
Ingresar a Santa Sofía es participar de una experiencia casi espiritual, independientemente de la fe. Su diseño arquitectónico, erigido originalmente en el año 537 d. C. como iglesia durante el auge del Imperio bizantino, genera una ilusión de inmensidad y hace que el visitante sienta cómo el espacio se expande a su alrededor.
La acústica de la estructura, que en la actualidad domina Estambul, transforma los murmullos en brillos sonoros que flotan en el ambiente, evocando plegarias ancestrales; mientras que el interior de este edificio es un testimonio palpable de la coexistencia cultural y religiosa.
Mosaicos cristianos que representan a santos y emperadores bizantinos se alternan con la imponente caligrafía islámica, conocida como Hüsn-i Hat, en grandes círculos que exhiben los nombres de Alá, el profeta Mahoma y los primeros califas. Santa Sofía es mucho más que una mezquita: es un símbolo, un fenómeno cultural y un monumento de la humanidad.

Los orígenes de Santa Sofía y sus metamorfosis
Según detalla CNN Travel, la estructura actual de Santa Sofía fue levantada en el siglo VI, cuando Constantinopla, hoy Estambul, era el centro del cristianismo ortodoxo, herencia del debilitado imperio romano, abarcando regiones de Europa y África del Norte.
No es, sin embargo, la primera iglesia levantada en el lugar: las crónicas registran dos templos precedentes, ambos construidos sobre antiguas bases paganas. El emperador romano Constantino, tras su conversión al cristianismo, desplazó el eje de Roma hacia Constantinopla, dando paso a la era bizantina.
El primer templo, denominado Magna Ecclesia, fue inaugurado en el año 360 d. C. y, posteriormente, se destruyó durante los conflictos religiosos de su tiempo, para luego ser reemplazado en 415 d. C. por un segundo edificio, también destruido en un incendio en 532 d. C.
En tanto, el 23 de febrero de 523 d. C., el emperador Justiniano I dio inicio a la edificación de la actual Santa Sofía.

De acuerdo con una fuente anónima citada en la Enciclopedia de Estambul por el historiador Reşad Ekrem Koçu, Justiniano soñaba con superar la grandeza del Templo de Salomón en Jerusalén. Se cuenta que, tras finalizar la obra, el emperador corrió al altar y exclamó: “¡Te he superado, Salomón!”.
Sin embargo, Sedat Bornovalı, historiador experto en Santa Sofía, desmiente la veracidad de este relato, ya que no figura en los registros de Procopio, cronista oficial de Justiniano.
Durante la construcción, la recolección de materiales de distintas regiones del imperio y la inversión astronómica —estimada en 75 millones de dólares de la época, equivalentes a unos USD 1.300 millones actuales, según la Enciclopedia de Estambul de 1945— subrayan la importancia y el poder de la obra. Peter Heather, en su libro “La Caída del Imperio Romano”, refuerza la relevancia del costo y el esfuerzo desplegado.

De símbolo bizantino a conquista otomana
Santa Sofía encarnó, bajo Bizancio, el centro de la cristiandad ortodoxa y el último vestigio de su imperio. Pero tras la conquista otomana de Constantinopla en 1453 por el sultán Mehmet II “el Conquistador”, el edificio fue convertido en mezquita.
Así, se insinuó al mundo la herencia otomana como verdadera sucesora de Roma. Contrario a lo que muchos creen, el nombre Santa Sofía significa “Santa Sabiduría” en griego, no hace alusión a una santa cristiana.
Mehmed II, con apenas 21 años, inauguró la tradición de que todos los sultanes otomanos realizaran su primera oración del viernes en este recinto tras su ascensión al trono, como explica A. Çağrı Başkurt, historiador turco: “Había tres pasos que definían el reinado de los sultanes: tomar el trono en el palacio, blandir la espada en Eyüp y realizar la primera oración del viernes en Santa Sofía”.
Mehmed también asumió el título de “César de Roma”, que perduró hasta la abolición del sultanato por Mustafa Kemal Atatürk en 1922.

