracteriza por el uso de muros de piedra y tierra, techos planos o ligeramente inclinados y una tipología que varía entre grandes templos de seis pilares y nueve vigas, templos más pequeños de cuatro pilares y ocho vigas, y complejos multiespacio construidos junto a cuevas sagradas.
El análisis tipológico permitió identificar tres grandes categorías de edificios: los templos mayores, estructurados por seis pilares en sus salas de asamblea; los templos menores, con cuatro pilares; y los santuarios-cueva y estructuras multiespacio, que aprovechan la topografía rocosa para crear espacios de retiro y meditación.
La documentación detallada de casos como el Nesar Gompa en Bijer y el Jampa Lakhang en Tokyu reveló la evolución constructiva de estos templos, muchos de los cuales comenzaron como edificios de una sola planta y fueron ampliados posteriormente para responder a nuevas necesidades funcionales y rituales.
El proceso de digitalización presentó desafíos técnicos y logísticos. La fragilidad de los edificios, la dificultad de transportar equipos en terrenos abruptos y la necesidad de adaptar el software para operar sin conexión a servidores externos exigieron soluciones innovadoras. Además, la obtención de permisos gubernamentales y la colaboración con las comunidades locales resultaron fundamentales para el éxito del proyecto.
Según la publicación, que fue divuklgada en 2025, la presencia de fuerzas policiales y militares, así como la creciente burocracia, complicaron la realización de investigaciones en la zona, lo que subraya la urgencia de avanzar en la documentación antes de que las condiciones se tornen aún más restrictivas.
La digitalización y el acceso abierto a los datos generaron debates sobre los riesgos y beneficios de estas prácticas. Mientras algunos sectores temen que la publicación de información detallada pueda facilitar el tráfico ilícito de arte, otros sostienen que la existencia de inventarios precisos fortalece las reclamaciones de las comunidades en caso de robo. Durante la campaña de 2023, los investigadores colaboraron en la recuperación de objetos sustraídos en monasterios de Namdo y Tsakhang, lo que evidencia el valor práctico de la documentación para la protección del patrimonio.
El impacto de este trabajo trasciende la conservación arquitectónica. La preservación de los templos es esencial para la continuidad de los rituales religiosos y la identidad cultural de las comunidades locales. La iniciativa de TU Graz, al democratizar el acceso al conocimiento y sentar las bases para futuras restauraciones, contribuye a salvaguardar no solo los edificios, sino también las prácticas y tradiciones asociadas a ellos. De cara al futuro, el equipo planea extender la investigación a regiones aún inexploradas de Dolpo, como la zona del monasterio de Yangtze, cerca de la frontera con Tíbet, donde persisten numerosos sitios sin documentar.
La preservación de estos templos no solo protege estructuras físicas, sino que también garantiza la continuidad de los rituales y la vida religiosa que les dan sentido. El equipo de investigación confía en que sus resultados sigan respaldando la conservación del patrimonio cultural de Dolpo y fomenten el reconocimiento de su valor a nivel local e internacional.
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