
Omukama Oyo Nyimba, uno de los reyes tradicionales más influyentes de Uganda y que se convirtió en el monarca más joven del mundo al acceder al trono con apenas tres años, murió la pasada noche a los 34 años, informó este viernes su reino de Tooro.
“Es con profunda tristeza y con el corazón encogido que anuncio el fallecimiento de Su Majestad el Omukama de Tooro, el rey Oyo Nyimba Kabamba Iguru Rukidi IV”, dijo en la red social X su primer ministro, Calvin Armstrong Rwomiire.
“Su Majestad deja atrás a un príncipe como su heredero, cuya identidad será revelada formalmente en el momento apropiado, de acuerdo con las tradiciones y costumbres del Reino de Tooro”, añadió.
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La noticia sorprendió a los ugandeses, que desconocían que el rey estuviese enfermo y que hasta ahora sólo habían recibido un escueto comunicado, publicado este pasado jueves, que informaba de que el monarca estaba en “estado crítico” y pedía al pueblo batoro que “mantenga a Su Majestad en sus oraciones”.

El rey murió a las 22:00 hora local del jueves (19:00 GMT), según Rwomiire, quien todavía no ha revelado la causa del fallecimiento.
El monarca se convirtió en el rey más joven del mundo el 12 de septiembre de 1995 cuando con sólo tres años heredó el trono de su recién fallecido padre, Kaboyo Olimi III.
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Dada su corta edad, su madre, la reina madre Best Kemigisa, ejerció como regente durante los primeros años de su reinado.

En sus tres décadas como rey, Oyo puso especial énfasis en la juventud, la educación, la sanidad, la conservación medioambiental y el desarrollo, al tiempo que promovió la identidad y el patrimonio cultural de Tooro.
Oyo era una persona reservada y poco se conocía de su vida personal más allá de su afición por el fútbol y su equipo favorito, el Arsenal.
El monarca nunca contrajo matrimonio públicamente ni tuvo una reina consorte, pese a las peticiones reiteradas de su madre, del clero anglicano y de sus propios súbditos para que diera ese paso.
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Tooro, situado en el suroeste de Uganda y con capital en la ciudad de Fort Portal, es uno de los cinco reinos tradicionales reconocidos por la Constitución del país.

El omukama, como se conoce al rey de Tooro, carece de poderes políticos y ejerce como una autoridad cultural y tradicional, pero ejerce gran influencia, especialmente entre los batoro, principal grupo étnico de la región.
Tooro se fundó en torno a 1830, cuando el príncipe Kaboyo, hijo del rey Nyamutukura Kyebambe III de Bunyoro, se rebeló contra su padre y proclamó la independencia de la provincia meridional del reino.
Los reinos tradicionales de Uganda fueron abolidos en 1967 por el presidente Milton Obote, una decisión que provocó un profundo rechazo en el centro y el oeste del país.
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Casi tres décadas después, el actual presidente, Yoweri Museveni, los restauró mediante la Constitución de 1995, aunque sin devolverles poderes políticos.
(Con información de EFE)
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