
El primer ministro israelí, Naftali Benet, partió este martes para Washington en su primer viaje oficial desde que asumió el cargo, en el que se reunirá con el presidente estadounidense, Joe Biden, con el fin de reforzar la alianza entre los dos países y abordar el acuerdo nuclear con Irán, que tanto inquieta a Israel.
“Joe Biden es un viejo y verdadero amigo de Israel”, destacó Benet antes de embarcar en el avión rumbo a EEUU, donde comenzará mañana miércoles su agenda oficial, que culminará con la reunión bilateral en la Casa Blanca el jueves.
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Benet apuntó que abordará con el mandatario estadounidense medidas para “detener el plan nuclear iraní”, la principal cuestión que les divide, ya que Biden se ha mostrado partidario de retomar las negociaciones nucleares con Irán, principal enemigo de Israel.
El primer ministro dijo traer “un nuevo espíritu de cooperación” con EEUU y aseguró que su voluntad de colaborar con el máximo socio de Israel servirá también para fortalecer “la relación especial y duradera” entre ambos países y la seguridad del Estado judío.
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El encuentro marcará el inicio de una nueva era en la relación entre las máximas autoridades de Israel y EEUU, tras desbancarse del poder a Benjamín Netanyahu y Donald Trump, que durante los años previos establecieron una profunda alianza política e ideológica.

Benet se reunirá el miércoles con altos cargos del Gobierno demócrata, entre ellos el secretario de Estado, Antony Blinken, y el de Defensa, Lloyd Austin. El jueves Biden recibirá a Benet en la Casa Blanca, en su primera reunión cara a cara, en la que abordarán además la situación regional en Oriente Medio, cuestiones del conflicto palestino-israelí, la relación de Israel con el liderazgo palestino o la influencia de China en el Estado judío, pero con Irán como tema fundamental.
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La coalición liderada por Benet -igual que el anterior Gobierno de Netanyahu- se opone fervientemente al Acuerdo Nuclear de 2015 entre Teherán y las potencias del G5+1, al que Biden plantea reintegrarse después de que la administración Trump retirara a EEUU del pacto en 2018.
Israel considera a Irán su principal enemigo en la región, lo ve como una amenaza existencial y le acusa de haber procedido con planes para obtener armamento nuclear.
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Otro asunto en el que no se prevé que Biden y Benet hagan grandes avances es el conflicto palestino-israelí, una cuestión que se espera que sea más bien secundaria en sus conversaciones.
El Gobierno de Biden es favorable a la solución de dos Estados y reacio a la expansión colonial israelí en los territorios palestinos, lo que difiere de las posturas clásicas de Benet, viejo defensor de la colonización y contrario a un Estado palestino.
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“Pretendo compartir con el presidente Biden nuestra información acumulada sobre la aplicación de la tercera dosis de la vacuna”, señaló también Benet sobre la campaña de la dosis de refuerzo, que en Israel ya han recibido más 1,5 millones de personas -que hoy amplió a los mayores de 30 años- y que EEUU comenzará el 20 de septiembre.
(Con información de EFE)
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