La investigación de Israel concluyó que no puede determinarse el origen de la bala que mató a la periodista palestina Shireen Abu Akleh

El Departamento de Estado norteamericano coincidió en que la pericia realizada sobre el proyectil no arrojó resultados definitivos porque está “muy dañada”

(AFP)
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Las Fuerzas de Defensa de Israel indicaron este lunes que el origen del fuego que provocó la muerte de la periodista palestina Shireen Abu Akleh, “no podía determinarse sobre la base de la información disponible”, a casi dos meses del hecho y en simultáneo con una investigación realizada en EEUU.

Las FDI indicaron que el Jefe del Estado Mayor ordenó a un grupo de trabajo especial compuesto por expertos en diferentes campos, entre otras cosas, reconstruir y modelar las circunstancias del incidente con la mayor precisión posible. La investigación “determinó de manera concluyente que ningún soldado de las FDI disparó deliberadamente” contra la periodista.

La bala, facilitada por los peritos palestinos, fue examinada por un grupo de expertos que no pudo concluir con precisión su origen porque está demasiado dañada.

Por su parte, Estados Unidos anunció este lunes que no pudo llegar a una conclusión definitiva sobre el origen de la bala que causó la muerte de la periodista, pero afirmó que “probablemente” las fuerzas israelíes fueron las que dispararon.

En un comunicado, el portavoz del Departamento de Estado, Ned Price, explicó que el análisis forense que realizó EEUU no pudo arrojar resultados definitivos porque la bala que mató a Akleh estaba “muy dañada”.

No había “ninguna razón para creer” que el disparo fuera intencionado, añadió el vocero, “sino el resultado de circunstancias trágicas durante una operación militar dirigida por las FDI contra facciones de la Jihad Islámica Palestina”, en línea con la versión israelí.

La Autoridad Nacional Palestina (ANP) había entrado a EEUU la bala este fin de semana para que realizara un análisis independiente.

Protesta tras la muerte de la periodista (Reuters)
Protesta tras la muerte de la periodista (Reuters)

Abu Akleh, veterana corresponsal y ciudadana estadounidense y palestina, muy conocida en todo el mundo árabe, fue asesinada a tiros mientras cubría una incursión militar israelí el 11 de mayo en el campo de refugiados de Yenín. Testigos oculares palestinos, incluido su equipo, afirman que las tropas israelíes realizaron los disparos y que no había militantes en las inmediaciones.

Por su parte, Israel sostiene que murió durante una compleja batalla con militantes palestinos y que sólo un análisis forense de la bala podría confirmar si fue disparada por un soldado israelí o por un militante palestino. Israel ha negado rotundamente que fuera un objetivo deliberado, pero afirma que un soldado israelí podría haberla alcanzado por error durante un intercambio de disparos con un militante.

Los funcionarios de seguridad de Estados Unidos han examinado los resultados de las investigaciones palestinas e israelíes y “han concluido que los disparos efectuados desde posiciones de las FDI fueron probablemente los responsables de la muerte de Shireen Abu Akleh”, dijo Price.

Semanas atrás, la Oficina de la ONU para los Derechos Humanos afirmó que “todas las informaciones recopiladas” por sus investigadores independientes apuntan a que la periodista murió por disparos de fuerzas de seguridad israelíes.

“Los disparos no provinieron de palestinos armados”, añadió en una rueda de prensa la portavoz de la oficina de la ONU Ravina Shamdasani, quien reclamó que Israel inicie una investigación criminal sobre el hecho.

Según Shamdasani, la investigación de la oficina que dirige la alta comisionada Michelle Bachelet hasta el 31 de agosto ha utilizado información proveniente de las fuerzas armadas israelíes y la Fiscalía General palestina, que entre otras cosas no muestran que hubiera actividad armada de grupos palestinos en el lugar.

(Con información de AP)

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