
Corea del Norte ha condenado este miércoles la reciente creación de un mando unificado militar en Japón, acusando al gobierno nipón de estar en la fase final de un proceso destinado a convertir al país en un “Estado bélico”, según declaraciones recogidas por medios estatales norcoreanos.
Las autoridades de Pyongyang afirmaron que Japón “lleva 80 años preparándose para la guerra” desde su derrota en la Segunda Guerra Mundial. En ese marco, sostuvieron que el nuevo mando servirá para “poner a prueba misiles de larga distancia”, como parte de estos “preparativos”.
El nuevo comando fue formalmente constituido por el Ministerio de Defensa de Japón hace pocos días y contará con aproximadamente 240 efectivos. Según explicó el gobierno japonés, su objetivo es mejorar la coordinación operativa entre las distintas ramas de las Fuerzas de Autodefensa, así como reforzar la cooperación con Estados Unidos, especialmente ante potenciales “contingencias” relacionadas con Taiwán.

La semana pasada, Pyongyang ya había expresado su rechazo a recientes movimientos militares de Tokio en la isla de Kyushu, donde las autoridades japonesas analizan la posibilidad de desplegar misiles de largo alcance.
Hasta el momento, el gobierno japonés no ha emitido respuesta pública a las acusaciones norcoreanas.
Reunión trilateral en Tokio para reforzar la cooperación regional
Por su parte, los ministros de Exteriores de Japón, Takeshi Iwaya; China, Wang Yi, y Corea del Sur, Cho Tae Yul, se reunieron este sábado en Tokio con el objetivo de acelerar los preparativos para una cumbre trilateral de líderes que se celebrará próximamente en Japón y promover la cooperación en asuntos de interés compartido.
Iwaya reconoció que los tres países vecinos “a veces afrontan dificultades” en su relación, pero insistió en la necesidad de mantener un diálogo sincero y construir una colaboración orientada al futuro, que consideró “crucial para la paz y la prosperidad regional”.
Entre los compromisos alcanzados se incluye un aumento de la cooperación en intercambios de personal, economía y prevención de desastres, además de abordar desafíos comunes como la caída de la natalidad y el envejecimiento de la población.

Wang subrayó la importancia simbólica del encuentro al señalar que este año se conmemoran 80 años desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, y pidió fortalecer una colaboración “sana” ante lo que calificó como un “escenario internacional complejo y turbulento”.
Cho enfatizó que existe un “interés común” en garantizar la paz en la península de Corea. “Mantener la paz y la estabilidad en la península de Corea es un interés y responsabilidad común de los tres países”, declaró, antes de criticar la participación de Corea del Norte en el conflicto entre Rusia y Ucrania.
La reunión trilateral se produce en un contexto de creciente tensión con Corea del Norte, cuya retórica contra Japón y su acercamiento militar a Rusia generan preocupación en la región. Los ministros coincidieron en que la estabilidad en la península coreana es esencial y que los recientes movimientos de Pyongyang requieren una vigilancia coordinada y un esfuerzo diplomático sostenido entre los tres países.
(Con información de Europa Press)
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