
El esperado parque temático que alberga instalaciones inspiradas en las películas de animación del Studio Ghibli abrió sus puertas este martes con una gran afluencia de aficionados y las entradas ya agotadas hasta fin de año.
El denominado Parque Ghibli (Ghibli Park) situado en el pueblo de Nagakute, a las afueras de Nagoya, abrió este martes al público las áreas temáticas construidas a imagen y semejanza de escenarios de las películas del estudio, entre ellas “Mi vecino Totoro” (Tonari no Totoro, 1988) o “Susurros del corazón” (Mimi wo Sumaseba, 1995).
A diferencia de parques temáticos como Disneyland, el Parque Ghibli no cuenta con atracciones, sino que integra construcciones y exposiciones relacionadas con las obras del aclamado estudio con la esperanza de revitalizar el turismo en el terreno donde se encuentra, el parque conmemorativo de la Expo de Aichi de 2005.

Un visitante de mediana edad, que se describió a sí mismo como “un gran fan”, dijo a la emisora TV Asahi que había estado haciendo cola para entrar en el parque desde el día anterior.

“¡Felicidades!”, decía una nota dibujada a mano publicada en Twitter por Studio Ghibli, ilustrada con una fila de figuras que se asemejan a la criatura espiritual Totoro y firmada por el cofundador de la compañía, Hayao Miyazaki.
El productor de Ghibli, Toshio Suzuki, también habló de su emoción en una ceremonia celebrada el lunes antes del estreno. “Anoche no dormí muy bien. Es un poco diferente al estreno de una película”, dijo.
Hoy quedaron abiertas tres de las cinco zonas iniciales vinculadas a los filmes de Ghibli que se espera que se integren en el paraje.

Una de ellas es el denominado gran almacén de Ghibli, una zona cubierta que recicla una antigua piscina y donde se han creado tiendas, restaurantes, una sala de exposiciones y otra de proyecciones, además de una zona infantil y un área de estatuas de icónicas películas del estudio para hacerse fotografías con ellas.
Ésta es una de las grandes novedades con respecto a la otra gran instalación que el estudio posee, el Museo Ghibli en el área de Tokio, donde en principio está prohibido fotografiar su interior.
Las otras dos son el bosque Dondoko, donde se alza una réplica de la casa de “Mi vecino Totoro” desde 2005 y que se ha ampliado con la instalación en la cima de una colina cercana de un tobogán con la forma de Totoro, y la llamada “Colina de la juventud”, la puerta de entrada al parque que cuenta con una torre de ascensores inspirada en las películas de Ghibli, como “El castillo en el cielo”, y con una réplica de la casa de “Susurros del corazón” convertida en museo.

Entre otras de las películas abordadas en las instalaciones están “El viaje de Chihiro” (Sen to Chihiro no Kamikakushi, Spirited Away, 2001), “Ponyo en el acantilado (Gake no ue no Ponyo, 2008), “Porco Rosso” (1992) o “El recuerdo de Marnie” (Omoide no Marnie, 2014).
El proyecto y la construcción del parque temático han sido supervisados por Goro Miyazaki, hijo del director estrella y uno de los fundadores de Studio Ghibli, Hayao Miyazaki.
En los próximos dos años se abrirán otras dos zonas, una basada en la Ciudad del hierro de “La Princesa Mononoke” (Mononoke Hime, 1997) y el “Valle de las brujas”, dedicada a obras donde la magia es un hilo conductor, como “Nicky, la aprendiz de bruja” (Majo no takkyubin, 1989).


Visitar el Parque Ghibli requiere por el momento reserva previa y comprar una entrada por cada recinto al que se quiera entrar, aunque a partir de febrero de 2023 se eliminará el sistema de reserva y se podrá adquirir una entrada que cubra varias de las zonas.
Para evitar una gran afluencia de aficionadas se han limitado el número de entradas diarias, entre 3.500 y 4.000 para el gran almacén (dependiendo de si es día laboral o fin de semana), y menos de 1.000 en el caso de las otras dos áreas ya abiertas.
La región de Aichi prevé una afluencia de 1,8 millones de visitantes al año una vez que las cinco áreas del parque estén abiertas a partir del próximo año, con un impacto económico anual estimado de 48.000 millones de yenes (324 millones de dólares).
El Studio Ghibli, fundado en 1985 por Miyazaki y su compañero de animación Isao Takahata, ha cautivado a aficionados de todo el mundo con obras que mezclan la nostalgia, el valor, la codicia y la interacción con el mundo natural.
El estudio ya gestiona el popularísimo Museo Ghibli en las afueras de Tokio, que sólo ofrece entradas a principios de cada mes y suele agotarse en cuestión de horas.
(Con información de EFE y AFP)
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