Ucrania acusa de "chantaje" a Hungría tras revelar que retienen dinero del Oschadbank hasta reabrir el Druzhba

El gobierno de Kiev critica duramente a Budapest luego de que funcionarios húngaros admitieran que condicionan la restitución de bienes incautados al banco Oschadbank a cambio de reanudar el flujo de petróleo por el oleoducto Druzhba

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El ministro de Transportes de Hungría, János Lázár, confirmó que la detención reciente de empleados del banco estatal ucraniano Oschadbank en territorio húngaro, quienes transportaban grandes sumas de dinero y oro, no obedeció a un hecho fortuito, sino que respondió a la decisión ucraniana de bloquear el flujo de petróleo ruso por el oleoducto Druzhba, la principal fuente de suministro energético para Budapest. Según publicó el medio húngaro Telex, Lázár expresó que Hungría no devolvería los fondos confiscados hasta que Ucrania reanude el bombeo de crudo a través de esa infraestructura, intensificando así la disputa energética y financiera entre los dos países.

De acuerdo con lo reportado por Telex y citado por la agencia Europa Press, el Gobierno de Ucrania calificó estos hechos y declaraciones como un acto de "chantaje". El ministro de Exteriores ucraniano, Andri Sibiga, manifestó que, tras las palabras del titular de Transportes húngaro, “las autoridades húngaras ya no ocultan su chantaje”. Sibiga afirmó en sus redes sociales que estos hechos constituían “terrorismo de Estado”, y sostuvo que Hungría había tomado “rehenes y robado dinero para exigir un rescate”.

La controversia tiene su origen en un incidente ocurrido la semana previa en la frontera húngara, cuando funcionarios hongaros retuvieron a un grupo de empleados del banco Oschadbank. Según consignó el medio citado, los detenidos portaban 40 millones de dólares, 35 millones de euros y nueve kilogramos de oro que, según las autoridades ucranianas, habían sido retirados del Raiffeisen Bank Austria en Viena. Ucrania denunció que la incautación de estos bienes tuvo motivaciones políticas vinculadas al bloqueo del oleoducto.

Telex detalló que, en declaraciones previas, el ministro húngaro Lázár sostuvo que estos traslados de efectivo y oro por parte de funcionarios ucranianos no constituyen hechos aislados, sino que forman parte de una práctica regular en el contexto de la guerra con Rusia, iniciada hace más de cuatro años. “No hicimos lo que hicimos por casualidad, no les devolveremos el dinero (...) el dinero se quedará aquí por ahora, estamos esperando la apertura del oleoducto y nuevos envíos de dinero ucraniano a través de Hungría”, afirmó el funcionario según informó Telex.

El titular de Transportes insistió también en que las transferencias de grandes sumas desde Ucrania podrían haberse utilizado para actividades ilícitas, entre ellas el blanqueo de capitales o incluso la financiación de partidos políticos en Hungría, reproducen las declaraciones citadas por la prensa húngara. Budapest viene denunciando estas presuntas operaciones, especialmente a un mes de las próximas elecciones legislativas en ese país, en un contexto marcado por el aumento de la tensión bilateral ligada tanto a la economía como a la seguridad energética.

El incidente añade nuevos motivos de fricción en la relación entre Ucrania y Hungría, ya de por sí tensa desde el inicio del conflicto entre Kiev y Moscú. Según reportó Europa Press, las autoridades ucranianas acusan a Budapest de condicionar la devolución de los bienes incautados a la reapertura del oleoducto Druzhba, lo que consideran una práctica extorsiva enmarcada en la dinámica de la guerra y la presión internacional sobre el gobierno de Volodímir Zelenski.

En el contexto de las acusaciones, el ministro Sibiga subrayó la gravedad que atribuye el Ejecutivo ucraniano a la retención de sus empleados bancarios y los fondos retirados, insistiendo en que el episodio constituye una práctica que trasciende lo legal y que afecta la soberanía de Ucrania. Mientras tanto, las autoridades húngaras continúan defendiendo la legitimidad de su proceder al relacionar las transferencias con posibles riesgos de seguridad y blanqueo, y al vincularlas directamente a su demanda para restablecer el flujo petrolero suspendido.

De acuerdo a lo divulgado por Telex, Hungría mantiene su posición y condiciona cualquier restitución a la reanudación de los envíos de petróleo por el citado oleoducto, lo que dificulta un acercamiento entre ambos países en medio de la persistente tensión energética y política.