Conservación, supervivencia y el debate contemporáneo
A lo largo de su historia, Santa Sofía ha sobrevivido a revueltas, saqueos, terremotos y ocupaciones. Su resistencia se atribuye a la solidez de sus cimientos y a la importancia estratégica asignada por distintas dinastías, particularmente la otomana.
Mehmed II prohibió a su ejército saquear el edificio tras la conquista, como señala Hasan Mert Kaya, editor e investigador urbano: “[Mehmed] le dijo a su ejército que si conquistaban la ciudad, esta sería suya durante tres días, con excepción de Santa Sofía”.
Durante el dominio otomano, los mosaicos cristianos se mantuvieron visibles hasta que el sultán Suleiman I ordenó cubrirlos un siglo después.
Fue gracias a la laicización impulsada por Atatürk y la conversión a museo en 1935 que estos mosaicos volvieron a ver la luz, luego de trabajos de restauración iniciados en 1926.

En 2020, el gobierno turco reconvirtió el edificio en mezquita, una medida polémica criticada por agencias internacionales como la UNESCO y líderes religiosos, entre ellos el papa.
Aun así, desde 2024, la segunda planta se mantiene como museo, permitiendo a los visitantes contemplar la magnificencia de los mosaicos. Actualmente, se conserva el acceso para turistas y el uso litúrgico para oraciones especiales.
El investigador Kaya defiende un modelo mixto: “Santa Sofía debería ser un edificio donde solo se realicen las oraciones de los viernes, del Eid y, quizás, durante el Ramadán, permitiendo el ingreso a un número limitado de personas a la vez”.

Retos futuros y un legado universal
El edificio está envuelto en leyendas, como la que narra el uso de “mortero sagrado” —mezclando materiales traídos de La Meca y la saliva de un joven profeta— para reparar su cúpula tras un terremoto en el siglo VI.
Aunque muchas historias rozan la fantasía, el investigador Kaya subraya su poder simbólico: “Refuerzan la percepción de que esta es su mezquita, su templo”.
En palabras de Başkurt: “Santa Sofía ha sido definida como un símbolo absoluto de conquista”.
Para muchos musulmanes turcos lo sigue siendo. Actualmente, puede visitarse, al igual que otras mezquitas célebres de Estambul, como Sülemaniye, la Mezquita Azul o Fatih, con un costo de entrada de $30 USD.
Últimas Noticias
Francia lidera el ranking mundial de alojamientos inusuales en Airbnb
Un relevamiento de Holafly ubicó al país en el primer lugar global por su cantidad de alojamientos atípicos publicados en la aplicación

Robaron seis obras de Picasso de un restaurante en Francia: fueron recuperadas y hay siete detenidos
La gendarmería localizó las piezas ocultas bajo ropa y herramientas durante allanamientos en dos viviendas de Alpes-Maritimes, después de semanas de escuchas telefónicas y seguimientos a los sospechosos del caso

Murió una sobreviviente del Holocausto que había sido herida en el ataque de Bondi Beach
Eva Geller tenía 90 años. Falleció este viernes tras permanecer casi un año bajo atención médica por el tiroteo ocurrido en diciembre de 2025 durante una celebración de Janucá
Investigan a un joven por abandonar a su novia a -12°C en la montaña más alta de Alemania
La Policía del Tirol abrió la causa después de que el hombre descendiera al valle y dejara sola a su pareja, que pidió auxilio a 2.500 metros de altitud

Una joya del Renacimiento permaneció oculta durante 70 años y podría alcanzar una cifra millonaria en una subasta
Una pintura de Albrecht Altdorfer de 1520, guardada en una colección privada suiza desde hace décadas, llega a Sotheby's el 9 de diciembre en la primera venta del artista desde 1980



